Una piloto hispana cambió el rumbo de la historia de la aviación militar en Estados Unidos, a pesar de enfrentar obstáculos adicionales por ser mujer en una institución dominada por hombres. Creciendo en una familia de militares, Olga Custodio pasó su infancia en diferentes partes del mundo; horizontes que le enseñaron que el mundo era suyo para conquistarlo. Esa visión la impulsó a entrar al programa de entrenamiento de oficiales de reserva en Puerto Rico a los 16 años, hasta convertirse en la primera mujer latina piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.