Kate Lincoln, abogada de Wilber Garcés Pérez, el inmigrante venezolano baleado por un agente federal y que aún tiene la bala alojada en el cuerpo, aclaró el estatus migratorio de su cliente. Aseguró que contaba con un permiso de trabajo y que su detención se produjo después de que una notificación para comparecer ante una audiencia migratoria fuera enviada de manera incorrecta, por lo que Wilber no asistió.