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Viernes 13: carros embrujados que cambiaron el curso de la historia

Cada viernes 13 se desempolvan cuentos escalofriantes, casi siempre basados en fantasías. Sin embargo, estas historias de carros embrujados nos dan más de una razón para dudar un poco.
13 Ago 2021 – 10:41 AM EDT
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El Porsche 550 Spyder de James Dean.

Porsche construyó 90 unidades de su modelo 550 Spyder, un auto de carreras basado en el fenomenal Porsche 356. Una de esas unidades fue adquirida por la estrella de cine James Dean, quien empezaba a destacarse como un excelente piloto en las pistas.
Crédito: Jalopnik
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Lamentablemente la pericia de Dean tras el volante no evitó que en la tarde del 30 de septiembre de 1950 el Porsche 550, al que el actor había bautizado como Little Bastard o 'bastardito’, se estrellara contra un Ford 1950 en la intersección de la Ruta 466 de California con la Ruta 41, donde Donald Turnupseed, el conductor del Ford, hizo un giro sin percatarse de que se atravesaría en el camino del Porsche. Dean estaba acompañado de Rolf Wütherich, un mecánico experto en Porsche quien sobrevivió el accidente con heridas severas. Crédito: Porsche
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El 'bastardito' es hoy un auto legendario, pero a más de uno le da terror su leyenda. Y con sobrada razón.

El mismo día que lo adquirió Dean le mostró su pequeño Porsche al actor inglés Alec Guinness, a quien acababa de conocer. Guinness, quien 22 años más tarde encarnaría a Obi-Wan Kenobi en Star Wars, inmediatamente le dijo: ¡Aléjate de ese carro! te va a matar en menos de una semana, esa conversación tuvo lugar exactamente siete días antes del choque que acabaría con la muerte de Dean. Hasta el día de su muerte Guinness dice que no sabe por qué hizo semejante declaración, pero el Porsche, que aún estaba forrado en celofán, le dio muy malas vibraciones. Algo que reafirmaron las actrices Úrsula Andress y Eartha Kitt quienes se negaron a aceptar que Dean las paseara en el Porsche en distintas ocasiones.
Crédito: Porsche
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Los restos del 'bastardito' fueron adquiridos por George Barris, el personalizador del autos más famoso de Hollywood, resposable de vehículos como el Batimovil original y el auto de la 'Familia Munster'. Cuando la chatarra fue entregada a Barris los ganchos del remolque cedieron ante el peso del auto, el cual cayó al suelo rompiéndole las piernas a uno de los mecánicos del estudio de personalización. Más adelante, Troy McHenry, un médico californiano aficionado a las carreras, instaló la transmisión del 'bastardito' en su Porsche Spyder y perdió la vida en un accidente a los pocos días. Otro de los clientes de Barris, el también médico William Eschrid, instaló el motor del 550 de Dean en su propio Lotus de carreras. Naturalmente Eschrid también sufrió un espantoso accidente.

El auto en la imagen es una réplica. Hasta donde sabemos, ni una tuerca del 'bastardito' está aún en servicio en ningún automóvil actual.
Crédito: Getty Images
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El Bugatti Type 57G Tank de Jean Bugatti

Gianoberto Maria Carlo Bugatti, también conocido como Jean Bugatti, era el hijo de Ettore Bugatti el fundador de la compañía del mismo nombre cuyos logros en materia de ingeniería automotriz fueron, en la primera mitad del siglo XX, el tope en materia de motores. Wikipedia
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Jean no era un heredero consentido. Por el contrario el hijo mayor de Ettore Bugatti era un consumado diseñador automotriz cuyas creaciones son atesoradas y admiradas aún en nuestros días. Jean era también un temerario piloto y fungía como piloto de pruebas de los autos Bugatti. Eso era precisamente lo que estaba haciendo el 11 de agosto de 1939 cuando perdió la vida en el mismo Bugatti 57G con carrocería Tank (para carreras) que semanas atrás había ganado el primer lugar en las 24 horas de Le Mans. Para su desgracia, un ciclista había decidido cortar camino por la pista donde el joven Bugatti, de solo 30 años probaba el 57G. El auto golpeó primero al ciclista, luego un árbol, y Bugatti murió instantáneamente. Crédito: Simeone Museum
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En principio, la muerte de Jean Bugatti parece haber sido un simple accidente. Y de no ser porque su padre Ettore había soñado con la muerte de su hijo en un automóvil marcado con las letras IX, el Bugatti 57G Tank, ganador de las 24 horas de Le Mans, no debería estar en esta lista. Crédito: Wikipedia
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Antes de salir a probar el campeón de Le Mans en 1939, Jean les había pedido a los empleados que borraran la nomenclatura IX, que efectivamente existía en el carro, por XI. Pero eso no fue suficiente para acabar con la maldición: Jean moriría pocos momentos después de haber salido a hacer su última prueba. Crédito: Simeone Museum
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El Buick Electra 225 de 1966 en que perdió la vida Jayne Mansfield

En la noche del 29 de junio de 1967, Jayne Mansfield viajaba desde Biloxi, Mississippi, a Nueva Orleans, Louisiana, para cumplir compromisos con un club nocturno.

En el asiento delantero del enorme Buick Electra 225 de 1966 viajaban la voluptuosa rubia, su abogado y amante Sam Brody y el dueño del auto contratado para realizar el viaje. En el asiento trasero viajaban los tres hijos menores de Mansfield, entre ellos su hija de poco más de tres años Mariska Hargitay, quien hoy es la protagonista de la serie televisiva Law & Order SVU.
Crédito: Getty Images
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Una nube de insecticida recién rociado en la autopista US 90 nublaba severamente la visibilidad de los motoristas en el área. Los investigadores dicen que ese fue el motivo por el cual el chofer nunca vio el camión tráiler con el que el Buick chocó a toda velocidad. Los tres pasajeros delanteros perdieron la vida violenta e instantáneamente, con severas lesiones craneales, pero los niños, que viajaban dormidos en el banco trasero, sobrevivieron el accidente virtualmente intactos.

Pero hay quien cree que, más que un trágico accidente, las muertes de Mansfield y Brody fueron ocasionadas por el mismo Satanás.
Crédito: Getty Images
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Mansfield, quien siempre sintió mucha curiosidad por lo oculto, no perdió la oportunidad para conocer a Anton LeVey, el fundador de la iglesia de Satanás. LeVey y Mansfield se hicieron amigos rápidamente, lo que no le cayó muy bien a Sam Brody, el novio de la actriz. Pero esto no fue impedimiento para que Mansfield aceptara ser ungida como alta sacerdotisa de la iglesia de Satanás en una ceremonia que fue el blanco de las burlas de Brody. Aparentemente un furioso LeVey maldijo a Brody y le recomendó a Manfield que se mantuviera apartada de él o algo muy malo les pasaría a ambos.

El resto es historia.
Crédito: Filmbuff
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El Mercedes-Benz S280 1994 en que perdió la vida la princesa Diana

A las 00:23 de la madrugada del 31 de agosto de 1997, en la entrada del túnel subterráneo que pasa debajo de la Place de l’Alma en la ribera derecha del río Sena, en París, el chofer que conducía a la Princesa Diana y a su novio, el productor de películas Dodi Al-Fayed, perdió el control del Mercedes-Benz S280 1994 blindado, de base larga, parte de la flota del Hotel Ritz. El frente del auto chocó contra la decimatercera columna central del grupo que sostiene la estructura de la plaza, a 65 millas por hora (112 Km/h). Desde allí, el S280 rebotó golpeando el lado derecho del auto donde viajaba la princesa, contra la pared del túnel. El auto finalmente se detuvo.
Crédito: Getty Images
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La princesa del pueblo moriría horas más tarde a causa de las multiples heridas internas sufridas durante el accidente. Crédito: Wikipedia
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Es mucho lo que se ha escrito sobre el Mercedes-Benz S280 1994. Una de las teorías para explicar el violento accidente es que no solo el chofer estaba impedido de manejar correctamente debido al estado de ebriedad en que se encontraba, sino que además el automóvil no estaba en condiciones de ser manejado a alta velocidad. Aparentemente este no había sido el primer accidente trágico del S280.

Los modelos de la tercera generación de la Clase S de Mercedes-Benz (1993-1998) eran autos famosos por la ejemplar seguridad que brindaban a sus pasajeros, pero esta unidad en particular estaba marcada por la mala suerte. Según el diario The Sun, Karim Kazi, uno de los choferes del Hotel Ritz, advirtió que la dirección del 280S fallaba de manera impredecible y el auto, que ya había sufrido una volcadura, no era apto para transportar pasajeros. El mismo diario indica que más adelante su supo que ese auto había sufrido 10 volcaduras antes del accidente que acabó con la vida de la princesa.
Crédito: Getty Images
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El Gräf & Stift Double Phaeton de 1910 en el que fue asesinado el archiduque Francisco Fernando de Austria

El 28 de junio de 1914 un nacionalista serbio llamado Gavrilo Princip asesinó a tiros a Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austrohúngaro, y a su esposa Sofía, duquesa de Hohenberg, en las calles de Sarajevo, cuando se dirigían a visitar a algunos de sus escoltas que habían sido heridos en un intento de magnicidio ocurrido en horas de la mañana, ese mismo día.

Este incidente fue el detonante de la Primera Guerra Mundial, que terminó con un saldo de 18 millones de muertos y 23 millones de heridos.

En la imagen vemos al archiduqe y a la duquesa saliendo del ayuntamiento de Sarajavo para abordar su último viaje en automóvil.
Crédito: Getty Images
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¿Se puede culpar a un automóvil por las 18 millones de vidas perdidas en la Primera Guerra Mundial?

La razón nos dice que no, pero incontables historias lo culpan de todo tipo de desgracias. Por ejemplo, una de ellas dice que el gobernador de Serbia tomó posesión del vehículo, pero que, después de una serie de accidentes de alta gravedad, decidió destruirlo. El Gräf & Stift fue salvado a último minuto por el médico del gobernador, quien murió tiempo después aplastado por el vehículo después de un aparatoso accidente.

La siguiente víctima del auto fue un corredor de autos suizo, quien fue catapultado fuera del Gräf & Stift después de chocar contra un morro, rompiéndose la espalda. Las últimas víctimas fueron un par de campesinos, quienes fueron aplastados por el carro al tratar de empujar al vehículo.

Estas historias están firmemente grabadas en la cultura popular europea a pesar de que no hay manera de comprobar ninguna de ellas.

En todo caso, es la licencia del Gräf & Stift la que debió haberle dado una reputación como símbolo de esperanza ya que predijo con exactitud la fecha en que fue firmado el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. En la placa se lee: A III 118, lo que algunos interpretan como Armisticio 11/11/18. La paz fue firmada el 11 de noviembre de 1918, en el bosque de Compiègne, en Francia.
Crédito: Getty Images
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