Mark Zuckerberg testificó por primera vez ante un
jurado en California tras la demanda de una joven que alega que
Instagram fue diseñado para generar adicción. La demandante, quien afirma estar "enganchada" desde niña, atribuye a la plataforma sus cuadros de ansiedad, depresión y dismorfia corporal. Mientras la defensa de Zuckerberg sostiene que existen
restricciones estrictas para menores de 13 años, el caso reabre el debate global sobre los límites éticos de los algoritmos.