En una pequeña comunidad rural de Honduras, la falta de oportunidades económicas ha provocado una migración masiva en la que la mayoría de las mujeres ha emigrado a España para trabajar en el sector doméstico y el cuidado de ancianos. Este fenómeno ha alterado la dinámica social local, dejando a los hombres a cargo exclusivo del hogar, la crianza de los hijos y las labores agrícolas.