Diez años después de la masacre de Pulse, el debate sobre los derechos LGBT+ vuelve a ocupar el centro de la conversación en Estados Unidos. Para millones de latinos LGBT+, la discriminación no llega por una sola vía: se cruzan la identidad, el origen y la orientación sexual. Mientras crecen los cuestionamientos a derechos que parecían consolidados, también crece la exigencia de defenderlos.