Pena de muerte

Esta es la carta que dejó el mexicano ejecutado en Texas: "Volveré por Justicia"

Rubén Ramírez Cárdenas murió el miércoles en la noche por una inyección letal tras ser encontrado culpable del secuestro, violación y asesinato en 1997 de su prima Mayra Laguna, de 16 años.

El mexicano Rubén Ramírez Cárdenas fue ejecutado el pasado miércoles en Texas . El hombre, que había nacido en Guanajuato hace 47 años, fue declarado muerto poco antes de las 22:30 pm (hora local), tras recibir una inyección letal en la cárcel de Huntsville.

Antes de morir, Ramírez Cárdenas dejó escrita en inglés una carta en la que indicó: "No puedo ni quiero disculparme por un crimen que cometió otro, pero volveré por justicia. Pueden contar con ello". Además, según el Texas Tribune, le dio las gracias a su familia, amigos, abogados y al gobierno de México por su ayuda.

El mensaje completo de la misiva es este:

Primero, quiero agradecer a mi familia por creer en mí y por estar ahí conmigo hasta el final. ¡Los quiero mucho a todos ustedes! ¡Y sé que ustedes me quieren también! La vida debe continuar.
Siguiente, me gustaría también agradecer a mis abogados Maurie Levin, Alicia Amezcua Rodríguez y Sandra Babcock por todo su duro trabajo que han hecho para ayudarme. ¡Estoy muy agradecido!
También quería agradecer al cónsul mexicano por toda su ayuda también y a todos los funcionarios que intentaron igualmente ayudarme.

Muchas gracias Maricela Luna y Julia Thimm por ser tan buenas amigas. ¡Ahora! "No puedo ni quiero disculparme por un crimen que cometió otro, pero volveré por Justicia. ¡Pueden contar con ello!".
Muchas gracias.
Con respeto: Rubén Cárdenas.

El mexicano fue declarado culpable por el secuestro, violación y asesinato en 1997 de su prima Mayra Laguna, de 16 años, según notificó su Departamento de Justicia Criminal.

Su caso atrajo la atención de México y las asociaciones de derechos humanos, que solicitaron que se suspendiera su ejecución.

"Se ha hecho Justicia"

Sin embargo, la hermana de la víctima, Roxana, dejó escrito en una nota que "después de 21 años de espera, se ha hecho Justicia. Las palabras no pueden describir el alivio que se siente de saber que hay paz verdadera después de tanta pena y dolor".

"Seguiremos echando de menos a Mayra y la seguiremos amando", dejó también escrito.

Un jurado consideró probado que Ramírez Cárdenas y su cómplice, Tony Castillo, entraron a la casa de la víctima por la ventana de la habitación, se la llevaron, la violaron, la estrangularon hasta que murió y abandonaron el cuerpo en un canal de la localidad de Edinburg, vecina a McAllen.


Ramírez Cárdenas confesó el crimen a las autoridades y, entre él y Castillo, condujeron a los investigadores hasta el cuerpo de Laguna, pero su abogada, Maurie Levin, sostenía que la confesión se obtuvo bajo coacción y que el reo era inocente.

Por ello, Levin pidió hasta el último momento que se realizaran nuevas pruebas de ADN a las uñas de la víctima, pero los tribunales estadounidenses consideraron la petición una maniobra dilatoria de la defensa con la que, además, el mexicano no quedaría exculpado.

La ejecución de Ramírez Cárdenas captó el interés internacional, y tanto el Gobierno de México como las Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presionaron a Texas para que la suspendiera invocando una supuesta falta de garantías en su proceso judicial.

Cárdenas fue el séptimo preso ejecutado este año en Texas y el número 23 en todo el país. Desde que el Tribunal Supremo restableció hace cuatro décadas la pena de muerte, 1.465 presos han muerto ejecutados en Estados Unidos, 545 de ellos en Texas.

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