Fugitivos

Los acusan de matar a sus novias, pero siguen libres tras huir de Estados Unidos

El salvadoreño Carlos Alberto Gonzáles, el hondureño Miguel Ángel Buezo y el mexicano Jonathan Figueroa son fugitivos que tienen que enfrentar cargos de asesinato en Texas por las muertes de sus parejas sentimentales y, aunque tienen órdenes vigentes de captura, las autoridades creen que todos están fuera del territorio estadounidense.

HOUSTON, Texas. – Las hispanas Blanca Maritza López, Karen Ramírez y Verónica Mercado nunca se conocieron, pero sus historias de vida tienen coincidencias muy notorias. Las tres eran inmigrantes que vivían en el área de Houston, tenían hijos pequeños y terminaron muertas de manera violenta a manos de sus compañeros sentimentales, quienes abandonaron Estados Unidos después de los crímenes.

Los investigadores a cargo de los tres casos dijeron a Univision Noticias que no hay avances en la búsqueda de los sospechosos en los tres casos, pero siguen instando a la ciudadanía a cooperar con las autoridades para que estos sujetos puedan ser traídos ante la justicia.

Blanca Maritza López

A Blanca Maritza López, de origen salvadoreño, la mataron de un disparo en la cabeza con un rifle de asalto el 18 de junio de 2017, dentro de su apartamento al noroeste de Houston. Al momento de su muerte tenía 25 años de edad y hacía solo tres meses había dado a luz a su única hija.

El presunto responsable de su muerte es su entonces novio Carlos Alberto González, un pandillero de la Mara Salvatrucha (MS-13) que habría huido a México luego de cometer el crimen. El sujeto está incluido en la lista de los fugitivos más buscados de Texas y se ofrece una recompensa de 15,000 dólares por pistas que lleven a su captura.

La noche del crimen, González llamó a la línea de emergencias 911 para reportar que su novia había tenido un accidente con un arma y dio indicaciones de cómo llegar a la residencia, pero luego colgó. Al parecer, tomó a su bebé, la llevó a la casa de una familiar y se esfumó.

Una hermana de la víctima declaró que la noche antes del asesinato Maritza le había contado sobre un altercado con su novio. Lo había echado de la casa y pensaba regresar a vivir con su mamá. La relación de la pareja inició desde que eran adolescentes, pero él siempre fue violento e irrespetuoso con la chica, según los testimonios de familiares a las autoridades.

La última vez que la hermana de Maritza la visitó en su apartamento, presenció cuando González estaba “jugando” o “manipulando” un rifle de asalto, “que ella pensaba era un AR-15”, se lee en documentos judiciales relacionados con el caso. La hermana también declaró González admitió en varias ocasiones que era miembro de la pandilla MS-13 y presumía de haber matado personas.

González estaba como indocumentado en Estados Unidos y había sido deportado en varias ocasiones. Además, tenía historial delictivo por robo a domicilio.

El sujeto enfrenta un cargo de asesinato en el condado Harris y otro de secuestro agravado en el condado Brazoria, donde amenazó a un conductor con una pistola y lo mantuvo retenido durante su huida.

Karen Ramírez

Karen Ramírez, una inmigrante hondureña de 26 años y madre de una niña de 6, fue vista por última vez la madrugada del 25 de marzo de 2017 al sureste de Houston, en compañía de su novio Miguel Ángel Buezo. Testimonios de testigos dan cuenta de que la pareja tuvo una fuerte discusión en las afueras del apartamento donde vivían.

Una semana después de su desaparición, el 31 de marzo, las autoridades encontraron su auto abandonado en una zona industrial al noreste de la ciudad, con rastros de sangre y un impacto de bala.

La evidencia hallada en el vehículo, sumada a videos de vigilancia y a las declaraciones de testigos, llevó a los investigadores del caso a imputar cargos de asesinato contra Buezo, quien huyó a Honduras. El cuerpo de Karen nunca fue hallado.

Familiares de la víctima en Houston dijeron a Univision Noticias que no han sabido de ningún avance en las investigaciones de su desaparición y su supuesta muerte.

El investigador de la fiscalía a cargo del caso dijo que si logran ubicar al sospechoso en Honduras no pueden traerlo de vuelta a Estados para que responda por el delito del que lo acusan porque no existe un tratado de extradición con este país. Sin embargo, existe la posibilidad de que el sujeto vuelva a ingresar a territorio estadounidense por su cuenta y, en ese escenario, piden a la ciudadanía que reporten cualquier pista relacionada con este sujeto para poder enjuiciarlo como corresponde.

Verónica Mercado

El caso de Verónica Mercado, de 26 años y originaria de México, es el más antiguo de los tres y aun parece lejos de resolverse. El 6 de noviembre de 2015, ella y su hija Linnette, de 2, fueron baleadas con un rifle de asalto AK-47. Las hallaron sin vida, abrazadas, sobre un charco de sangre en la cocina de la casa donde vivían al sureste de Houston.

Las autoridades imputaron cargos de asesinato contra el exnovio de la joven madre, identificado como Jonatan Figueroa, un presunto miembro de una red de tráfico de personas que tiene vínculos con carteles del narcotráfico.

La policía cree que por la posición en la que fueron encontrados los cuerpos y la manera como quedaron los muebles y otros objetos en la casa, parece que Verónica agarró a su bebé con ambos brazos y corrió como pudo por la casa tratando de escapar de su agresor.

“Hay evidencia de que hubo algún tipo de forcejeo, ella no fue baleada de inmediato… estaba tratando de esconderse de él, tratando de proteger a su niña, pero al final no tuvo para donde más correr. Las arrinconó y fue cuando las mató”, dijo el detective Héctor García a Univision Noticias.

Mark Holbrook, el investigador de la policía de Houston que lidera las pesquisas, está empeñado en no permitir que este caso quede en el olvido. Tienen la certeza de que hay personas, tanto en Texas como del otro lado de la frontera, que conocen a Figueroa o lo han visto y quiere apelar al poder de la denuncia para que las muertes de la joven madre y su hija no queden impunes.

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