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"La muerte tilica y flaca por Univisión pasó, iba con rumbo al panteón y a Raúl Brindis se llevó"

Radioescuchas de 'El show de Raúl Brindis' enviaron originales y creativas 'Calaveritas'.
2 Nov 2016 – 12:33 PM EDT

Corriendo por el estudio
la muerte ya se apresura
Y al Turky lo sepultó en un montón de basura
“No me lleves”, dijo Brindis
Espera que yo me muera
Y pa’ pronto lo convirtió en calaquita rumbera.


La muerte tilica y flaca
por Univision pasó
iba con rumbo al panteón
y a Raúl Brindis se llevó.

Como no se quiso ir solo
de un amigo se acordó
no la pensó demasiado
y al marrano se cargó.

Quiso llevarse al Caballo
y sobre de él se montó
este tiró un gran reparo
y hasta el suelo la tiró.

Enojada se paró
y traía del aventón
la clavícula quebrada
y un huesito del talón.

No pude con el Caballo
no pude con ese Cuaco
pero me llevo al Borrego.

En aquel triste panteón
dice que pasó algo malo
enterraron a un Chamaco
que era un muñeco de palo.

Cuando murió el Cruz Azul
mandó un mensaje a la neta,
que fea muerte encontró
mi querido Doctor Z.

La muerte muy despacito
al profesor le decía
ahora si te vas conmigo
con todo y Chuntarología.

Al Rolis también mató
con una fuerte nalgada.
¿A mí por qué me mataste?
Es que no le avanzas nada.

Con una nuez en la mano
y en la otra un cuchillo
la muerte cargó a un enano
era el pobre del Ardillo.

La muerte también cargó
con un horrible muchacho
el Carita le llamaban
el familiar del Cucaracho.

Ya con esta me despido
entre penca de magueyes
voy camino al novenario
de toda esta bola de gueyes.



Un día muy temprano
la calaca a Houston vino
y solamente llegó
a llevarse al marrano alvino.


Hoy en este día
la muerte despertó
para escuchar a Raúl Brindis
el show más regalón.

Apuntó las tres imágenes
para el volado echar
después de tanto intento
nunca pudo ella ganar.

Estaba muy atenta
escuchando al Dr. Z
y sin avanzarle nada
el Rolis terminó.

Pensó que ya era tiempo
de su viaje comenzar
e invitó al Caballín
por si la quería acompañar
pero el muy serio dijo
a ese viaje yo no le entro.

El Borrego muy atento
con el Carita acordó
que si se iba a ir alguien
que se fuera el peor.

El Rorrito y Pepito
se miraron uno al otro
y entre los dos dijeron
patitas pa’ qué las quiero.

Así llegó el Turky
sin saber qué pasaba
lo único que quería
es que su avena espesara.

La muerte lo enfrentó
eres tú el Marrano Alvino
quien me acompañará en el camino.

Después de mucho intento
a la muerte convenció
al ratito yo solito
me voy para el panteón.

La muerte ya cansada
marcó a la Pura Neta
para terminar el día
sin sus penas a cuesta
al fin y al cabo el show de Raúl Brindis
a todos nos alegra.


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