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Prueba de Fe - Juan Pablo II

Univision17 Abr 2019 – 12:00 AM EDT

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[♪ tema musical ♪]

juan pablo ii: la peor prisión

es un corazón cerrado.

televisión: a un año

de la muerte del querido

pontífice, al que sus fieles

llamaron el papa peregrino,

el proceso de su beatificación

ya se ha iniciado

gracias a la expensa

que venedicto xvi

concedió que elimina--

>> al fin llegas, hija.

te llamé varias veces

y no me contestaste.

ana teresa: ay, mamá,

sabes que apago el teléfono

cuando trabajo.

luego, me quedé en la oficina

trabajando con ignacio

en la investigación.

>> pero la vida

no es solo trabajo, hija.

ana teresa: ay, el mío sí, mamá,

no empieces.

>> dijiste que me ibas a llevar

a la iglesia,

tú me lo prometiste.

ana teresa: mamá, está bien,

perdón, se me pasó.

pido disculpas.

[exhala]

te prometo que el domingo

te llevo a misa.

>> pero hoy era

una misa especial.

ana teresa: [exhala]

>> pero está bien, hija,

el domingo iremos a la iglesia.

ana teresa: dije que

te llevaría, mamá,

no que me quedaría contigo.

voy a comerme esto.

>> te llamó de nuevo el...

el padre adolfo.

ana teresa: mamá,

¿quién es el padre adolfo?

>> ah, no sé,

pensé que lo conocías,

como te ha llamado varias veces.

ana teresa: no, no me habías

comentado nada, es primera vez

que me lo dices.

bueno, debe ser para alguna

conferencia o algo así.

ahora, no tengo tiempo

para esas cosas, mamá.

>> deberías llamarlo, hija.

fue muy insistente, la verdad.

te dejé el número ahí

al lado del teléfono.

no te haría mal

hablar con un cura, hija.

[chasquea la lengua]

a lo mejor te puede ayudar

a recuperar la fe.

ana teresa: ya la ambulancia

viene, te va a llevar

a la clínica.

[llora]

y te va a poner bien,

te lo prometo.

te lo prometo.

[solloza]

[exhala]

[pitido]

adolfo: doctora colmenares.

ana teresa: sí, soy yo.

en este momento,

estoy muy ocupada, pero

usted no debería estar aquí.

esto es una zona restringida.

adolfo: no soy un paciente,

doctora.

necesito hablar con usted

con urgencia.

la he llamado

en varias oportunidades.

ana teresa: mm,

es usted el sacerdote

que ha estado llamando

a mi casa.

la verdad, me gustaría ayudarle,

pero estoy muy ocupada

dedicada a la investigación

para mi nuevo libro.

eh, hasta el próximo año

no tendré nuevas fechas

para conferencias.

adolfo: no se trata de eso.

vengo de parte de su santidad.

quisiéramos ofrecerle

un trabajo.

[pitido]

como usted ya sabrá,

el vaticano está trabajando

sobre la beatificación

de su santidad juan pablo ii,

que en paz descanse.

ana teresa: no suelo interesarme

en las noticias religiosas,

pero es obvio que de eso

estoy enterada.

un poco apresurado todo, ¿no?

adolfo: bueno, eso depende

del punto de vista.

hay millones de fieles

alrededor del mundo

que ya quisieran verlo

convertido en santo.

pero esto tiene que tener

su justo proceso.

ana teresa: a ver,

¿y yo qué tengo que ver en eso?

adolfo: uno de los casos

que estamos investigando

recae precisamente en su campo,

en su especialidad.

se trata

de un parkinson temprano.

ana teresa: un caso.

se refiere a un milagro.

adolfo: sí,

eso quisiéramos verificar.

ana teresa: lo siento mucho,

pero...

no creo ser la persona indicada.

adolfo: yo creo que sí.

he seguido con muchísimo interés

su carrera.

me leí sus dos libros.

ana teresa: [ríe]

ah, fue usted quien nos leyó.

adolfo: no lo diga

de esa manera.

bueno, es que aparte de ser

sacerdote, también soy médico.

e investigué a profundidad

el caso del que le hablo,

por eso estoy seguro

que usted es la persona indicada

para llevar acabo

esta investigación.

ana teresa: [exhala]

lo siento...

pero no puedo ayudarlo.

y no quisiera mezclarme

en este asunto.

[ríe]

de todas maneras, no creo

que necesiten de mi ayuda

para que el difunto papa

llegue a los altares.

eso ya debe estar decidido.

>> no, no lo está.

aunque usted lo dude,

el vaticano es muy serio

en este tipo de investigaciones.

piénselo unos días.

yo tengo la esperanza

de que usted va a cambiar

de opinión.

[pitido]

ana teresa: el padre adolfo

es bastante insistente.

>> ¿y de qué se trata?

ana teresa: quieren involucrarme

en...

en la investigación

de un milagro para convertir

en santo a juan pablo ii.

>> hija,

pero eso es un gran honor.

ana teresa: no, mamá,

es una farsa.

quieren usar mi nombre

y el respeto

que con tanto esfuerzo

me he ganado

ante la comunidad médica,

para hacer pasar por serio

algo que ya está montado.

>> no digas eso.

juan pablo ii

era un buen hombre.

ana teresa: tú lo has dicho,

mamá,

un hombre...

y si hay algo que he aprendido

a lo largo de mi carrera

es que un hombre...

no hace milagros.

guillermo: padre, ya los

documentos fueron entregados

en la dirección que nos indicó.

adolfo: gracias,

padre guillermo.

guillermo: ¿cómo le fue

con la doctora colmenares?

adolfo: me dijo que no.

guillermo: ¿pero?

adolfo: confiemos

en que nuestro señor la guiará.

esperemos, padre guillermo.

ana teresa: [exhala]

simona: [solloza]

iayúdenme!

[solloza]

iayúdenme!

ayúdenme.

ayúdenme.

[eco] ayúdenme.

ana teresa: [exhala]

te vas a meter en problemas,

ana teresa.

[música]

[música]

madre superiora: el padre adolfo

nos dijo que pasaría por aquí.

nunca pensé que sería

tan pronto.

ana teresa: caramba, creí

entender que el padre adolfo era

el más apurado en este asunto.

madre superiora: ah, no crea,

él es muy serio en sus cosas.

es tan perfeccionista

que raya en lo maniático.

no se imagina

las horas que pasó interrogando

a la hermana simona.

ana teresa: sí, lo leí,

leí la entrevista.

sin embargo, me gustaría

conversar personalmente

con ella, si fuese posible.

madre superiora: claro que es

posible,

si ella la está esperando.

ana teresa: ¿ella está aquí?

madre superiora: por supuesto.

si ella está trabajando

con nosotros.

no sé qué haríamos sin ella.

ana teresa: trabajando.

los daños cerebrales

son irreversibles.

entiendo que se detuvo

el proceso de la enfermedad--

madre superiora: doctora,

hay cosas que no se pueden

explicar con palabras.

por favor,

¿puede venir conmigo un momento?

[bullicio]

aquella es la hermana simona,

¿mm?

[bullicio]

simona: ok, niños, vengan,

vengan, orden aquí.

iniños!

madre...

[exhala]

madre, bendición.

madre superiora: dios

la bendiga, hija.

simona: disculpe, madre,

estábamos--estábamos jugando,

y en la cocina

está todo listo ya.

pero una cosa llevó a la otra,

sabe cómo es esto--

madre superiora: no, no, no, no,

no te preocupes,

me gusta que estén contentos,

pero no los agite tanto.

simona: [jadea]

no lo volveré a hacer, madre.

madre superiora: mire,

ella es la doctora colmenares,

viene por su caso.

de parte del padre adolfo.

simona: [jadea]

mucho gusto.

[jadea]

adolfo: monseñor.

monseñor: acabo de enterarme,

padre adolfo, que contrató

los servicios de una médico

seglar para que investigue

el prodigio

de la hermana simona.

adolfo: así es.

es una reconocida neuróloga

del país, autora--

monseñor: ya dos médicos

de la iglesia

investigaron el asunto.

y uno de ellos fue usted mismo,

tengo entendido.

adolfo: con todo respeto,

monseñor, yo solo hice

la indagatoria inicial,

pero no soy un especialista

en la materia.

monseñor: supongo

que será creyente, ¿no?

adolfo: me temo que no,

monseñor.

por lo poco que he hablado

con ella, siento que...

se ha alejado

de nuestra iglesia.

monseñor: más a mi favor,

padre adolfo, más a mi favor.

el informe de esta doctora

puede causarnos problemas.

usted bien sabe el interés

que tiene el santo padre

para que esta causa se resuelva.

si el informe de esta doctora

atrasa la causa,

si nos causa algún problema,

si hace que se nos vaya

de las manos...

usted será el único responsable,

padre adolfo.

y será usted quien rinda cuentas

ante el consejo vaticano.

ana teresa: disculpe

mi reacción es que...

después de ver

todos los exámenes

que incluyeron en el informe...

no me esperaba verla así.

simona: la entiendo,

la entiendo y no tiene nada

de qué disculparse.

esta suele ser la reacción

de todos los que conocen

mi enfermedad.

ana teresa: es que...

es casi imposible.

simona: yo creo que...

milagroso es

el término adecuado.

se lo debo todo

a mi santo padre.

ana teresa: por favor...

yo necesito que me cuente todo

desde el principio.

simona: [exhala]

a lo mejor debería comenzar...

por ese momento en el que...

empecé a sentir

cambios en mi cuerpo y...

y no podía darle

ninguna explicación.

[vidrio se rompe]

iay, ay! perdón, perdón, perdón.

>> ¿qué pasó, simona?

¿está bien--?

simona: sí, estoy bien, perdón.

perdón, perdón.

disculpen. iay!

[jadea]

>> ten cuidado, yo me encargo,

me encargo.

simona: [jadea]

doctor aguilar,

sí, mire, lo llamo, porque...

porque no me estoy sintiendo

muy bien y me gustaría

que usted me viera,

si es tan amable.

>> no olvides las galletas

de arroz de lucía.

es lo único que quiere comer.

simona: no las olvidaré,

pero no deberían consentirla

tanto, debería alimentarse

mejor, ¿eh?

>> lo sé, pero no es fácil.

¿de verdad no prefieres

que te acompañe?

simona: no, no, gracias.

además, aquí hay demasiado

trabajo, yo--yo puedo sola y...

y no te preocupes,

que no se me va a olvidar nada.

gracias.

iah!

[jadea]

madre...

lo que realmente me preocupa...

fue lo que causó el accidente.

no pude frenar,

la pierna no me respondió.

madre superiora: dios,

¿qué estás diciendo?

simona: [solloza]

no es la primera vez, madre.

no es la primera vez,

me está costando

agarrar las cosas, ¿sabe?

y--y, a veces,

no puedo ni escribir.

y--y me está pasando

cada vez con más frecuencia,

y--y, no sé,

qué es lo que me está pasando.

yo--yo siento que me estoy

convirtiendo en un peligro

para esos niños.

yo...

creo que va a tener

que dispensarme de mis labores,

madre.

madre superiora: ay, hija.

ana teresa: me cuesta creer,

me cuesta creer...

que estuvo tan grave

como lo muestran esos exámenes.

>> bueno, hija, pero...

esa es precisamente

la clave del trabajo

que te pidieron.

creer.

ana teresa: no, mamá,

yo fui muy clara

con ese sacerdote

cuando acepté el encargo,

y yo voy a agotar

todos los recursos científicos

hasta demostrar--

>> ¿hasta demostrar qué,

ana teresa?

ana teresa: no lo sé.

tal vez, hubo un...

diagnóstico errado.

un fraude.

un montaje para acelerar

esa beatificación que tanto

parece importarle a la iglesia.

>> llevamos un código rojo.

[sirena de ambulancia]

escolar de ocho años

con posible paro respiratorio.

preparen la unidad

de cuidados intensivos.

[sirena de ambulancia]

ana teresa: [llora]

[solloza]

[llora]

[música]

[música]

aguilar: doctora colmenares,

qué placer tenerla

en mi consultorio.

[ríe]

déjeme--déjeme decirle algo,

soy un gran admirador

de su trabajo.

ana teresa: muchísimas gracias

por el cumplido.

supongo que sabe

por qué estoy aquí.

aguilar: sí, por el...

el caso de la hermana simona,

¿no es así?

ana teresa: entiendo que usted

fue su neurólogo.

aguilar: sí, sí,

aunque cuando vino

a mi consultorio,

ya no había mucho que hacer.

sobre todo,

ayudarla con su dolor.

ana teresa: bien, me gustaría,

por favor, que me confirmara

si estas son las placas

de la paciente

de la que hablamos.

aguilar: [exhala]

es un caso

de parkinson temprano.

lamentablemente...

[exhala]

una fase tres, muy avanzada.

disculpen que--que sea

tan directo en este caso,

pero yo pienso que los pacientes

tienen que conocer

el panorama cierto.

madre superiora: doctor,

algo se debe poder hacer.

si es cuestión de dinero,

nosotras podemos--

aguilar: madre,

no es un tema de dinero.

el parkinson es una enfermedad

irreversible, madre.

nosotros podemos ayudar

con el temblor,

con--con el dolor.

hay pacientes que desarrollan

una reacción adversa

a los fármacos, insomnio,

incluso alucinaciones.

madre superiora: lo que está

diciendo es muy duro.

simona: madre, yo voy

a escribirle a su santidad

para que interceda por mí, ¿sí?

si usted me ayuda, yo hoy mismo

le escribo una carta.

aguilar: sí, sí, en efecto,

son las placas.

sin embargo, la situación

de simona empeoró, doctora.

hay estudios posteriores

que muestran lo invasivo,

y el rápido avance

de la enfermedad.

ana teresa: ¿más?

aguilar: entiendo su sorpresa,

doctora, no se imagina

lo que sentí yo cuando le

volvimos a hacer los estudios

después de la curación.

toda presencia de daño

desapareció por completo.

ana teresa: [exhala]

me gustaría repetirle

los exámenes personalmente.

y no es que no confíe en usted,

pero--

aguilar: no se preocupe,

no se preocupe, yo entiendo.

por favor.

y está demás decirle que--que

cuenta con mi cooperación,

¿sabe?

ana teresa: gracias.

aguilar: ¿sabe, doctora?

este caso...

este caso me afectó mucho.

simona es una gran mujer.

yo soy científico,

pero estoy seguro

que hay una fuerza superior

a todos nosotros.

y déjeme decirle una cosa,

si hay alguien que merece

un milagro es la hermana simona.

simona: [exhala]

ana teresa: ¿qué opinas?

ignacio: sin duda, parkinson.

nivel tres, tal vez, cuatro.

dificulto que, en este momento,

este paciente se pueda valer

por sí solo.

ana teresa: ¿y si te dijera

que estas imágenes fueron

hechas hace cinco meses...

y esta, ayer?

ignacio: no, eso...

eso sería imposible.

[pitido]

ana teresa: tendría

que tratarse de un milagro.

>> hija, sé que prefieres café,

pero luego no puedes dormir

y empiezas a tomar

esas pastillas.

ana teresa: estoy tratando

de no tomarlas, mamá.

>> mm, me alegro.

tú serás todo lo doctora

que quieras, pero pasarse

la vida tomando pastillas,

no puede ser bueno.

ana teresa: [exhala]

>> ¿y has avanzado en eso?

ana teresa: ay, mamá,

es difícil ver el caso

con objetividad.

no fui testigo del proceso

degenerativo, pero...

ay, desde que conozco

a esa religiosa, no he visto más

que a una mujer sana.

>> ¿tú crees

que esa monja te miente?

ana teresa: no conscientemente.

pero hay gente

que cuando se aferra

a sus creencias religiosas,

a veces, desarrolla patologías.

>> ¿por qué te cuesta tanto

creer que se trata

de un milagro?

sigues molesta con dios,

porque no salvó a santiago.

ana teresa: mam--mamá.

>> iera mi nieto!

imi adoración, mi fortaleza!

y yo lo quería tanto como tú.

y por ser hijo tuyo

era hijo mío dos veces.

si--si dios se lo llevó

es porque--porque tenía

algún plan para él.

ana teresa: eso no se le puede

pedir a ninguna madre.

>> no podemos juzgar a dios,

porque no podemos entender

sus motivos, hija.

[canto de grillos]

madre superiora: ay, simona,

te estábamos esperando

para comenzar el rosario.

estamos rezando

por la mejoría del santo padre.

vamos.

con cuidadito, con cuidado,

con cuidado, por favor.

simona: [jadea]

madre superiora: [chista]

>> madre, parece que dirán algo.

televisión: a las 21 y 37

de esta noche, el papa...

ha regresado

a la casa del padre.

monseñor: disculpe la hora,

señora, pero necesito hablar

con la doctora colmenares.

ana teresa: soy yo.

monseñor: disculpe

si la perturbo, pero...

parto mañana por la madrugada

para roma

y seguramente su santidad

preguntará sobre el resultado

de su investigación.

ana teresa: mi trabajo

aún no está terminado, padre.

monseñor: monseñor,

así debe llamarme, monseñor.

disculpe, doctora,

pero no entiendo la tardanza.

comprenderá que dios

puso en sus manos

este importante asunto...

para que usted diera fe

de su obra en la tierra.

y lo hizo por mediación

de un santo hombre.

me garantiza que esa será

la conclusión de su informe.

ana teresa: haré el trabajo

que tenga que hacer.

y cuando considere

que esté terminado, presentaré

todas mis conclusiones.

y le guste o no a la iglesia

el resultado, haré

que se haga público mi informe.

[música]

[música]

monseñor: entenderá

que ese informe puede causar...

muchos problemas.

que puede tirar por tierra

lo que hemos avanzado

en todos estos meses.

ana teresa: yo no pedí

intervenir en eso.

ustedes me buscaron.

monseñor: una obsesión

del padre adolfo que pretende

ser más papista que el papa.

[exhala]

discúlpeme la expresión.

le advertí que usted

causaría problemas.

ana teresa: yo solo

estoy haciendo el trabajo

que me pidieron--

monseñor: ¿acaso no puede ver

la intervención divina

en todo esto?

ana teresa: hasta ahora,

no he visto ninguna prueba

que diga que se trate de...

de algo sobrenatural.

monseñor: sobrenatural.

una palabra fuera de contexto

y de ateísmo extremo

para referirse a lo divino.

doctora,

he leído todos sus libros,

no niego que son precisos,

con detalles técnicos,

pero carecen de corazón,

de alma, no tienen espíritu--

ana teresa: son libros

de ciencia,

no es literatura de autoayuda.

monseñor: ¿acaso su palabra

de científica ortodoxa

tiene más peso que la fe

de miles de personas,

de millones de personas?

ana teresa: no, no, monseñor,

estoy segura que no.

pero mi palabra

es la única que tengo,

y estoy dispuesta a defenderla

por encima de todo.

incluso, por encima

de eso que usted llama

"una buena causa".

[canto de grillos]

[ríe]

>> el niño está muy agotado,

no puede más.

yo creo que es momento de...

de desconectar el respirador.

y dejar todo en manos de dios.

ana teresa: [llora]

dios...

[exhala]

¿de verdad, tú crees

que esto sea obra de dios?

[pitido]

[llora]

¿cómo puede existir

un dios tan cruel?

[llora]

ignacio: estudié las placas

en profundidad.

las medidas craneales

son exactas, ana teresa.

ana teresa: ¿y son fiables?

ignacio: sí.

y si hay alguna falsificación,

está muy bien hecha.

ana teresa: esto contradice

todo lo que sabemos

acerca del parkinson.

ignacio: hay una sola

explicación posible

y es la que no quieres admitir.

ana teresa: un milagro.

¿acaso ya no me has pedido

demasiado?

así que ahora quieres

que le diga al mundo

que haces milagros

a través de tus siervos.

¿y mi hijo?

¿acaso él no merecía un milagro?

me cansé de rezarte...

me cansé de rogarte

y, aun así, te lo llevaste.

[llora]

necesito una prueba, señor.

necesito entenderte.

[llora]

madre superiora,

perdone la hora, pero...

encontré un documento

que no estaba

oficialmente reportado

y me gustaría hablar con usted.

prefiero que sea con usted

personalmente.

[música]

[música]

madre superiora: me alegra verla

de nuevo por aquí, doctora.

¿quiere algo?

la manzanilla nuestra

es orgullo de la región.

la sembramos aquí mismo

en el convento.

ana teresa: no, gracias.

madre superiora: siéntese,

por favor.

ana teresa: gracias.

madre superiora: bueno, y ahora

dígame cómo va

la investigación.

ana teresa: avanza.

conseguí algo que me llamó

poderosamente la atención,

sobre todo,

porque no fue reportado

formalmente en el informe.

madre superiora: dios, yo creí

que esto se había perdido.

bueno, pero ¿qué--qué sentido

tiene guardar una--un papel

lleno de garabatos

que ni siquiera la hermana

podría descifrarlo?

ana teresa: ¿ella lo escribió?

madre superiora: créamelo,

y con mucho esfuerzo.

simona: [exhala]

[solloza]

uh, no, madre, no, discúlpeme,

discúlpeme, pero esto--esto

no--no--no tiene sentido.

mire, son puros garabatos,

puros garabatos.

el santo padre

se va a burlar de mí.

madre superiora: simona,

¿tú crees eso?

simona: no.

no, no, no, perdóneme, no,

no creo eso.

no creo eso, el...

el santo padre

es demasiado bueno.

es demasiado noble.

el sería incapaz

de burlarse de nadie, ¿verdad?

madre superiora: mm.

simona: pero igual,

no--no me pida que le mande

este papel lleno de garabatos.

no--no me pida eso, madre,

por favor, que me da

demasiada verguenza.

no me pida eso.

[llora]

perdón.

madre superiora: fue la última

vez que vi ese papel

hasta ahora, no sé cómo llegó

a manos del padre adolfo.

ana teresa: tal vez,

se lo dio la hermana simona.

madre superiora: no, no, no,

no lo creo.

ella siempre insistió

en no tener testigo

de sus limitaciones.

ana teresa: ¿cómo se curó,

madre? ¿fue...

progresivo o...

o repentino?

¿algo así como un acto de magia?

madre superiora: magia, bueno,

yo no diría esa palabra,

pero sí fue un momento mágico.

espere, mire esto.

nosotras rezamos

durante semanas y semanas

por la curación

de nuestra hermana, y cuando

vimos que ya estaba llegando

el final, pues,

decidimos enviarla a su casa

para que se despidiera

de su familia.

y cuando regresó,

vino extenuada y sin esperanzas.

tenemos que preparar

la peregrinación

lo más perfecta posible.

no podemos permitir

que la hermana se estrese.

es la única manera de que--

>> imadre!

madre superiora: ¿qué pasa?

>> madre, tiene que venir

conmigo.

madre superiora: ¿para qué?

>> tiene que ver esto.

madre superiora: pero

¿qué sucede?

>> pero venga conmigo,

es muy importante.

madre superiora: dios mío.

[canto de pájaros]

[solloza]

una vez que terminó

de tomarse la sopa,

me pidió que le trajera

papel y pluma,

y escribió nítidamente

estas tres palabras, ¿mm?

ana teresa: he terminado

el trabajo que me encomendó,

padre adolfo.

allí tiene mis conclusiones

en el informe.

adolfo: ¿desea presentarlo

usted misma a su santidad?

ana teresa: no.

ni siquiera

quiero que se mencione

mi nombre públicamente.

adolfo: como desee.

voy a llamar al departamento

de administración

para que se le prepare su pago

según lo acordado.

ana teresa: ¿no lo va a revisar?

adolfo: ¿por qué

habría de hacerlo?

sea cual fuere el resultado,

usted hizo su trabajo.

y estoy muy seguro

que fue a consciencia.

ana teresa: nunca un trabajo

ha exigido tanto de mí.

me siento...

exhausta...

vencida.

allí estaban mis conclusiones.

espero que sea de su utilidad.

permiso.

[música]

[música]

madre superiora: [ríe]

quería decirte algo

antes de comunicárselo

al resto de la congregación

esta noche.

simona: ¿al--algo malo?

madre superiora: [niega]

por el contrario, muy bueno.

recibí una carta del vaticano.

simona: ¿del vaticano?

madre superiora: sí.

terminaron los estudios

sobre tu curación.

ahora, es declarado

oficialmente, milagro.

gracias a esto, juan pablo ii

será elevado a los altares,

es la beatificación.

monseñor: en la mañana de hoy,

el papa venedicto xvi, en roma,

ha promulgado el decreto

por el cual este buen hombre,

que dedicó toda su vida

al servicio de la humanidad,

será elevado a los altares

en la categoría de santo.

>> ese obispo

nunca me cayó bien.

ana teresa: [ríe]

cree en lo que predica,

es un buen hombre, mamá,

y lo defiende

con todas sus fuerzas.

>> mm, igual que tú.

[ríe]

por eso discutieron tanto.

ana teresa: ya no habrá

más discusiones.

arreglé todas mis cuentas

con la iglesia.

voy a acostarme, mamá.

>> sí, mi amor.

descansa.

ana teresa: igual.

por cierto...

no te cumplí la promesa

de llevarte el otro día

a la misa.

lo haré este domingo.

>> me alegro.

bueno, hablaré con mis amigas

y regresaré con ellas.

ana teresa: no,

no es necesario...

me quedaré contigo en la misa.

adolfo: ana teresa, sé muy bien

que no quisiste cobrar

por tu trabajo y que tampoco

quisiste que tu nombre

se diera a conocer

a nivel público.

pero hay algo que sé

que no te vas a negar a recibir.

es una carta del papa venedicto,

agradeciéndote por tu serio

y completo trabajo.

sin ti, no lo hubiésemos logrado

en tan corto tiempo.

ana teresa: yo solo revelé

la verdad, padre.

¿y sabe?

le debo mucho a usted.

es hermoso pensar

en la posibilidad

de que existan los milagros.

adolfo: ¿y aún lo dudas?

mira a tu alrededor,

estamos rodeados

de los milagros de dios.

todo lo que el hombre ha creado,

el canto de los pájaros,

la sonrisa de un niño.

estamos rodeados de milagros,

porque la obra de dios

está presente en todas partes.

y a esa capacidad

de los seres humanos

de poder percibir milagros

en las pequeñas cosas

de la vida, es a lo que yo llamo

la verdadera fe.

[pitido continuo]

ana teresa: [llora]

[llora]

[llora]

[solloza]

[solloza]

[llora]

juan pablo ii: todas las cosas,

todos los acontecimientos...

para quien sabe leerlos

con profundidad,

encierran un mensaje

que, en definitiva,

nos remite a dios.

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