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¿Se te ocurren buenas ideas mientras estás en la ducha? Esta es la razón

Publicado 15 Feb 2018 – 06:04 PM EST | Actualizado 14 Mar 2018 – 09:48 AM EDT
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La siguiente es una situación que a muchas personas les ocurre: estás parado debajo de la regadera, el agua caliente recorre tu piel y te sientes de lo más relajado. De repente, una idea brillante llega a tu mente, como por arte de magia. Puede ser una gran idea o la respuesta perfecta a una discusión que tuviste hace días (¡ya para qué!).

Ese momento de gran inspiración no es mera casualidad. Para nuestra buena fortuna, tampoco se limita a la hora del baño. En realidad hay una explicación científica detrás de ese instante de ‘iluminación’ y a continuación te la explicamos.

Es momento de ser creativos

R. Keith Sawyer, psicólogo de la Universidad de Carolina, describe en su libro Explaining Creativity The Science of Human Innovation que en realidad nuestro cerebro es más creativo cuando está en una actividad repetitiva y que realizamos ‘en automático’, como lavar los platos, picar fruta o bañarnos.

Esto se debe a que en esas tareas nuestro cerebro no emplea muchos recursos cognitivos, por lo cual puede tener otros pensamientos ‘en segundo plano’ (por así decirlo) y encontrar nuevos ángulos a una idea que ya habíamos tenido anteriormente.

A ese momento de relajación mental se le conoce como Network Default Mode. En ese periodo nuestro lóbulo occipital produce una gran cantidad de ondas alfa, las cuales llegan a todos los rincones de nuestro cerebro. Ese tipo de ondas también están asociadas con el sueño y el descanso en general, y dan lugar a que nuestra mente realice combinaciones de ideas de forma aleatoria.

Cuando estamos muy concentrados en encontrar la solución a un problema, puede ser que nuestro pensamiento permanezca fijo y no sea capaz de vislumbrar más alternativas que aquella que ya se nos había ocurrido. No obstante, si nos distraemos un momento, nuestra mente podrá enfocarse en otros aspectos que hasta entonces había ignorado y entonces sí hallar otro camino para resolver esa dificultad. Es decir, tomará la mejor opción de todas esas combinaciones aleatorias que ya mencionamos.

Si no estás seguro, consúltalo con la almohada

Algo similar ocurre con esta recomendación popular: si no sabes qué decisión tomar, consúltalo con la almohada. Esto se refiere a que puedes tomar una mejor decisión o encontrar la solución a un problema después de tomar una siesta o dormir toda la noche (según la importancia del tema).

Al igual que cuando estamos tomando una ducha o dando un paseo tranquilo, en el momento en que cerramos los ojos las ondas alfa invaden nuestro cerebro. Es así que tenemos mayores oportunidades de toparnos con una buena idea, justo antes de quedarnos dormidos.

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