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¿Las mujeres vikingas en realidad eran sanguinarias guerreras? Te aclaramos el mito

Publicado 2 Sep 2020 – 04:09 PM EDT | Actualizado 2 Sep 2020 – 04:09 PM EDT
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Existe un mito sobre las mujeres vikingas en la guerra respaldado por escritos históricos, pero su imagen sanguinaria podría cambiar, según la ciencia.

Los vikingos son vistos, en gran parte gracias a la cultura popular, como guerreros agresivos y sanguinarios que viajaban en grandes barcos para conquistar tierra enemigas.

La imagen de las mujeres en la cultura vikinga también ha sido alimentada por los mitos y relatos de las sagas de Hervarar o Gesta Danorum, textos históricos de los siglos XII y XIII.

Algunos hallazgos arqueológicos han encontrado tumbas de mujeres de vikingas que fueron enterradas con armas.

Los descubrimientos han llevado a pensar a los historiadores que las mujeres vikingas participaban activamente en los viajes de guerra, pero no es una afirmación que se pueda corroborar tan fácilmente.

Las mujeres vikingas sí tienen un papel un importante en la sociedad nórdica, pero no precisamente por ser guerreras, como lo ha retratado la cultura popular.

Esa imagen está basada en las sagas de texto antiguas, ya que mencionan que las doncellas escuderas o skjaldmö portaban indumentaria bélica, como flechas, hachas o armaduras.

Según la mitología nórdica, la doncella Skaði utilizó una armadura de malla después del asesinato de su padre para ir a buscar venganza.

De acuerdo con la saga de Gesta Danorum, había mujeres en Dinamarca que transformaban su aspecto femenino a varonil y dedicaban su vida a entrenar para convertirse en guerreras.

Hay otros relatos donde las mujeres son retratadas con armas, se convierten en asesinas o incitan a problemas entre diferentes regiones.

Es por eso que las mujeres vikingas usualmente son vistas como sanguinarias guerreras, al igual que los hombres; sin embargo, algunos arqueólogos e historiadores han puesto en duda esas afirmaciones.

De acuerdo con una investigación de Gardela Leszek, hay un problema histórico para corroborar qué tan ciertos son los relatos y qué tanto tienen de leyenda.

La evidencia arqueológica es limitada para confirmar que las mujeres vikingas eran guerreras, ya que la prueba material en las tumbas no necesariamente tiene relación con la vida cotidiana de las sociedades.

Es decir, que una mujer vikinga fuera enterrada con armas u otros objetos de guerra no quiere decir que se hayan dedicado a las actividades bélicas.

La investigadora señala que también debe ser estudiada la forma en que fueron colocadas las armas en las tumbas, pues podrían tener una variedad de significados que todavía no son descifrados.

La mayoría de las tumbas de mujeres han sido encontradas con hachas, las cuales pudieron tener usos en la vida cotidiana y no necesariamente significa que fueron guerreras.

Además, otro tipo de espadas o lanzas también eran utilizadas en el proceso de tejido, un rol que estaba destinado a las mujeres nórdicas.

«La imagen de una mujer armada montada a caballo para luchar con una lanza afilada como una navaja en la mano es fascinante, pero en mi opinión, todavía es demasiado pronto para defender su existencia más allá de las páginas de los manuscritos medievales», dice Leszek.

En el libro Quiénes fueron realmente los vikingos de Laia San José Beltrán también se desmitifica la imagen de las mujeres. Según la historiadora, necesitan masculinizar a las vikingas para darles importancia; sin embargo, su rol era tan valioso como el de los guerreros.

Las mujeres vikingas tomaban control de la sociedad cuando los hombres estaban fuera pues cuidaban el hogar y organizaban la economía. Si todas ellas hubieran ido a la guerra al mismo tiempo, esas actividades no habrían sido posibles.

Ambas investigadoras coinciden en que se necesitan más estudios arqueológicos y antropológicos para clarificar la imagen de la mujer vikinga, pero no porque no todas fueran guerreras dejan de ser importantes. Sin ellas hubiera sido imposible que la sociedad se mantuviera en pie.

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