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Celebridades

Serena Williams compartió su crisis post-parto y cómo su bebé le dio fuerzas para seguir adelante

Publicado 11 Ene 2018 – 04:41 PM EST | Actualizado 24 Mar 2018 – 01:46 AM EDT
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Convertirse en madre no es fácil. Dar a luz no sólo deja marcas en el cuerpo, también lo hace en el corazón. Hablar de las alegrías de la maternidad es increíble, nos hace sonreír. Las partes complicadas, dolorosas y que implican lágrimas... No tanto. Pero también son importantes y deben compartirse para que ninguna madre se sienta sola en su camino.

En la edición más reciente de Vogue, Serena Williams compartió la difícil experiencia que debió atravesar para tener a Alexis Olympia Ohanian, Jr. en sus brazos y regresar a su hogar. La famosa tenista tuvo un embarazo sin complicaciones, pero tuvo que someterse a una cesárea de emergencia cuando disminuyó el ritmo cardíaco de su bebé.

Olympia llegó sana y salva al mundo, pero las complicaciones médicas oscurecieron el presente de Serena. Ella tiene un historial de coágulos sanguíneos y, lamentablemente, sabe cómo se siente padecer una embolia pulmonar. (En 2011, Serena tuvo que ser internada por una). Así que, cuando se quedó sin aliento al día siguiente, supo que debía actuar rápido.

Después de convencer a los médicos de que le realizaran las pruebas que confirmaran la presencia de un coágulo se descubrió que, en efecto, había varios de ellos en sus pulmones.

El problema empeoró cuando el estado de sus pulmones le ocasionó una fuerte tos que terminó por abrir la herida de su cesárea. En la sala de operaciones los cirujanos encontraron un hematoma en su abdomen y tuvieron que colocar un filtro en una de sus venas para impedir la aparición de más coágulos.

Serena pasó en cama las primeras seis semanas de su maternidad. Aunque era necesario para recuperarse y retomar su vida, el hecho de no poder ayudar en los cuidados de su pequeña la entristeció todavía más.

«Nadie habla de los malos momentos - la presión que sientes, la increíble decepción cada vez que escuchas al bebé llorar. Me he desmoronado no se cuántas veces. Yo me enojo por los llantos, y luego me pongo triste por enojarme, y luego culpable. Es como: ¿por qué me siento tan triste cuando tengo un hermoso bebé? Las emociones son una locura».

Serena Williams no sólo se atrevió a platicar acerca de esa mala experiencia, de uno de esos temas que no quieren hablarse, pero deben decirse. También es un ejemplo viviente de la calma que llega después de la tormenta. Y que en la vida de una nueva madre, el ímpetu de convertirse en la mejor versión de una misma para esa personita, es una de las fuerzas más grandes para salir adelante.

«Cuando estoy demasiado ansiosa pierdo las partidas, y siento que mucha de esa ansiedad desapareció cuando nació Olympia. Saber que tengo que llegar a casa con este hermoso bebé, me hace sentir que no necesito jugar otra partida. No necesito el dinero, ni los títulos, ni el prestigio. Los quiero, pero no los necesito. Ese es un sentimiento diferente para mí».
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