null: nullpx
bebe y mama

¿Qué pasa si un bebé nace antes de las 36 semanas?

Publicado 13 Feb 2018 – 06:56 PM EST | Actualizado 14 Mar 2018 – 09:48 AM EDT
Reacciona
Comparte

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud ( OMS), se considera que un bebé es prematuro cuando nace antes de completarse las 37 semanas de gestación (un embarazo común dura 40 semanas). Esta organización calcula que cada año llegan al mundo más de 15 millones de niños prematuros, por lo que se ha convertido en una prioridad para los especialistas de la salud.

Gracias a las investigaciones y los avances médicos, se estima que los bebés que nacen antes de las 28 semanas tienen una tasa de supervivencia del 65%. Para aquellos cuyo nacimiento es entre las semanas 29 y 36, la tasa de supervivencia se incrementa hasta el 95%.

A pesar de este panorama optimista, un bebé que llega al mundo antes de lo previsto necesitará cuidados diferentes a los que tiene un niño ‘de término’ (que nace entre la semana 37 y la 40). Esas atenciones tendrán que ser brindadas mientras está en el hospital y una vez que llega a casa.

¿Qué problemas puede tener un bebé prematuro?

Debido a que su organismo no está completamente desarrollado, los bebés prematuros pueden tener dificultades en su salud a corto y largo plazo. Durante las dos primeras semanas de vida, el niño puede presentar ictericia (niveles altos de bilirrubina en la sangre), deshidratación y problemas gastrointestinales.

Las complicaciones respiratorias también son muy frecuentes. Hasta la semana 34 de gestación, los pulmones del bebé sólo se han desarrollado en un 50%. El 50% restante se presenta entre la semana 35 y la 40, por lo que nacer ‘antes de término’ supone que el sistema respiratorio aún no está listo para salir al mundo. Esto ocasiona que los bebés prematuros tengan tres veces más riesgo de padecer infecciones respiratorias.

También es posible que durante los primeros días necesite apoyo para respirar, pues esto representa un gran esfuerzo para su pequeño cuerpo y su caja torácica aún no tiene la fuerza necesaria para hacerlo él solo.

Por otra parte, debido a que los bebés prematuros nacen con bajo peso (menos de 2.5 kilogramos), una de las prioridades de los médicos es que su peso corporal aumente lo antes posible. No obstante, esto representa un gran reto para quienes están a su cuidado, ya que su succión y deglución son muy débiles y es necesario alimentarlos con sonda antes de que puedan tomar la leche materna por sí mismos.

Al nacer, muchos bebés prematuros tienen el cartílago del oído mucho más suave y flexible que el de niños nacidos en la semana 40. Esto puede dar lugar a problemas de audición e infecciones de oído. No obstante, si el pequeño recibe los cuidados adecuados en el hospital, la posibilidad de que esto ocurra disminuye considerablemente.

Una vez que el pequeño esté en casa con su familia, los padres deben tener cuidado de que no sea expuesto a ruidos fuertes ni a objetos que puedan acumular demasiado polvo y ácaros, para evitar una infección.

¿Cuáles son los cuidados que debe recibir?

Una vez que el bebé llega al mundo, debe ser puesto en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) para recibir atención especializada. Lo primero es colocarlo en una incubadora que ayudará a mantener su temperatura corporal, pues su cuerpo aún no está adaptado para regularla por sí mismo.

Como ya se mencionó antes, los bebés serán alimentados por sonda durante los primeros días o semanas, ya que aún no están listos para succionar y deglutir la leche materna. No obstante, en cuando presente una mejor coordinación en esta actividad, lo ideal es que se alimente con la leche de mamá, para aumentar sus defensas y protegerlo de enfermedades e infecciones oportunistas.

Muchos especialistas también recomiendan que los padres tengan contacto ‘piel a piel’ con los bebés (también conocido como ‘cuidados canguro), pues está comprobado que cargarlos, acariciarlos y hablarles tiene un gran efecto en su salud y ayuda a que se fortalezcan más rápido.

Reacciona
Comparte