Fiestas y Celebraciones

La cena de Thanksgiving es más que reunirse en torno al pavo. Tú ¿a qué das gracias?

Hoy es tiempo de hacer pausa y pensar, para después compartir con los que más amas, por qué o a qué das gracias.

Arreglar la casa, limpiar, sacar los adornos más lindos para que el comedor y la sala queden lindos. La vajilla y los cubiertos de la familia. Las copas, elegir el vino y cocinar, más de un día. La cena de Thanksgiving es algo más que tener la casa llena de familia y el punto de reunión, no es el pavo ni el vino.

Las tradiciones y las fechas son más que un feriado en el calendario. A veces el trabajo, los niños, los compromisos cotidianos no dan tregua para hacer un alto y pensar antes de reaccionar. Para aquellos que sean aprensivos a los titulares de los medios de información, seguramente habrán tenido una buena dosis de adrenalina desde que los pronósticos apocalípticos anunciaron que el mundo se va a terminar antes de lo que creemos, gracias al calentamiento global o a una leyenda maya que tiene que ver con el calendario de esta civilización prehispánica.

Para otros, tal vez más centrados en el mundo materialista, el fin del mundo se reveló con la crisis hipotecaria, la caída en la Bolsa de Valores, los altos índices de desempleo y la recesión en lo que ha derivado un cúmulo de malos manejos.

Hoy, es tiempo de pensar distinto. De voltear a ver las cosas simples y dejar a un lado lo externo que no está a nuestro alcance cambiar. Hoy la sonrisa de tu hijo, el movimiento de alegría de la cola de tu perro, la sonrisa de un vecino, pueden llenarte más, que la cena más elegante. Hoy piensa y luego comparte con los que más amas, la alegría de estar aquí.

Y tú, ¿a qué das gracias?