Familia y Hogar

Violencia en la pareja

'Dejé todo por él', 'Ya no sé qué hacer para evitar las peleas': frases que podrían indicar cuando una persona está dominando tu vida.
6 Ene 2011 – 5:12 PM EST

Por Maria Rosa Rivero

Estas frases se escuchan a diario en charlas entre mujeres, en consultorios y en confesiones de familiares y amigas. Para estas fechas la violencia dentro del hogar aumenta muchísimo: el dinero, decidir con quiénes se pasarán estos días, la ropa que ella se pone, los regalos, todo es motivo de críticas,  discusiones, días de silencio e indiferencia, humillaciones públicas y con frecuencia de golpes.

Tantos años de esta vida dejan huellas en el alma y en el cuerpo.

María dejó de estudiar para dedicarse a los niños, Marta abandonó su trabajo por el mismo motivo, las amigas quedan en el camino porque no son “buenas” o no son aprobadas por su pareja por cualquier motivo.  La familia es la que ha formado, por lo tanto debe alejarse de padres y hermanos que sólo traen problemas. Estos discursos son dichos por el  violento para acaparar el poder y que ella no tenga a quién recurrir.

Con el tiempo él es el eje de su vida y ella está  SOLA. Cree que es la que hace todo mal, está angustiada, deprimida y a veces consulta, si no es con alguien que sea experto en violencia familiar suele ser medicada y está tranquila pero no feliz...

Además ella nunca hace nada del todo bien y él tiene que corregirla o criticarla  o enojarse mucho para que ella aprenda.

Esto no siempre es así. El tiene períodos en los que cuando  ve que ella esta muy mal o puede rebelarse, le hace sentir que la necesita, que no podrá vivir  sin ella y las amenazas dejan paso a una actitud de víctima que pocas mujeres resisten. Y ella vuelve a creer que todo andará bien.

Con frecuencia, al principio se comentan estas conductas pero rápidamente el violento hace ver a su pareja que los comentarios de amigos y familiares sólo buscan separarlos, que nadie entiende cuánto se aman y todo lo que él hace por la familia y ahí viene una enumeración que la apabulla y la deja indefensa. Ella siente y piensa lo que él quiere: que sin él no podrá vivir. En algunos casos cree amar a quien la domina y necesita mucha comprensión para salir de este círculo donde él la daña y la seduce. Y sigue viviendo con angustia y miedo.

En estas fiestas esto aumenta  y es por eso que hay que estar alerta para ayudar a quienes padecen estas parejas. Escucharlas, orientarlas a Servicios de Ayuda cerca de su casa, decirles que se puede salir del círculo de violencia y que nadie es imprescindible para sobrevivir, que ella puede hacerlo sin miedo y sin que le diga qué tiene que hacer o con quiénes tiene que alternar. Que es buena madre y esposa y sería aún mejor si no tuviera a alguien que la lastime constantemente.