Familia y Hogar

¿Listos para la rosca de Reyes?

El Día de Reyes no se concibe sin la tradicional y exquisita rosca con el muñeco escondido entre la masa. ¿Ya estás listo para partirla?

¿Qué sería de la jornada del seis de enero sin la tradicional Rosca?. Es un hecho evidente que la festividad de los Reyes Magos ya no se concibe en los países de tradición católica sin la conocida y deliciosa rosca, junto a los regalos de los Magos de Oriente.

Un extraordinario postre cuyo sabor inigualable radica en una exquisita mezcla de harina, levadura, azúcar, mantequilla, huevos, ralladura de cítricos, agua de azahar, frutas escarchadas y almendras.

De Roma para el mundo

Según la Asociación Empresarial de Pastelería de la Comunidad de Madrid, el mayor promotor de este dulce fue el Rey Luis XV de Francia.

Cuenta la historia que el cocinero de la Corte de Versalles  obsequió al Monarca, en el día de la Epifanía, seis de enero, con una rosca tradicional de su tierra, pero con una sorpresa de introducir un regalo, en aquel caso un diamante, para el Rey.

Desde entonces, se inicia la costumbre de introducir una moneda, una figura o un objeto en el pastel como símbolo de la buena suerte.

Luis XV quedó encantado con el invento y se dedicó a propagarlo por otras Cortes europeas con una moneda en su interior como sorpresa.

La rosca hizo furor entre las Monarquías y la aristocracia europea. Así fue como el siglo XVIII llegaría España, donde de inmediato tuvo una excelente acogida.

Pronto la costumbre pasaría de la nobleza al pueblo llano, siendo Madrid y Sevilla  los más importantes baluartes de esta obra maestra de la repostería.

El manjar que llegó de España

En otros países como Italia, la celebración de Reyes se acompaña de la rosca con un haba o legumbre en su interior. La judía representa, según los artesanos pasteleros, una especie de regeneración, el resurgir de la vida, el brote germinal, en definitiva, el año nuevo.

En España la tradición se ciñe a una figurita dentro del pastel. Así, la persona que la recibe en su pedazo de rosca, tendrá suerte durante el año nuevo, pues los Reyes Magos le conceden su protección. A su vez, y como agradecimiento, la persona obsequiada ha de pagar el postre.

Innovación en la tradición

Aunque la original forma de anillo se mantiene, su elaboración ha ido cambiando con el paso de los tiempos. Prueba de ello son los diferentes rellenos. Junto a la masa tradicional se introducen rellenos de nata, crema pastelera, cabello de ángel o crema de castañas "el exquisito “marrón glacé”. También se decora con frutas escarchadas y naranja confitada de colores variados.