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La Insider con Jossette Rivera

Cómo salvar tus uñas (después del gel) | La Insider

Seguramente no soy la única que al descubrir que el manicure podía durar hasta 15 días perdió el control y se entregó por completo al gel, los acrílicos, los polvos, etc. Los años han pasado y cobrado factura: dejaron mis uñas secas, dañadas, despellejándose... Si estás en las mismas que yo, tranqui. La respuesta la tienen internet y La Insider.
26 Ago 2021 – 12:04 PM EDT
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Antes de que tu cabeza comience a renunciar a las uñas esculturales y a los encantadores diseños de colores, te quiero advertir que aquí no vamos a prohibirte aplicártelas, al contrario, mi función es darte los consejos que te ayudarán a equilibrar su uso y mantener tus manos bonitas. En principio debemos advertirte: el problema con las uñas de gel radica en la manera en la que nos la quitamos.

Así es, cuando las arrancamos salvajemente con los dientes o comenzamos a tirar de ellas como si se tratara de la cáscara de una mandarina, lo que en realidad estamos haciendo es desprender la primera cubierta de la uña, debilitándola por completo.

1. Evita la rudeza

Nuestro primer consejo es invitarte a que, en lugar de removerlas de esa forma tan rupestre, te pongas un algodón empapado en acetona, las envuelvas en papel aluminio, esperes diez minutos y remuevas el gel, como lo hacen en el salón.

Si quieres algo más práctico que el aluminio, existen unos tapones de silicón que lo sustituyen. Fácil e indoloro.


2. Quita lo deteriorado

Las uñas son como el cabello… y los árboles. Si quieres que crezcan bonitas y sanas, lo mejor que puedes hacer es cortar lo dañado. Mientras más pequeñas, mejor. La recomendación es mantenerlas así hasta que se recuperen. Eso sí, debes tener paciencia porque toma de 3 a 6 meses que cambie la uña completamente. Calcula que las tendrás cortas unas 8 semanas, pero en ese tiempo (y con ese tamaño) también las estarás protegiendo de la fricción y el roce.

3. Consiéntelas 24 x 48

Limar tus uñas cada tercer día promueve una mejor circulación. La mejor manera de hacerlo es de forma suave, en una sola dirección y dejándolas ligeramente redondeadas en los bordes, de esa manera evitarás que se atoren o se quiebren. Evita las limas metálicas y prefiere las de cartón o cristal. No olvides llevar siempre una en tu bolso, así podrás limarlas en cualquier momento en lugar de aplicar otras prácticas más rudas.

4.Trátalas suavemente

Debes saber que la falta de humedad ha sido la responsable de todo lo que le ha pasado a tus uñas. Es momento de que tomes consciencia de cuánto necesitan ser consentidas. Empecemos por las cutículas: ¡no las cortes! Por nada del mundo. Si te molesta su crecimiento, sepáralas de tu uña y empújalas suavemente hacia atrás con un palito de naranjo. Para darles la atención que requieren, es importante usar tratamientos específicos. Los mejores son los de aceite, sobre todo los de argán; existen sueros, en crema y productos veganos. Trata de que esta atención sea diaria, recuerda hacerlo poniendo una alarma en el teléfono.

No olvides darles masajes, hay quienes dicen que estimula el crecimiento.

5. Mantenlas humectadas

El aceite alimenta las uñas y la crema sella la humedad generando una especie de barrera. Hay miles de cremas en el mercado que pueden ser tus mejores aliadas. Existen unas de triple lanolina que, literalmente, salvan tus manos. Si no te gusta la sensación grasosa, existen las que se absorben en cuanto la aplicas.

Sin importar la marca, recuerda usar crema en las manos y uñas cada vez que te laves las manos y no solo cuando termines tu rutina. Ah, y no olvides secarlas bien para que no se resequen más.

Para no olvidar este tip coloca un envase de crema cerca de los lavamanos de tu casa y otro en tu bolsa.

6. Repara el daño

Existen tratamientos específicos que ayudan a restaurar tus uñas, e incluso rellenan los huecos que quedan tras retirar el gel. Como primera recomendación, no uses esmalte mientras estás bajo alguno de los tratamientos fortificantes de proteínas, colágeno, biotina o péptidos, que salvarán tus uñitas.

Si te resulta imposible llevar las uñas desnudas, utiliza un tratamiento con color, solo trata de que no sea un tono muy fuerte, porque lo que queremos evitar son los pigmentos que han hecho que las uñas se pongan amarillas.

Si quieres algo súper natural, usa aceites botánicos, queratina y extracto de kale. Si existe algún asunto más serios, pide el apoyo de un dermatólogo.

Recuerda que para recuperar tus uñas debes ser constante y obsesiva.

6.1 Tratamiento localizado

Si no quieres que se te vaya la vida siguiendo un procedimiento, existe este tratamiento localizado con guantes de keratina que ayuda a proteger y nutrir las uñas.

6.2 Tratamiento 'de refri'

Si eres fanática del Do it yourself y prefieres algo casero te tengo dos opciones:

1. Remoja tus uñas en leche tibia. Hay quien dice que esto también ayuda a quitarles el color amarillento que dejan los esmaltes. Solo pon la leche en el micro, mete las uñas por 5 minutos y luego sécalas.

2. Ponlas diariamente en aceite de oliva durante 10 minutos o 15. Me cuentas cómo salió.

Ten en cuenta que las uñas también son el reflejo de lo que comemos y bebemos. Tomar agua y comer sano se reflejará en cada centímetro de tu cuerpo. Tip extra: hay quienes juran que los lácteos, los vegetales verdes y la gelatina ayudan a endurecerlas.

7. Cuídate y cuida al medio ambiente

Para que no te vuelva a pasar, usa esmaltes “sanos”. Sí, sí, esos que no son tóxicos y no están llenos de químicos. Tus uñas te lo van a agradecer. Los clásicos de Sally, pero en versión healthy. Prueba también Ten over ten, el esmalte de los famosos salones neoyorquinos. Otra opción es Dear Sundays, un esmalte famoso en NY porque hay salones en los que el manicure incluye una meditación guiada. Olive and June tiene colores increíbles y derrumba el mito de que los esmaltes naturales no duran nada.

Bonus

Para no renunciar a los diseños y demás, te recomendamos los famosos stickers, que harán que tus uñas luzcan cool sin recibir el daño de la luz ultravioleta.

Cada uno de los productos que aquí mostramos ha sido seleccionado independientemente y bajo el criterio y la supervisión de esta editora, que es una obsesiva. Toma en cuenta que los precios referidos son precisos para la fecha de publicación de este artículo, 26 de agosto de 2021, pero están sujetos a cambios.

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