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Lo que SÍ y lo que NO debes hacer al cuidar tu zona íntima (antes y después de tener relaciones)

Publicado 10 Ago 2018 – 03:35 PM EDT | Actualizado 1 Oct 2018 – 08:00 AM EDT
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No hay duda de que nuestra zona íntima requiere ciertos cuidados para mantener su balance y la higiene es un aspecto básico para conseguirlo. Por eso, cuando las relaciones sexuales entran en esta conversación, es muy importante que tomemos en cuenta recomendaciones que nos ayudarán a prevenir molestias y posibles infecciones.

Aquí abajo te dejamos una lista con consejos que puedes aplicar antes y después de tener sexo, ¡chécalas!

Lo que SÍ: Seca vulva y labia

Parece algo muy simple, pero es vital para evitar infecciones vaginales por cándida. Aunque no lo parezca, tu vagina es mucho más feliz y saludable cuando está seca; a diferencia de hongos y levaduras, que prosperan en ambientes húmedos y mojados.

La realidad es que tu zona íntima siempre va a generar calor, por eso hay que ayudarla a prevenir infecciones. Si eres de las que se baña antes y después de tener relaciones, no olvides secar la vulva y labia con pequeñas presiones. Utiliza una toalla limpia y que sea de uso personal. NO talles, ni frotes, así evitarás que la piel se irrite.

Lo que NO: Duchas vaginales

Sí, queremos sentirnos lo más “frescas” posible, pero eso no significa que tengamos que poner en riesgo nuestra zona íntima. Al aplicar una ducha de este tipo, antes o después de tener relaciones, generamos un desbalance en la composición bacteriana de la vagina, lo que aumenta el riesgo de una infección vaginal. Para limpiar la zona, no se necesita más que jabón neutro y agua. Recuerda que el lavado se hace solo en la parte externa, nunca en la interna.

Lo que SÍ: Orina después de tener relaciones

Seguro has escuchado de esto y es por una razón: disminuir la posibilidad de una infección urinaria. Durante las relaciones sexuales, algunas bacterias pueden terminar en la uretra (el conducto por el que pasa la orina). Aunque es normal y natural, podemos ayudar a prevenir un problema tan molesto, como la cistitis, con una visita rápida al baño.

Lo que NO: Tener sexo si hay una infección vaginal

Si detectaste que tienes una infección vaginal por cándida, lo mejor es aplicar de inmediato un tratamiento antimicótico. Existen aquellos de 3 días que se encargan de tratar síntomas internos con óvulos y externos con crema. Una vez que comiences el tratamiento o si detectaste la infección pero vas a visitar al doctor, NO tengas relaciones sexuales, ya que contribuirías a su propagación.

Recuerda que cada una de nosotras es diferente y los síntomas pueden variar entre mujer y mujer. Por eso es muy importante que visites a tu médico si tienes dudas, el tratamiento no tuvo resultados, tienes diabetes, fiebre, escalofríos, etc. Para más recomendaciones, visita aquí.

Lo que SÍ: Usa ropa interior de algodón

La ropa interior que usamos nos ayuda a sentirnos frescas antes y después de tener relaciones, por eso insistimos que te asegures de que tus panties cuentan con puente de algodón. Este material deja que la piel respire y la protege al disminuir la humedad que se genera durante el día.

La ropa interior sintética está hecha con telas que atrapan el calor y la humedad, lo que genera el escenario perfecto para que hongos y gérmenes florezcan, causando una infección vaginal. Recuerda: después de tener sexo y antes de colocarte la ropa interior, retira cualquier residuo que quede en tu zona íntima y seca bien el área.

Lo que NO: Te bañes con jabones perfumados

Aunque no es algo que TODAS necesitemos, algunas mujeres prefieren bañarse antes y después de tener relaciones y eso no tienen nada de malo; sin embargo, es muy importante que nos aseguremos de usar productos que no irriten o sensibilicen nuestra zona íntima.

Te recomendamos evitar aquellos productos que tienen fragancia, colorantes o ingredientes agresivos para piel. Puedes usarlos en el resto del cuerpo, pero al lavar la vulva y labia, recuerda hacerlo con un jabón neutro, agua y tus manos; nada de estropajos exfoliantes.

Nunca es tarde para cuidar nuestra zona íntima como se merece, sobre todo si queremos que esté en excelentes condiciones. No olvides consultar con tu médico todas las dudas que tengas. La información es vital para hacernos responsables de nuestro cuerpo, ¿no crees?

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