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El yoga puede aliviar tu malestar estomacal: 5 posturas que mejoran la digestión

Publicado 22 Oct 2018 – 09:30 AM EDT | Actualizado 22 Oct 2018 – 09:31 AM EDT
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Comiste algo muy pesado, o quizá hayas comido demasiado. Tienes síndrome del intestino irritable, intolerancia a algún alimento, o desconoces la causa: el malestar estomacal puede llegar a ser una condición muy molesta. Para muchas personas, es un problema diario.

La buena noticia es que siempre puedes hacer algo para combatir aquello que te hace mal. Puedes comer mejor los siguientes días, visitar al médico o recurrir a la solución cada vez más extendida del yoga.

¿Por qué el yoga puede aliviarte?

El malestar estomacal (en la mayoría de sus orígenes, aunque no en todos) está íntimamente relacionado con el estado del cerebro. En situaciones de estrés o que provocan ansiedad, el sistema digestivo se detiene, según explica la escuela de medicina de Harvard.

El yoga tiene la capacidad de cambiar la respuesta del cuerpo ante el estrés. Todo se trata de tu sistema nervioso autónomo: si estás constantemente tensionada o tienes ansiedad, tu cuerpo activará el sistema nervioso simpático y pondrá la digestión en pausa; esto provocará el dolor de estómago. Cuando estás más en calma, tu cuerpo activa la otra parte de este sistema nervioso: el parasimpático. Esta respuesta ayuda con el curso de la digestión.

Está comprobado, entonces, que el yoga puede aumentar la respuesta del sistema nervioso parasimpático, no solo dándote calma, también activando el sistema digestivo para que todo fluya.

Además de mejorar tu respuesta ante el estrés y disminuir la ansiedad, algunas posturas de yoga masajean la zona abdominal para estimular el sistema digestivo y así promover la digestión.

Posturas de yoga para el dolor estomacal

Las mejores posturas para aliviar los dolores de estómago, la hinchazón, la constipación, la indigestión y otros problemas estomacales, son aquellas que aplican una leve presión o masajean suavemente el abdomen. Estas son algunas de ellas.

Arco

  1. Acuéstate boca abajo sobre una mat.
  2. Apoya el mentón en la colchoneta y lleva los talones a los glúteos.
  3. Tómate de cada tobillo con las manos.
  4. Haz fuerza con las piernas para llevar tus tobillos hacia arriba. Sujétate bien con las manos para no soltarte.
  5. Continúa en la postura por 7 a 10 respiraciones.

Puedes intentar una versión más fácil de la postura, si esta es demasiado exigente para ti: tómate solo de un lado, con la pierna y el brazo contrarios estirados, pero no apoyados sobre el piso. Debes hacerla de los dos lados.

Rodilla al pecho

  1. Acuéstate sobre una mat, boca arriba.
  2. Inhalando, lleva una rodilla hacia tu pecho y abrázala con las dos manos.
  3. Aplica una leve presión sobre la pierna, acercando la rodilla a tu pecho.
  4. Para desarmar, exhala y lleva el pie al piso. Luego estira la pierna y repite la postura del otro lado.

En sánscrito, el nombre de esta postura, Pawamuktasana, significa ‘liberación de aire’. No busques más que en el nombre: te hará deshacerte de la hinchazón sin esfuerzo.

Torsión en el suelo

  1. Comienza boca arriba sobre la colchoneta.
  2. Inhala y lleva la rodilla derecha al pecho. Tómala con la mano izquierda.
  3. Extiende el brazo derecho de forma perpendicular a tu cuerpo.
  4. Haz que la rodilla derecha caiga al suelo por el lado izquierdo. Trata de que el omóplato derecho no se despegue del piso.
  5. Aplica un poco de presión sobre la rodilla con la mano izquierda, para acercarla más y más al piso.

Una versión más difícil de esta torsión es llevar la pierna estirada hacia el otro lado, tomándote del dedo gordo del pie derecho con el dedo índice de la mano derecha.

Torsión clásica

  1. Siéntate sobre la colchoneta, con la espalda derecha. Flexiona las rodillas y apoya los pies cerca de tu cadera.
  2. Lleva el pie izquierdo por detrás del tobillo derecho, hasta que quede al lado de la cadera. La rodilla izquierda debe quedar tocando el piso.
  3. Coloca el pie derecho por el otro lado de la rodilla izquierda.
  4. Con el codo izquierdo, haz tracción en la rodilla derecha y gira todo tu cuerpo a la derecha.
  5. Extiende el brazo derecho hacia atrás y luego apoya la mano en el piso para darte más estabilidad, cerca de la columna. De esta manera te asegurarás de tener la columna recta.
  6. Mira hacia atrás o hacia el lado derecho (no gires el cuello si te duele). Mantén la postura 10 respiraciones.
  7. Desarma paso por paso y repite del otro lado.

Es importante comenzar presionando el lado derecho para favorecer la digestión.

Media pinza

  1. Siéntate con la espalda derecha y las piernas extendidas, con los dedos de los pies apuntando hacia arriba.
  2. Mantén la posición de tu cuerpo mientras acercas el pie izquierdo hacia el muslo derecho. La rodilla izquierda debe quedar en el suelo, o tender hacia él.
  3. Lleva los brazos hacia arriba, inhalando.
  4. Exhalando, flexiona levemente la rodilla derecha y trata de bajar con todo tu tronco sobre esa pierna. Mantén los dedos del pie hacia arriba. Trata de que la espalda esté lo más recta posible. No importa hasta dónde puedas bajar.
  5. Mantén la postura por 7 a 10 respiraciones. Desarma vértebra por vértebra y cambia de lado.

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