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Usa la mascarilla de leche de magnesia si tienes piel grasa: te decimos cómo

Publicado 26 Mar 2021 – 02:01 PM EDT | Actualizado 26 Mar 2021 – 02:01 PM EDT
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Miel, yogurt, plátano, avena, aguacate, huevo, arroz y demás ingredientes que normalmente están en nuestra cocina se han coronado como los favoritos de muchas mascarillas faciales. No obstante, no sólo alimentos han tenido un boom en las recetas para tratar tu cutis, también algunos medicamentos como la leche de magnesia.

Mascarilla de leche de magnesia

Si alguna vez has sufrido indigestión y estreñimiento tal vez la leche de magnesia, este líquido blanco comúnmente embotellado en un envase azul, no sea un producto desconocido para ti.

El ingrediente activo de este medicamento es el hidróxido de magnesio, el cual es utilizado como laxante y ayuda a neutralizar el ácido gástrico del estómago.

Si bien, la función principal de la leche de magnesia es ser un laxante salino, muchas personas han encontrado que también es un increíble aliado para mantener en control la piel grasa.

Si aplicas un poco de leche de magnesia sobre el rostro graso, este producto tiene la capacidad de absorber el exceso de grasa, minimizar la apariencia de los poros abiertos, controlar el brillo y evitar que tu piel luzca aceitosa durante más tiempo. Su efectos son similares a los de una mascarilla facial de arcilla.

¿Cómo hacer una mascarilla de leche de magnesia?

Dos puntos importantes antes aplicar leche de magnesia sobre tu cutis. Primero asegúrate de no ser sensible al hidróxido de magnesio. Aplica un poco de este producto en tu muñeca y mantente atenta sobre las reacciones que tiene tu piel. Algunas personas pueden presentar irritación o enrojecimiento: de ser el caso, este remedio no es para ti.

Segundo, si tu piel es seca o sensible, la leche de magnesia puede empeorar esta situación. Una mascarilla facial de este producto es exclusivamente para personas con cutis graso.

Disfrutar de los beneficios de la leche de magnesia en tu piel es realmente muy sencillo. Primero, lava tu rostro como normalmente lo haces: de preferencia con un jabón o espuma especial para cutis graso. Seca tu cara con una toalla limpia.

Posteriormente, agita la leche de magnesia para que la suspensión esté bien mezclada y empapa un algodón con el líquido. Pasa suavemente el algodón por tu cutis, asegúrate de crear un fina capa por todo tu rostro o, si lo prefieres, sólo enfócate en la zona T, frente, nariz y barbilla, la cual suele ser el área más grasosa de muchas personas.

Deja actuar durante 10 a 15 minutos, es probable que sientas que tu piel se tensa un poco mientras se seca el producto. Enjuaga con agua tibia y listo.

Esta mascarilla es perfecta para irte a dormir con un cutis fresco o para un día especial en el que deseas que tu maquillaje luzca increíble durante más tiempo sin el molesto brillo de la piel aceitosa. Sin embargo, no es un remedio para ocupar diario, se recomienda sólo utilizarlo una o dos veces cada dos semanas.

Es importante aclarar que la leche de magnesia no actúa en las glándulas sebáceas ni reduce la producción de aceite como tal, pero sí ayuda a absorber el exceso de grasa de la superficie de la piel, lo cual permite que presumas un cutis mate durante más tiempo.

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