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Batman

Los villanos de Batman, analizados clínicamente

Publicado 27 May 2015 – 06:00 PM EDT | Actualizado 2 Abr 2018 – 09:15 AM EDT
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Más allá de la importante influencia del Asilo Elizabeth Arkham en los cómics, es muy frecuente ver diferentes análisis de las historias de Batman referentes a sus protagonistas y las extrañas condiciones acerca de su salud mental.

Sean héroes o villanos, todos basan su conducta (de una u otra forma) en diversas obsesiones que llegan al punto de identificarlos y los condenan a un diagnóstico psiquiátrico evidente. A continuación veremos simplemente a algunos de los criminales más famosos de Ciudad Gótica analizados desde una perspectiva médica, para tratar de descubrir en qué se basan quienes ven la creación de Bob Kane y Bill Finger como un divertido y camuflado libro de psiquiatría aplicada.

Dos Caras

Trastorno de identidad disociativo.

Si bien en ocasiones Harvey Dent parece plenamente consciente de su doble personalidad, este villano basa su comportamiento en la comunicación entre dos diferentes individuos, simbolizados en las dos caras de una misma moneda. Cada lado representa uno de los dos estados en que quedó su rostro (y parte de su cuerpo) luego del accidente que lo marcó física y psicológicamente de por vida.

El Espantapájaros

Trastorno narcisista de la personalidad.

Uno de los pocos villanos que es consciente de su comportamiento es Johnatan Crane, un reconocido psicólogo y psiquiatra que encuentra en el miedo de sus víctimas el fruto de su poder. Y es eso lo que particularmente lo diferencia de una colega como Harleen Quinzel ( Harley Quinn), quien ha perdido gran parte de su cordura.

Es así que este villano siente en todo momento su posición de poder sobre los demás, y se cree superior a "colegas" y enemigos, tanto mentalmente como en motivaciones.

Catwoman

Trastorno limítrofe de la personalidad ( Borderline).

Su definición oficial es " un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico y relaciones interpersonales caóticas". ¿Hace falta agregar más?

Selina Kyle ha cruzado varias veces la línea entre villana y heroína, incluso en ocasiones impulsada por su extraña relación de amor-odio con Batman. Soltera por elección pero dispuesta a romances esporádicos con Bruce Wayne o (en su más reciente bisexualidad) con  Eiko Hasigawa, es claramente un ejemplo de esta patología.

Poison Ivy

Trastorno paranoide de la personalidad.

Tal vez en la asociación más libre de todos los personajes, Poison Ivy podría encajar en varios cuadros psicológicos. No obstante, su relación con las plantas podría ser el resultado de su paranoia (o miedo) al trato humano, algo que si bien no es explícito, podría inferirse en algunos arcos a lo largo de su historia.

A su vez, también ha coqueteado con la idea del trastorno limítrofe de la personalidad, y es por eso que Hiedra Venenosa es uno de los personajes más complejos, mentalmente hablando.

Mr. Frío

Trastorno obsesivo-compulsivo esquizoide.

Mr. Freeze es, por sus poderes y su origen, uno de los personajes más fantásticos de la colección. Sin embargo, su relación con su esposa y la búsqueda de una cura lo humanizan lo suficiente para encajar a la perfección en un cómic pseudorrealista como Batman.

Son muchos los villanos dispuestos a cualquier cosa con tal de lograr su objetivo, pero este villano en particular ha demostrado, en más de una oportunidad, destacarse por sobre el resto.

Joker

Trastorno esquizotípico de personalidad.

No, el Joker no está loco. Y de hecho, estar "loco" es una simple palabra para englobar varios factores a tener en cuenta. El archienemigo de Batman es conocido por su habilidad sociópata, pero aún así su relación con el entorno es bastante particular, con idas y venidas tanto con sus aliados como con los héroes que le han enfrentado.

Hacer que fracase su propio plan, traicionar asistentes, presionar a Batman sin querer vencerlo... Todas son claras muestras de una personalidad que no distingue las relaciones interpersonales. Y no hace falta hablar de la excentricidad en sus planes, su vestimenta, o su peculiar visión del mundo...

El Pingüino

Trastorno histriónico de la personalidad.

Para algunas personas, el histrionismo podría ser una virtud. Pero cuando la cualidad supera los límites, estamos ante un trastorno de personalidad.

Oswald Cobblepot es, por excelencia, un claro ejemplo de quienes buscan llamar la atención y recibir la aprobación de quienes le rodean... algo que en algunas encarnaciones podemos notar en su relación con su madre, sus aliados, o con el propio Batman

El Acertijo

Trastorno de la personalidad por dependencia.

¿Qué cosa es más dependiente que un acertijo? Nada sería una buena adivinanza sin alguien que la resolviera... o que al menos lo intente. Edward Nygma es, tanto en su época criminal como en sus inicios, un hombre extremadamente dependiente de su entorno, que necesita que aprecien su humor o comentarios justos, y que hizo de su modus operandi un caso extremadamente apelativo.

Batman

Es cierto, Batman es el héroe y no un villano. Pero no por eso es alguien mentalmente sano, y tal vez es eso lo que en última instancia lo ayuda a comprender a sus enemigos, y finalmente hacerles frente sin caer en las consecuencias.

Muchos creen que intentar vengar a sus padres vestido de murciélago mientras patrulla las noches no es algo muy saludable. ¿Y qué tal si es precisamente ese su punto fuerte? ¿Será que Bruce Wayne cuenta con un poco de cada uno de sus némesis?

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