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Un maestro en el arte de doblar madera

Un maestro en el arte de doblar madera

Un inmigrante árabe convirtió su conocimiento de la madera y sus destrezas para doblarla o moldearla en un pasatiempo.

Conocer a “ Splinter” puede ser una experiencia muy emotiva. Sobre todo para quienes en algún momento de su niñez se lanzaron a la aventura de construir sus propios juguetes, usando cualquier material que sobrara en casa — madera, cartón, icopor, latas, retazos de tela, etc.

Splinter, un auto real hecho de madera

Splinter parece un carro gigante de juguete, salido de una película de fantasías infantiles. Pero en realidad es un auto funcional, hecho totalmente en madera. Cada uno de sus detalles externos, sin importar su forma o tamaño, fue construido o moldeado usando madera de fresno y nogal (ash, walnut).

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El creador de tal maravilla es Isaac Cohen, un residente de Houston que convirtió su conocimiento de la madera y sus destrezas para doblarla o moldearla en un pasatiempo.

Vehículos funcionales, muebles, sillas, puertas, gabinetes, marcos de cuadros, esculturas y hasta juguetes, son algunas de las singulares creaciones a las que Isaac les da vida empleando madera.

Sus construcciones “ fuera de serie” han sido destacadas en diferentes medios de comunicación y exhibidas en museos locales, parques públicos, centros comerciales, ferias artesanales, vitrinas comerciales y desfiles, pero Isaac no se considera artista o diseñador.

Tan singular como su arte de doblar madera, es la historia de este inmigrante árabe, quien tuvo una infancia repleta de desafíos y carencias.

Originario de Haifa, Israel, Isaac llegó de vacaciones a Houston hace más de tres décadas. Lo que inicialmente era un viaje de sólo 3 semanas se convirtió en su plan de vida.

Aquí conoció a Biatriz, su esposa, una mexicana que le robó el corazón y con quien tuvo dos hijos, Gabriel y Jonathan. “Por amor me quedé en Estados Unidos, y no me arrepiento”, dijo Isaac.

Cuando Isaac llegó a Houston in 1979 no tenía dificultades económicas, de hecho había dejado atrás un pequeño emporio familiar de restaurantes, que le producían jugosas ganancias.

Pero tan pronto como decidió quedarse en Houston y formar un hogar, tuvo que ingeniarse una nueva forma de generar ingresos y empezar a construir un patrimonio para su naciente familia.

Los primeros años, continuando con su tradición de pequeño empresario, trabajó en una compañía de construcción que el mismo fundó y que estuvo activa por cuatro años. Más tarde probó suerte en el negocio de los restaurantes y abrió Big J Cafe, un lugar especializado en servir comida mediterránea.

Todo marchaba muy bien para el recién creado cafe hasta que, según recuerda Isaac, la ciudad de Houston cerró una tramo de la calle Bissonnet, justo donde se localizaba Big J Cafe.

Fue entonces cuando Isaac fundaría Classy Art Wholesale, un negocio que no sólo se convertiría en un éxito rotundo que aún continúa vigente, sino que lo conectaba de nuevo con un oficio que conocía desde que era un niño: la carpintería.

Sus inicios como carpintero

En su natal Haifa, y desde la edad de 13 años, Isaac empezó a trabajar en una carpintería donde se hacían creaciones en madera muy refinadas y costosas para gente pudiente y celebridades. Allí adquirió el conocimiento y las destrezas para trabajar con la madera, doblarla y crear piezas únicas. De esta forma ayudaba con el sustento de su humilde familia.

Recuerda con nostalgia que su padre trabaja muy duro, cargando y descargando pequeñas embarcaciones, pero el pago que recibía no era suficiente. En muchas ocasiones, para llevar comida a casa, tuvo que ir a los mercados de granjeros para recoger los vegetales que estaban a punto de ser desechados.

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El padre de Isaac murió muy joven y eso lo empujó a buscarse un trabajo de tiempo completo. No le costó mucho encontrar uno con su ya vasta experiencia en carpintería.

Años más tarde, Isaac fundaría su propia mueblería, donde sólo se hacían muebles personalizados. Este negoció fue muy exitoso y le presentó nuevas oportunidades.

Un primo suyo, quien era dueño de un restaurante al que Isaac le fabricaba sus muebles, le hizo un encargo fuera de lo normal. Quería que le construyera todos los muebles, accesorios, puertas, gabinetes, mostradores, repisas, en fin, todo para amueblar un restaurante nuevo.

Tras finalizar ese pedido, Isaac hizo lo mismo con otros 13 restaurantes, algunos de los cuales terminaron siendo de su propiedad.

En un punto de su vida, cuando aún era muy joven, Isaac manejaba grandes cantidades de dinero y tenía muchas presiones. Fue entonces cuando decidió tomarse vacaciones y vino a Houston.

Aquí comenzó un nuevo capítulo de su vida y quizás el más importante. Se enamoró, se casó, tuvo a sus hijos y fundó su empresa más exitosa: Classy Art Wholesale.

De carpintero a depurado artista

Isaac Cohen, un maestro en el arte de doblar madera

Isaac estaba próximo a cumplir 50 años y para conmemorarlo quería hacer algo extraordinario. Fue entonces cuando se le ocurrió la idea de reconstruir en madera un viejo auto que tenía estacionado en las afueras de la bodega que alberga a su negocio Classy Art Wholesale.

“Me encanta el arte, es mi pasatiempo favorito, pero nunca había podido dedicarle tiempo, siempre estaba ocupado con los negocios y/o la familia”, dijo Isaac.

Isaac se propuso trabajar en su " auto de madera" y terminarlo antes de cumplir 50 años, ese sería su regalo de cumpleaños.

Y el reto empezó. Fueron largas jornadas de trabajo —16 horas en promedio por día— y múltiples inconvenientes, pero el esfuerzo dio frutos.

Tras 5600 horas de trabajo y con las ayuda de varias personas, su primer auto de madera estaba terminado. Uno se sus hijos sugirió bautizarlo “ splinter”, que traducido al español equivale a la palabra “Astilla". A Isaac le gustó el nombre, porque después de manipular tanto la madera que usó en la construcción del coche, quedó con varias astillas diminutas clavadas en sus dedos.

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El pasatiempo no terminó ahí. Tras Splinter, construyó una réplica en tamaño más pequeño al cual llamó “Little Splinter”. Ambos coches han sido exhibidos en el tradicional desfile de carros “ Houston Art Car Klub”, ante la mirada incrédula y maravillada de miles de expectadores.

Otras creaciones hechas por la mano de este depurado artista incluyen a " Slider” —otro auto que construyó por encargo, una camioneta tipo Hummer, una motocicleta y un avión pequeño, homenaje a las fuerzas militares de EEUU, al que llamo “ Héroes”.

También ha cooperado en la construcción de esculturas que se han exhibido en el parque Discovery Green, el Museo de Bellas Artes de Houston y el centro comercial Galleria.

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