publicidad

Las primeras palabras del bebé

Las primeras palabras del bebé

Un momento especial. Cuando el bebé dice sus primeras palabras. Ojo, no siempre tienen un significado. Aprende más.

Es que la sílaba "ajó" tradicional es apenas una ínfima metáfora del universo de sonoridades que comienza a expresar un bebé desde los seis meses de vida.

Según explica un informe del Nacional Institute of Deafness and Other Communication Diseases (NIDCD) estos sonidos se diferencian del llanto que es automático y síntoma de que el niño tiene hambre, sueño, está incómodo o le duele algo. Por eso, suelen aparecer cuando el bebé está satisfecho, tranquilo, y comienza a emitirlos casi sin darse cuenta. Es más, al principio, ni siquiera percibe que se trata de su propia voz.

Hacia esta etapa del primer año de vida, los bebés se alejan del mundo verbal en donde sólo mandan las vocales y se amplía el universo de sonidos con consonantes lo que permite la aparición de los llamados "balbuceos con sílabas" como "ta-ta" o "ga-ga", por ejemplo. Esto lo logra porque ya controla a la perfección sus órganos de fonación: los pulmones y la laringe.

Todavía en esta etapa, una herramienta de conexión con los padres y hermanos esencial para el bebé es la llamada "sonrisa social", cuando la expresión deja de ser una mueca para convertirse en una forma de comunicación.

Los expertos recomiendan que en esta etapa los padres comiencen a tener diálogos con el niño, con preguntan simples que, aunque todavía no pueden ser contestadas, estimulan el acto de la conversación.

publicidad

Seguramente en esta etapa se reciban respuestas en forma de sonidos incoherentes porque en este período el bebé está jugando con su voz y parece que conociera todos los idiomas. Como todavía no está personalizado el lenguaje materno es lo mismo escuchar los balbuceos de un bebé nacido en Estados Unidos, en Francia o en Japón.

En esta fase pueden aparecer palabras más o menos reconocibles: mamá, ajó, nene. Pero, cuidado papás, no piensen que ya se está comunicando en el sentido pleno de la palabra. Estos sonidos pueden aparecer en forma descontrolada, sin una función comunicativa definida ni querer "decir" algo en particular.

Lidia, colombiana que vive en Washington, DC, recuerda la primera vez que su hijo Milton dijo "ma-ma". "Nos miramos con mi esposo y se me aguaron los ojos porque pensé que me había dicho la palabra mágica. Pero después me dí cuenta que faltaba todavía mucho para el primer "mamá" oficial.

A partir de los 8 meses y hasta los 10 aproximadamente, los balbuceos del bebé comienzan a cambiar de forma: deja de pronunciar los sonidos más extraños para enfocar su lenguaje en formas sonoras más parecidas al idioma que escucha a su alrededor diariamente. Los lingüistas la consideran una primera fase del lenguaje porque es el momento en el que el bebé empieza a reconocer los sonidos y a intentar reproducirlos.

Pronto se comunicará con nosotros con sus propias palabras.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad