El primer corte de cabello de tu bebé no debe ser un trauma

Antes de que el llanto, las pataletas y los berrinches lleguenn mira estos consejos que te harán la vida más fácil.

Llevar a tus hijos por primera vez al peluquero puede ser una pesadilla, los pequeños no se dejan, lloran, hacen berrinche y pataletas, pero para que esto ya no te suceda, te traemos los ‘tips’ del estilista Edmundo Rodríguez, dueño de KitKut’s Style en Miami, quien se ha encargado de evitar traumas a mamás e hijos.

Llévalo sin molestias

Cuando lleves a tu hijo a la peluquería, el primer y muy importante consejo es que todas sus necesidades básicas estén satisfechas, el niño debe estar descansado, sin hambre y no debes llevarlo enfermo. Algunos de los errores más comunes son castigar a tus hijos con un corte de cabello, llevarlo y dejarlo solo en la peluquería o regañarle cuando llora y hace pataletas frente a la gente.

El estilista explica que lo más recomendable es que acompañes a tu hijo todo el tiempo que dure el corte de cabello, las visitas a la peluquería deben ser a partir de los nueve o 10 meses, una vez cada cuatro semanas en el caso de los niños, las niñas deben ir cada dos o tres meses. Así, cuando crezcan un poco más se acostumbrarán y no tendrás ningún problema.

 El ejemplo es poderoso

Es importante también, que para que tus niños se acostumbren a ir con el peluquero, los lleves contigo cuando te corten el cabello a ti, haz que se familiaricen también con las tijeras, peines y otros artículos del estilista, para que no les tengan miedo, explícales exactamente qué es lo que les van a hacer cuando les corten el cabello.

Otra estrategia es mantener a tu pequeño distraído con algo que capte su atención, un juguete o un dulce son excelentes opciones. Con anticipación elige un corte de cabello para tu hijo, es importante que no lo hagas al momento y no vayas a la peluquería con prisas porque eso pondrá nervioso a tu pequeño. Si tu niño no quiere que le pongan la capa, es preferible que lleves una muda de ropa extra o le des una connotación positiva, por ejemplo la de un superhéroe.