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César Procel

El día que estuve a punto de tirar a la basura la cena de Julio César Chávez

El caballo nos cuenta como una cena casual terminó convirtiéndose en una gran anécdota junto a Julio César Chávez.
15 Sep 2016 – 5:19 PM EDT

Este fin de semana en el estadio de los Vaqueros de Dallas se llevará a cabo la pelea entre el tapatío Canelo Álvarez y el británico Liam Smith. Pero en esta ocasión no quiero abundar sobre el tema, quiero hablar de esta foto. El pasado 14 de Septiembre en me apareció en “el feis” esta fotografía que me tome con otro mexicano que logró el estatus de LEYENDA del box, Julio César Chávez.

A simple vista es una foto “equis”, compartimos una mesa, nos tomamos una foto y ya. Pero la historia de esta foto es graciosa y hasta incómoda. Resulta que el 14 de Septiembre del 2013, nos encontrábamos en Las Vegas transmitiendo el Show de Raul Brindis desde el MGM Grand Garden Arena, donde esa noche se llevaría a cabo la pelea entre el Canelo Álvarez y Floyd Mayweather, se suponía que iba a ser la pelea del siglo pero fue un petardo… perdón, no viene al caso. Esa tarde antes de que comenzara la cartelera, llegamos a la sala de prensa un muy buen amigo y colega de otra taquería (Jose Santos, mejor conocido como El Chile) y un servidor.

Los organizadores acostumbran a servir cena a los periodistas, locutores, presentadores, y demás personal que trabaja en la sala de prensa, y por supuesto mi compadre y yo llegamos a gorrear cena, pero no había mesas desocupadas excepto una. Nos sentamos, pusimos nuestras cosas encima para apartarla en lo que íbamos por comida, al regresar había un plato servido sobre la mesa pero no sabíamos de quién era. Momentos después a mi costado derecho llegó una dama madura, guapa y muy elegante, poco después se levantó y se fue, pero el plato de comida seguía en la mesa. Chile y yo por un momento decidimos tirar el plato de comida o por lo menos ponerlo en otra mesa donde los meseros se lo llevaran, pero por una razón u otra decidimos aguantarnos y lo dejamos ahí. Una silla se desocupó en la mesa de al lado y Chile se sentó (sin albur) allá mientras yo me quede en la mesa original, con el plato misterioso.

Momentos después llegó nuevamente la dama elegante y le pregunte… “Disculpe, el plato es suyo?” –No, es de mi marido, ahí se lo puse, mire ahí viene…

“Trágame tierra!” –pensé, estuve a punto de tirar a la basura la cena de Julio César Chávez, que OSAZO! Aunque sude frio y me dio un mini-infarto, la cena fluyó normal, el Sr. Chávez y su mujer, muy amenos, y poco antes de que él regresara a sus labores de comentarista nos tomamos la “foto pal Feis.”


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