Washington Redskins

50 años, la Era del Super Bowl: Redskins legendarios de George Allen y Joe Gibbs

Triunfadores e innovadores en los setenta y ochenta, ahora quieren renacer.
1 Jul 2016 – 12:42 AM EDT

Por: Jorge Pinzón Anaya

La historia de Washington Redskins en los últimos 50 años incluye, en la época de los años sesenta, la presencia de 3 ilustres entrenadores en jefe. Lo curioso del asunto es que ninguno de los 3 logró algo positivo.

Otto Graham, legendario quarterback de los multicampeones Cleveland Browns, trabajó como coach principal de 1966 a 1968. Lo mejor que hizo fue quedar 7 – 7 en la Temporada 1966. Otro legendario de este deporte, Vince Lombardi, los dirigió en 1969, su último equipo como entrenador en la NFL y algo nada grato para recordar debido a que terminó con marca de 7 – 5 – 2. Finalmente Bill Austin se hizo cargo del equipo en 1970, otro año perdedor con marca de 6 – 8. Austin llegó a los Redskins luego de ser despedido de Pittsburgh Steelers que contrataron en su lugar a nada menos que Chuck Noll, posteriormente múltiple campeón.

Lo mejor estaba por venir para la franquicia de Washington, fundada en 1932 y que antes de la fusión AFL – NFL en 1970, solo había ganado 2 títulos de la NFL (1937 y 1942).

LOS VETERANOS DE GEORGE ALLEN


A finales de la década de los años sesenta los Redskins empezaban una transformación. En 1969 falleció George Preston Marshall, polémico dueño que puso de moda los desplegados en la prensa insultando a los rivales de su equipo con un alto grado de racismo en los mensajes.

Edward Bennett Williams, accionista minoritario, tomó el control. Su primera gran decisión fue contratar a George Allen como entrenador en jefe. Allen venía de un exitoso paso por Los Angeles Rams donde había ligado 5 temporadas ganadoras, 2 de ellas en los Playoffs pero nunca en un partido de Campeonato.

El paso de Allen en los Redskins fue similar. Trabajó de 1971 a 1977, fueron 7 campañas ganadoras, 5 de ellas en los Playoffs. Llegó a un partido por el título, el Super Bowl VII pero lo perdió 14 – 7 con los legendario Miami Dolphins invictos. Aquellos Redskins de los años setenta se caracterizaron por ser una escuadra repleta de veteranos, el coach Allen no sentía mucho aprecio por los novatos, era un competidor aguerrido basado en la motivación, además creó una intensa rivalidad con Dallas Cowboys.

RIVALIDAD CON DALLAS COWBOYS


George Allen encabezó los ataques deportivos y hasta sicológicos contra los Cowboys, muchos de ellos directamente dirigidos al quarterback Roger Staubach, con el tackle defensivo Diron Talbert como el encargado de fastidiar a Staubach en cada partido. Como rivales de División Redskins y Cowboys se enfrentaban 2 veces por temporada, partidos que para el coach Tom Landry de Dallas eran especiales, jugar contra Washington era algo aparte, donde fuera y cuando fuera.

La rivalidad con Dallas tuvo 2 momentos cumbre en los años setenta. Primero el partido por el Campeonato de la Conferencia Nacional de la Temporada 1972. Los veteranos del coach George Allen despedazaron a los Cowboys 26 – 3 en el Robert F. Kennedy Stadium. Los Redskins fueron al Super Bowl VII para perder con Miami. El otro momento cumbre fue el partido que cerró la temporada regular en 1979, se jugó en el Texas Stadium y definió el título de la División Este de la NFC. Electrizante final donde Staubach conectó pase de touchdown a Tony Hill para ganar 35 – 34 en uno de los mejores encuentros de campaña regular en la historia. Dallas fue a Playoffs y Washington, a pesar que terminó con marca de 10 – 6, quedó eliminado.

JOE GIBBS: 3 SUPER BOWLS CON 3 QUARTERBACKS


Jack Pardee, un ex linebacker del equipo de George Allen, terminó la década de los setenta como coach principal de los Redskins, pero a partir de 1981 el nuevo dueño mayoritario Jack Kent Cooke, contrató a Joe Gibbs como coach principal. Gibbs llegó con historial de éxito como entrenador ofensivo en St. Louis, Tampa Bay y San Diego.

Las ideas innovadoras de Gibbs, sobre todo a la ofensiva, dieron resultado positivo. Combinó el liderazgo y habilidad física del quarterback Joe Theisman con la presencia de receptores de baja estatura muy escurridizos, así como un veterano corredor que a pesar de los años llegó en los ochenta a su más alto nivel físico: John Riggins, mezcla de fuerza y velocidad. Todos ellos detrás de una espectacular línea ofensiva que sorprendió en el ámbito de la NFL por su enorme tamaño y peso, promedio superior a los 2 metros de estatura con 150 kilogramos de peso, fueron demoledores en el campo donde se hicieron llamar “Los cerdos”.

La Era de Joe Gibbs duró de 1981 a 1992: Fueron 12 temporadas, 10 con registro ganador, solo una con marca perdedora y una en .500 de porcentaje, 8 veces en los playoffs incluyendo 4 ocasiones como campeones divisionales. Lo más importante de todo: 4 Campeonatos de la Conferencia Nacional y sus respectivos viajes al Super Bowl. Los Redskins de Gibbs ganaron 3 ediciones del partido grande: XVII (primer título desde 1942), XXII y XXVI.

Llamó poderosamente la atención que esos 3 títulos los Redskins los ganaron con 3 quarterbacks diferentes: Theisman en el XVII, Doug Williams en el XXII (primer quarterback afroamericano campeón y MVP de un Super Bowl) y Mark Rypien en el XXVI. Este suceso mostró el valor estratégico del sistema ofensivo creado por el coach Gibbs quien podía obtener un gran funcionamiento y efectividad con jugadores diferentes. Fue la gran época de Washington Redskins en los últimos 50 años.

SEQUÍA DESDE 1993

A partir de 1993 la historia de los Redskins está plagada de inconsistencia, un dueño (Daniel Snyder) que radicaliza a los aficionados y despide entrenadores al por mayor, contrataciones erróneas en agencia libre y hasta una controversia por el nombre “Redskins” que ahora, 84 años después de ser creado, algunos argumentan que suena racista. Son 23 años donde han pasado nombres ilustres de entrenadores en jefe: Norv Turner, Marty Schottenheimer, Steve Spurrier, Joe Gibbs (seguna etapa pero no tan exitosa como la de los años ochenta), Jim Zorn y Mike Shanahan (señalado como responsable de las graves lesiones de Robert Griffin III), ninguno de ellos ha logrado entenderse con Snyder y las derrotas se hicieron costumbre.

La temporada 2015 dio señales de esperanza para el futuro. Snyder dejó de contratar nombres ilustres como entrenadores y decidió darle oportunidad a Jay Gruden quien en su segundo año alcanzó el título divisional con marca de 9 - 7, eliminados en Ronda de Comodines por Green Bay.

En este medio siglo de historia Washington tuvo momentos buenos en los sesenta y enormes en los ochenta, en ambos la clave fue darle libertad a los entrenadores en turno: George Allen y Joe Gibbs. Cuando el dueño del equipo se convirtió en el protagonista las cosas se derrumbaron, algo nada positivo para uno de los equipos más mediáticos de la NFL.

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