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Enrique Burak: El espectáculo más grande sobre pasto artificial

Enrique Burak: El espectáculo más grande sobre pasto artificial

Con el paso del tiempo cada vez se aleja más el recuerdo del “espectáculo más grande en pasto artificial” de San Luis de principios del nuevo milenio.

(AP-NFL).
(AP-NFL).

Con el paso del tiempo cada vez se aleja más el recuerdo del “espectáculo más grande en pasto artificial” de San Luis de principios del nuevo milenio. Fue una escuadra siempre vertical, agradable a la vista, sin importar si se era partidario o no de los Carneros.

Ensamblados por Dick Vermeil, que finalmente pudo obtener el campeonato que se le negó en Filadelfia, y a la franquicia en su larga estancia en Los Angeles, tenía figuras como Orlando Pace, Isaac Bruce, Marshall Faulk, D´marco Farr, y el catalizador del proyecto, el trotamundos Kurt Warner.

Fueron dos viajes al Super Bowl en 3 temporadas, el segundo con Mike Martz en sustitución de Vermeil, pero después de ello el equipo se fue apagando poco a poco. Desde el 2005 a la fecha, el conjunto no suma una sola campaña ganadora, y es más, se han convertido en un comparsa, al incluir en ese lapso una temporada de 1-15, 2 de 2-14 y una más de 3-13.

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A la salida de Warner se hizo cargo de los controles Marc Bulger, al que es difícil juzgar ya que le tocó involucrarse en un largo proceso de reconstrucción, que aún no termina, en el que llamó entrenador en jefe a 5 personas distintas.

Para el 2010 San Luis decidió apostar la primera selección de todo el Draft en Sam Bradford, ganador del Heisman dos años antes con la Universidad de Oklahoma, para que se convirtiera en el quarterback del futuro. Individualmente su estreno en la NFL no pudo ser mejor. Fue seleccionado como el novato ofensivo de la liga, estableciendo el record de pases consecutivos sin intercepción para jugador de primer año con 169, y de pases completos con 354. En lo colectivo los Carneros finalizaron con 7-9, ganando 5 partidos más que el año anterior.

Pero a partir del 2011 el tránsito de Bradford en la liga se ha transformado en un viacrusis. Una lesión en la espalda que llevó a la organización a coquetear con la idea de seleccionar a Robert Griffin III, y un par de rupturas del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda, primero en octubre pasado, y luego el reciente fin de semana, han provocado que se pierda 31 de 64 encuentros posibles desde el 2011 al 2014.

Con esta nueva operación, y un salario superior a los $30 millones de dólares entre esta campaña y la siguiente, San Luis empieza a pensar, nuevamente, en la idea de desprenderse de él, máxime porque al estar tocado de la rodilla, y próximo a cumplir los 27 años de edad, el nombramiento de “quarterback del futuro” comienza a quedar tan lejano como aquel “espectáculo más grande en pasto artificial”.

Por lo pronto el veterano de 34 años Shaun Hill, ex de Minnesota, San Francisco y Detroit, y que no lanza un solo pase desde el 2012, será el titular.

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