publicidad

Jorge Pinzón: Un deporte sencillo que ama la simplicidad; la complejidad es para perder

Jorge Pinzón: Un deporte sencillo que ama la simplicidad; la complejidad es para perder

Jorge Pinzón: Un deporte sencillo que ama la simplicidad; la complejidad es para perder

NFL

Por Jorge Pinzón Anaya

El futbol americano no es un deporte tan sencillo de entender, pero tampoco es algo imposible de dominar. El paso del tiempo ha visto su enorme evolución como espectáculo deportivo, que si bien se ha hecho complejo, no lo es tanto cuando uno se ve infectado por esta disciplina que invita no solo a reaccionar en favor o en contra de un equipo, el futbol americano invita a pensar con diversión, emoción, fuerza y entrega.

El concepto básico del futbol americano es ganar terreno, avanzar hasta conseguir una meta, conquistar el territorio rival, suena bélico, lo es. Se usa la fuerza física y mental para competir y ganar. Eso no ha cambiado desde que se practicó por primera vez desde hace más de 150 años.

Es un concepto sencillo que necesita un reglamento de juego que controla la violencia y la agresividad de los jugadores. No cualquier ser humano combina inteligencia con fuerza física y todo lo somete a un control disciplinado reglamentado. Si un jugador falla en cualquiera de estos factores, no tendrá un lugar en este deporte.

SISTEMAS Y PLANES DE JUEGO

A lo largo de los años en la NFL han pasado entrenadores y jugadores con diversos sistemas, estructuras, planes de juego, complejos, sencillos, de todo tipo de tendencias que buscan conseguir el objetivo deseado. Pero todo sigue siendo para lo mismo: ganar.

Se inventan estilos de ofensiva, defensiva, equipos especiales. Se moldean jugadores para cada situación específica, se diseñan señales secretas, se practican movimientos en el terreno de juego, se crean formaciones con engaños, sin engaños, con hombre en movimiento, sin quarterback, muchas, pero muchas formas para ejecutar un plan de juego. Pero todo sigue siendo para lo mismo: ganar.

publicidad

El objetivo no se mueve, está ahí: ganar. Por ello tanta complejidad inventada por directivos, entrenadores y algunos jugadores se vuelve obsoleta cuando no se enfoca para el triunfo.

SOLO 3 EJEMPLOS

Tres ejemplos: La ofensiva de la Costa Oeste de Bill Walsh; la ofensiva sin reunión de los Buffalo Bills y lo que intentó hacer Chip Kelly con Philadelphia.

La ofensiva de la Costa Oeste (que la llamaron así nada más por ser la que el coach Bill Walsh impuso en San Francisco, pero creada en Cincinnati) funcionó porque ganaba partidos. Estuvo diseñada para conquistar el objetivo máximo, no para revolucionar nada. Fue un esquema para el tipo de jugadores de los 49ers en la década de los años ochenta y nada más.

La ofensiva sin reunión de los Buffalo Bills de Marv Levy que le dio 4 campeonatos de la Conferencia Americana, pero ningún título de Super Bowl ¿Por qué?

Ofensiva rápida, jugada tras jugada, muchos puntos en poco tiempo, los rivales de los Bills aprendieron que era lo mismo anotar 6 puntos rápido que anotarlos luego de una ofensiva de 10 minutos, por lo tanto la ofensiva sin reunión no tenía efecto dominador en partidos clave, era un sistema que arruinaba la continuidad ofensiva, de hecho no había balance, la ofensiva frenética crea desorden.

Desorden que tuvo Chip Kelly con sus Eagles en 2015. Jugar frenético no quiere decir jugar bien. Muchos amantes de la estadística publicaban lo rápido que se formaban los Eagles para cada jugada, en segundos estaban listos. Al parecer no sirvió de mucho para ganar partidos, tampoco para ganar credibilidad como comentaristas.

El futbol americano seguirá siendo un deporte de concepto claro, donde la sencillez y la simplicidad dominan. Pensar sencillo es muy complejo. Quien lo hace gana partidos y campeonatos gracias al sistema simple, que convierte las ideas en geniales.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad