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Los Dodgers pegan primero y vencen 3-1 a los Astros en el Juego 1 de la Serie Mundial

Con homeruns de Chris Taylor y Justin Turner, Los Angeles ganó el primer duelo por el título de la MLB en Dodger Stadium.
25 Oct 2017 – 10:44 PM EDT

Dicen que el que pega primero, pega dos veces, y vaya que los Dodgers de Los Angeles y los Houston Astros lo demostraron esta noche.

El cuadro californiano se impuso 3-1 en el Juego 1 de la Serie Mundial, un duelo de pitcheo en el que bastaron dos errores del abridor de los Astros, Dallas Keuchel, para definir el compromiso.


Pasaron 10 mil 596 días para que los Dodgers volvieran a jugar una Serie Mundial y las ansias eran tan grandes que Chris Taylor mandó el primer lanzamiento detrás de las gradas por el jardín izquierdo.


Dallas Keuchel fue sacudido desde su primera aproximación a home para encender a un Dodger Stadium que permaneció como volcán apagado desde 1988. Pero a partir de ahí, el pitcheo se impuso. Ni Clayton Kershaw ni Keuchel daban su brazo a torcer y cumplieron con un primer tercio de partido prácticamente impecable.

Los Astros no se quedaron con los bats cruzados, Alex Bregman encontró un lanzamiento de Kershaw en el inicio de la cuarta entrada e hizo una calca del tablazo de Taylor para empatar la pizarra.

A partir de ahí, el duelo de pitcheo entre Kershaw y Keuchel fue digno del mayor enfrentamiento de las Grandes Ligas. El lanzador de los Dodgers se adjudicó 11 ponches en siete entradas completas de labor, donde sólo toleró tres hits y una carrera, mientras Keuchel lucía dominante ante una de las artillerías más pesadas de las Mayores.


Pero fue Keuchel quien volvió a pestañear. En la sexta entrada, Justin Turner despertó y voló la pelota entre jardín derecho y central para llevarse por delante a Taylor, quien anotó su segunda carrera del partido. Los Dodgers ganaban 3-1 y Keuchel se retiró después de seis entradas y dos tercios, con seis hits y tres carreras limpias a cuestas.

Los Astros no pudieron levantarse. El bullpen de los locales hizo su trabajo y prueba de eso vimos el juego de Serie Mundial más corto en 25 años, en dos horas y 28 minutos.

Mañana miércoles, Houston buscará dar un paso decisivo con Justin Verlander en la lomita. Una derrota podría ser lapidaria para viajar a casa, tras quemar a su mejor cartucho. Por lo pronto, los Dodgers demostraron por qué fueron el mejor equipo de la temporada.

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