Juegos Olímpicos

'Lupita' González, una exboxeadora que supo esquivar todos los golpes en la caminata

En el atletismo, todavía con los ecos de los éxitos de Ana Guevara, 'Lupita' empezó en los 400 metros, como su ídolo. Corrió 800 y 5,000 metros.
19 Ago 2016 – 3:49 PM EDT

La vida de la mexicana María Guadalupe González, plata olímpica en los 20 km marcha, no ha sido fácil. Esta exboxeadora de peso paja está acostumbrada a combatir en el día a día, especialmente contra lesiones y problemas de salud.


El pasado año ganó los Juegos Panamericanos en Toronto, pero su imagen dio la vuelta al mundo cuando, deshidratada y agotada, sufrió un colapso al cruzar la meta.

Antes había ido sufriendo en el último kilómetro. Se desplomó y permaneció un tiempo inmóvil, con sus constantes detenidas, lo que hizo dispararse todas las alarmas, aunque pudo ir recuperándose, para alivio de los que empezaban a temerse lo peor.

Como aquella tarde canadiense, la marchista de Ciudad de México siempre ha sabido ponerse en pie después de cada golpe en el mentón que le ha ido dando el destino, hasta poder colgarse la medalla de plata este viernes en los Juegos Olímpicos de Rio.


Como boxeadora apuntaba buenas maneras y llegó a una final del torneo Guantes de Oro, pero tuvo problemas para subir de peso y seguir su evolución en el ring. Fue su gran desengaño con el boxeo el motivo principal de que decidiera cambiar de deporte.

En el atletismo, todavía con los ecos de los éxitos de Ana Guevara, 'Lupita' empezó en los 400 metros, como su ídolo. También corrió 800 metros y 5.000 metros.


Cuando intentaba encontrar su lugar en el atletismo, se lesionó los meniscos y tuvo que guardar reposo. Los médicos le dijeron entonces que no podría volver a practicar deporte de competición.

Se hundió anímicamente, pero otro experto le dijo que podría ir probando poco a poco.

- Movimiento de caderas -

Su descubridor, José Luis Peralta, se dio cuenta entonces de que podía tener cualidades para la marcha, algo a lo que ella se negó de entrada porque no quería "mover las caderas de esa forma".

Lo que viene después es una historia de buenos resultados hasta su inolvidable participación en los Juegos de Rio.

Campeona de 10 kilómetros en el campeonato centroamericano y del Caribe en Morelia en 2013, poco después participó en la Copa Mundial de marcha en China, una competición para la que tomó un avión por primera vez, ya siendo adulta.

A la victoria y colapso de los Juegos Panamericanos siguió un año 2016 prometedor, en el que fue segunda en la Copa Mundial de marcha por equipos, en mayo en Roma, antes de pasar al primer lugar tras la descalificación de la ganadora.

Llegó con el segundo mejor crono del año a los Juegos de Rio y sale de ellos como una de las triunfadoras. Un premio al combate continuo de esta mujer menuda y débil en aspecto, pero dura como una enorme roca cuando se trata de soportar las tempestades del deporte.

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