Manchester United

El milagro de Barcelona y el pase a la inmortalidad de Ole Gunnar Solksjaer

El entrenador interino del Manchester United tiene su nombre escrito en la historia con el gol más importante que haya anotado un Red Devil.
20 Dic 2018 – 10:05 PM EST

El nombre de Ole Gunnar Solksjaer probablemente no le sea muy familiar a aficionados jóvenes, pero es sinónimo de la noche más épica en la historia del Manchester United y del gol más importante en su historia.

El noruego, nombrado director técnico interino de los Red Devils en lugar de Jose Mourinho, fue parte del club desde 1996 y 2007, contemporáneo de la generación dorada de Old Trafford donde destacaron Paul Scholes, Ryan Giggs, David Beckham, Roy Keane, Peter Schmeichel, Gary Neville y Dwight Yorke, entre otros, que alcanzó su punto más alto en 1999.

Tras ganar la FA Cup y la Liga Premier, se asomó la posibilidad de su primera triple corona en la Final de la Liga de Campeones de Europa ante el Bayern Múnich en el Camp Nou de Barcelona.

Solksjaer tuvo en realidad cortos periodos en la titularidad, pero Alex Ferguson lo tenía como uno de sus relevos recurrentes. El trinitario Yorke y Andy Cole fueron los titulares en el ataque de un cuadro que tuvo parchado el medio campo, pues Ferguson tuvo que prescindir de los mediocampistas Keane y Scholes, suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas.


La debacle del club inglés parecía materializarse apenas al minuto 5 cuando Mario Basler cobró un tiro libre que encontró un pequeño resquicio a un lado de la barrera para meterse pegado al poste del portero. El 1-0 del Bayern lucía lapidario ante la ausencia de los creativos del Manchester United.

El resto del primer tiempo fue completamente de los bávaros, que tuvieron oportunidades de sobra para ampliar el marcador e incluso en el complemento estrellaron dos balones en el poste de Peter Schmeichel.

Al 67' ingresó Teddy Sheringham por el sueco Joseph Blomqvist y al 81' Solksjaer ingresó por Andy Cole, momento en el que también salió el capitán del Bayern Múnich, Lothar Mathäus.

El milagro ocurrió ya en la compensación. Al 91', un tiro de esquina al que el mismo Schmeichel había subido a rematar, terminó en una serie de rebotes que Giggs tomó en la media luna con un disparo descompuesto, pero que encontró a Sheringham, que alcanzó a desviarlo lo suficiente para meter el balón pegado al poste.

La Final de la Liga de Campeones de Europa de 1999 se iba a tiempos extra... O no.


Un nuevo tiro de esquina por izquierda provocado por el noruego fue cobrado por David Beckham. Sin tanto rebote esta vez, Sheringham se incorporó para rematar de cabeza a primer poste, el balón se iba demasiado cruzado, pero Solksjaer estiró la pierna derecha y lo encontró en el área chica para empujarlo a las redes al minuto 93, el último de la compensación.

Mathäus observaba incrédulo desde la banca mientras sus compañeros se desplomaban en el campo y el ghanés Sammy Kuffour explotaba en llanto y azotaba sus brazos contra el pasto. El Bayern dominó 90 minutos, pero bastaron tres para que recordaramos que si el Manchester United se había levantado de un avionazo para ganar la Copa de Europa 10 años después, un gol de desventaja era poca cosa.

El triplete del Manchester United se consumó con el gol de un futbolista de un país cuyo deporte nacional es el esquí.

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