MLS

Osvaldo Alonso: El futbolista cubano que soñó jugar con la selección de EEUU

El mediocampista cubano desertó de la selección de su país durante la Copa Oro 2007, y desde entonces se ha convertido en uno de los más importantes futbolistas del fútbol estadounidense.
6 Oct 2016 – 12:15 PM EDT

Hay días que marcan el presente, ponen en perspectiva el pasado y definen el futuro. Eso, justamente, sucederá el viernes cuando el Estadio Pedro Marrero de La Habana sea el escenario para un acontecimiento que únicamente se ha dado una vez en la historia.

La selección de Estados Unidos visitará Cuba por primera vez desde 1947 para un partido amistoso ante la selección de la isla caribeña. El encuentro del viernes es un hecho único y sin precedentes, y para concebirlo hay que entender un poco el contexto.

Hace 69 años Cuba atravesaba un complicado proceso entre dos fuerzas políticas que buscaban gobernar el país de maneras diferentes. El nacionalista Ramón Grau gobernaba por último año a la Isla, y faltaba aún media década para el golpe de estado de Fulgencio Batista. El país estaba muy lejos aún de la Cuba castrista.

Aquel encuentro en La Habana en 1947 sirvió para que Cuba registrara su única victoria en la historia ante EEUU, por 5-2. A partir de ahí, tuvieron que pasar 60 años para que Cuba le entregara al fútbol estadounidense una de sus joyas más preciadas, como si el destino se hubiera encargado de reparar aquella derrota.

Nadie es profeta en su tierra


Cuba venía de perder 2-1 con México y empatar con Panamá 2-2. Su último encuentro de la fase de grupos lo enfrentaría ante Honduras, con la obligación de ganar para avanzar a los cuartos de final de la Copa Oro de la CONCACAF 2007.

Sin embargo, horas antes de aquel encuentro Osvaldo Alonso, con apenas 21 años de edad, tomó una decisión que marcó su presente, puso en perspectiva su pasado y definió su futuro. Alonso se encontraba junto a sus demás compañeros de selección en un Walmart de Houston, y mientras los demás hacían algunas compras, el mediocampista de contención salió por la puerta principal del hipermercado.

No fue un hecho cualquiera. De esta manera, Alonso se convertía en desertor, con lo cual se le cerraban las puertas de la selección cubana y le ponía pausa a su carrera futbolística.

“Las oportunidades en Cuba no son muy buenas, para jugar al fútbol”, reconoce Alonso. “Cuando llegué al equipo nacional, supe que había llegado a un tope en el fútbol cubano, y no tenía nada más que lograr. Por eso, tomé la decisión de venir a buscar algo para mí en los Estados Unidos”.

Ese futuro que buscaba definir con su decisión de desertar le dio frutos inmediatamente. Estuvo a prueba en Chivas USA, el club propiedad de Jorge Vergara en la MLS que desapareció en 2014, y posteriormente firmó con el Charleston Battery de la USL, la “tercera división” en EEUU.

Fue la figura del Battery en la temporada 2008 y enfrentó a algunos equipos de la MLS, incluso obteniendo el subcampeonato de la U.S. Open Cup, la competición de copa en EEUU. En ese torneo, Alonso y el Battery se dieron el lujo de eliminar al Houston Dynamo y a FC Dallas, cayendo en la final ante D.C. United.


Al año siguiente, Seattle Sounders ingresó a la MLS como equipo de expansión y Alonso se convirtió en uno de los primeros fichajes del club esmeralda. La leyenda dirá que al día de hoy, el cubano es uno de los mejores futbolistas que ha tenido el equipo. De hecho, Alonso es el jugador con más partidos jugados en la historia de Seattle.

“Quizás sea el mejor futbolista de la liga recuperando la pelota”, reconocía hace unos años el exentrenador de los Sounders, Sigi Schmid, quien fue destituido en julio pasado.

El increíble rendimiento de Alonso le ha permitido ser elegido a la nómina del Equipo de las Estrellas de la MLS en cuatro ocasiones y ser reconocido como el jugador más valioso de Seattle en cuatro temporadas consecutivas. A lo anterior hay que sumarle que el cubano ha ganado cuatro títulos de la U.S. Open Cup con Seattle.

Pero, en 2012 Alonso recibió un premio aún mayor para él y su familia.


Ciudadanía y la búsqueda por vestirse con otros colores

Luego de cinco años en suelo norteamericano consiguió la ciudadanía de EEUU y desde entonces ha declarado en varias ocasiones su deseo por jugar para la selección que actualmente dirige Jürgen Klinsmann. Sin embargo, el haber vestido la camiseta de la selección cubana, ha sido un obstáculo en su camino.

Para que Alonso pueda jugar con EEUU, la Asociación de Fútbol de Cuba debe enviarle una autorización oficial a la FIFA que le permita comenzar el proceso de cambio de afiliación. Con la ayuda de los Sounders y U.S. Soccer, Alonso intentó una petición ante la federación de su país en 2013, pero sus solicitudes no han tenido respuesta alguna.

“Traté primero de seguir jugando para la selección de Cuba, pero de la forma en que yo llegué a este país, ellos no me aceptan en la selección”, afirmó Alonso el miércoles en conversación telefónica con FutbolMLS.com. “EEUU se acercó a mí para darme la oportunidad de poder jugar con ellos, pero tuve que esperar un release de la federación de Cuba, que nunca llegó. Hasta ahora todo está en stand-by pero yo pienso que no se va a dar, porque han pasado muchos años y no he recibido respuesta de ninguno”.

Detrás de Alonso han desertado casi 30 futbolistas cubanos, cuatro de ellos el año pasado durante la Copa Oro 2015 y otros seis cuando jugaban el preolímpico de CONCACAF con la selección cubana sub-21. Ninguno de ellos ha tenido la repercusión y el éxito que ha tenido Alonso en el fútbol norteamericano, hasta el momento.


Alonso confiesa que le habría encantado ser parte de un partido tan histórico como el de este viernes, aunque desafortunadamente no podrá hacerlo ni con Cuba, ni con EEUU. El jugador de Seattle Sounders, sin embargo, sabe muy bien en dónde estará su corazón.

“Siempre mi sueño fue representar a mi país. Tengo esa curiosidad de poder haber jugado este partido con mi selección, con Cuba”, declara. “En mi caso las cosas son diferentes, pero estoy muy contento de lo que hice y les deseo lo mejor a los muchachos en el partido del viernes ante EEUU, y los estaré apoyando desde aquí”.

El primer amistoso entre ambas selecciones luego que el presidente de EEUU, Barack Obama, y Raúl Castro restablecieran las relaciones políticas entre ambos países, será de gran importancia para Alonso.

“Muy contento por esa oportunidad que le están dando al fútbol cubano de que un país tan grande como EEUU vaya allá y juegue un partido amistoso. Es algo muy grande para nuestro país, y espero que eso abra muchas puertas en el futuro para los futbolistas cubanos”, agrega. “Me pone muy contento que se dé esta oportunidad en el fútbol mundial, y sobretodo porque es en mi país”.

El significado que tiene el partido amistoso entre Cuba y Estados Unidos dentro del espectro deportivo entre ambos países, seguramente marcará el presente, pondrá en perspectiva el pasado y definirá el futuro del fútbol cubano.

Será el duodécimo partido entre ambas selecciones en la historia. La última vez que se enfrentaron en La Habana fue en 2008 en un encuentro de eliminatorias al Mundial. Sin embargo, el viernes será la primera vez en casi 70 años que EEUU visite en un amistoso a Cuba, cobrando un significado sin precedentes.

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