Michael Bradley: el cerebro y capitán de un Toronto FC que busca su primer Mundial de Clubes

El capitán de Toronto FC -determinante ante Tigres y América- tiene todo para ser un jugador clave en la final de la Liga de Campeones frente a Chivas Guadalajara.

En la cuenta regresiva hacia el partido de ida de la final de la Liga de Campeones de la Concacaf, el respeto que Toronto FC se ha ganado en el ámbito del fútbol mexicano es considerable. El vigente monarca de la MLS ha dejado en el camino a dos 'grandes' de la Liga MX -como Tigres y América- en el plano internacional. Ahora el club canadiense va por el premio máximo, y en el camino está Chivas de Guadalajara, su potencial tercera 'víctima' en el torneo continental.

Dentro de un poderoso plantel de Toronto FC, hay un nombre que destaca por encima de individualidades como Sebastian Giovinco o Jozy Altidore: Michael Bradley. El volante de 30 años es considerado -con justicia- el 'cerebro' del conjunto canadiense. Bradley, consagrado en América del Norte y con exitoso pasado en el fútbol de Europa, es para muchos el hombre a seguir en la ida y la revancha del partido definitorio de la Liga de Campeones.

Para Bradley -símbolo también de la selección de Estados Unidos- todo cuenta en la serie que está a punto de comenzar. El detallista número 4 no quiere dejar nada librado al azar. El capitán no se fía del supuesto 'mal momento' con el que 'el Rebaño Sagrado' llega al BMO Field.

"Ganaron el campeonato el año pasado", señaló Bradley en referencia al Torneo Clausura de 2017 alzado por Chivas. "Están teniendo dificultades en su liga, pero han hecho muy bien las cosas en la Liga de Campeones. He mirado muchos de sus partidos detenidamente. Será un rival que representará un desafío para nosotros. Eso nos entusiasma".

En su mejor versión, que ha aparecido en más de una ocasión en semanas recientes en el torneo continental, el centrocampista se mostró clínico y preciso en los enfrentamientos frente a rivales de alto nivel. Bradley -que ha cosechado buenos resultados con la selección y sus clubes tanto en Europa como en el fútbol de Norteamérica- no teme a lo que está por llegar. El de Nueva Jersey es conciente de la fortaleza de su equipo y sabe que lo que les espera será tan difícil como lo que superaron hasta ahora.

"Jugamos contra Tigres en los cuartos de final, que en términos de éxito reciente es el mejor equipo de México", enumeró. "En la semifinal nos tocó el América, para muchos el club más grande y el que históricamente ha sido el más exitoso", agregó Bradley. "Y ahora vamos contra Chivas, el equipo más apoyado, el más grande para la gente. La experiencia de jugar en este tipo de noches, en estos partidos, contra buenos equipos y buenos jugadores, es fantástica", concluyó con una sonrisa en su rostro.

Michael Bradley es un jugador audaz, valiente. El reflejo en la cancha del entrenador Greg Vanney. El que mueve los hilos de la maquinaria ganadora de Toronto FC, que se mostró en toda su gloria en 2017, y que espera coronar con la copa continental en los próximos días. Del triplete a nivel local, a la corona definitiva en el ámbito de la Concacaf. Y dentrás, y por encima, de todo el nombre y la influencia que el centrocampista tiene sobre su equipo.

Dueño del ritmo con el que se desata el ataque, primer custodio de la defensa del TFC. El corazón del equipo. Michael Sheehan Bradley -la cara más visible del proyecto, el más comprometido- saldrá a la cancha para ir a la caza de la gloria ante 'el Rebaño Sagrado'. En la MLS, el Toronto FC de las últimas tres temporadas es un equipo excepcional. Tanto como su guerrero capitán.