¡Campeón canadiense! Toronto FC tuvo su revancha y se llevó el título de la MLS Cup 2017

Con goles de Jozy Altidore y Víctor Vázquez el club canadiense derrotó por 2-0 a Seattle Sounders y se cobró revancha por la final perdida un año atrás.

TORONTO, ON -- En una final que le fue claramente favorable a lo largo de todo el encuentro, Toronto FC ganó por 2-0 a Seattle Sounders y se convirtió en el campeón de la MLS Cup 2017. Jozy Altidore y Victor Vázquez anotaron los goles del conjunto canadiense.

Los onces iniciales revelaron que los entrenadores de uno y otro equipo no habían reservado sorpresas para la final. Estaban allí todos los que debían estar, incluyendo al delantero Jozy Altidore, la principal duda en el conjunto local.

Toronto saltó al césped de su estadio anunciando una formación 4-4-2, que puesta en práctica fue visiblemente un 4-1-2-1-2; una alineación con un ‘rombo’ cuya base fue Michael Bradley y su enganche el español Víctor Vázquez. Del lado del visitante estuvo presente un 4-2-3-1 que identificó a los Sounders durante buena parte de la temporada.

Haciendo un resumen general de la primera parte, Toronto FC fue más que Seattle, por acumulación de oportunidades de gol y por su mayor sobriedad en lo defensivo. Además, por el hecho de que las intervenciones de Stefan Frei -arquero de los Sounders- permitieron que el marcador se mantuviera en cero al llegar al descanso.

Como ocurrió un año atrás, el portero nacido en Suiza se esforzó para ser tenido en cuenta como el Jugador Más Valioso de la final, luego de atajar o desviar disparos de Jonathan Osorio (en el minuto 10), Sebastian Giovinco (22’), Marco Delgado (35’) y Víctor Vázquez (40’).

Las opciones de ataque de Seattle fueron contadas. Un disparo de Kelvin Leerdam en el inicio del encuentro, y una acción con balón dominado dentro del área rival a cargo del español Víctor Rodríguez sobre el final de la primera mitad pudieron haber instalado una sonrisa en la afición esmeralda.

Nada dura para siempre

Desde el arranque del segundo tiempo Toronto FC continuó acumulando mayor cantidad de argumentos para quedarse con el trofeo de campeón. Su ataque orgánico y consistente (donde Giovinco y Jozy Altidore estuvieron muy activos) puso permanentemente en riesgo a los Sounders, y una eficaz acción destructiva en la mitad de la cancha -con mención especial para el capitán Michael Bradley- inclinaron una vez más la cancha en favor de los locales.

Para no perder la costumbre -además- Frei hizo nuevas atajadas providenciales que mantuvieron vivos a los visitantes ante Bradley y ‘la Hormiga Atómica’. Pero la resistencia del arquero y los golpes de suerte que comandaron a la acción de la defensa de Seattle tuvieron un límite.

En el minuto 67 Jozy Altidore abrió la cuenta para Toronto FC con un potente disparo a la carrera, tras recibir una genial asistencia de Giovinco en el marco de una jugada en la que intervino el español Víctor Vázquez. La definición del delantero estadounidense fue de enorme calidad y justificó en el marcador las diferencias que en la cancha eran obvias a esa altura de la noche.

La gran mayoría de los 30.584 espectadores que abarrotaron el BMO Field respiraron más tranquilos. La enorme frustración acumulada desde hace año (ante el mismo rival, en el mismo escenario) comenzaron a disiparse. El equipo que fue dominante de inicio a final de la temporada regular -y que estableció nuevas marcas en el camino- podía por fin rematar la faena con su primer título de liga en la MLS.

Seattle Sounders poco o nada pudo hacer para torcer esa realidad. En medio de la marea roja en la que se transformó el estadio, Toronto se las arregló para poner a raya y controlar a la visita. Y hasta se dio el lujo de marcar un segundo tanto en tiempo de descuento, gracias a un rebote convertido por Víctor Vázquez. Con el silbatazo final en el minuto 96 el mal sueño de la afición bermellona llegó a su fin. La pesadilla y las frustraciones acumuladas terminaron con la ansiada celebración.

Seattle -el gran campeón de 2016- murió en la cancha con las botas puestas para dar paso al nuevo monarca. Merecido campeón y equipo histórico. ¡Salud, Toronto FC!