Opinión | ¡Qué pena por el ‘Gullit’!

Los problemas extracancha han metido a Carlos Peña en un problema personal y deportivo que parece haber llegado al límite.
17 Abr 2018 – 3:41 PM EDT

En algún punto de la pretemporada anterior y del mismo mercado invernal, vi con buenos ojos la llegada de Carlos Peña al Cruz Azul. Quizá fue un sentimiento de anhelo por lo que alguna vez había sido, más que por lo que se ha convertido en los últimos años.

Existe un debate sobre si es correcto que un futbolista beba alcohol en sus momentos libres; cada persona es libre de actuar como desee y afrontar sus jornadas de trabajo con el profesionalismo que así convenga.

Romario afrontó su carrera como jugador entre bares, discotecas, alcohol y mujeres. Aún así, hizo lo que hizo en su carrera hasta convertirse en uno de los 10 mejores futbolistas de la historia.

El problema de Carlos Peña es que él no es Romario. Y que contrario al brasileño, sus comportamientos extracancha lo han llevado a un tobogán en el que parece no haber salida. Su conflicto personal lo tiene a punto de tirar a la borda una carrera que pintaba para ser fantástica.

Qué pena por el ‘Gullit’.

Vuelvo al punto inicial. Cuando los rumores apuntaban a que Carlos Peña volvería de Escocia a la Liga MX con el Cruz Azul vi su contratación como esperanzadora. La Máquina no es el equipo que hunde y hunde como muchos piensan; en La Noria se han revalorado muchos futbolistas en los últimos años, y para muestra varios botones: Marco Fabián, Francisco Fonseca, Ricardo Osorio, César Delgado, Luciano Figueroa o Javier Aquino, entre otros.

Si volvía a México de la mano de un entrenador disciplinado y que confiaba en él, había muchas posibilidades de ver a aquel Carlos Peña del León y no al retazo de futbolista que compró Chivas. El tiempo le acabó dando la razón a Jorge Vergara por deshacerse de él y no a Pedro Caixinha por recuperarlo y darle una segunda y tercera oportunidad.

El ‘Gullit’ ha sido un fiasco, deportivamente hablando, en Cruz Azul. Su fútbol ha sido penoso; deambulando por las canchas, sin compromiso con la pelota y con un nivel aún más bajo del que mostró en su segunda etapa con el León. Ahí, sus problemas extracancha hacen todo el sentido del mundo y hace incomparable la crítica sobre cómo lleva su vida personal.

Las condenas son rotundas. El fastidio no solo llegó a la afición de Cruz Azul, sino al propio técnico del equipo, un Pedro Caixinha que hoy debe sentirse profundamente decepcionado por su apuesta.

Hace unos días nuestro compañero en Univision Deportes, Marc Crosas, habló con Mauro Boselli, quien declaró que Carlos Peña “tiene un problema”, que “todos conocen”, “extracancha”, y que “no se ha podido solucionar”, que el propio ‘Gullit’ “no ha podido solucionar”. Que de hacerlo, y corregirlo a tiempo, le dará a Peña la posibilidad de “volver a ser el futbolista que un día fue”.

El problema es quién lo ayuda y si Carlos Peña va a aceptar ese apoyo, eso hablando de un tema personal, humano. Porque deportivamente el cuestionamiento recae sobre quién se atreverá a darle otra oportunidad en su carrera; parece que en Cruz Azul la puerta se ha cerrado.

Lo del 'Gullit' parecía una buena idea. Qué pena por Cruz Azul, por Caixinha, por el fútbol mexicano, pero sobre cualquier cosa, por él mismo.


RELACIONADOS:Cruz Azul

Más contenido de tu interés

Cargando el siguiente artículo