La Corregidora, la segunda (inestable) casa de los Pumas de la UNAM

La ‘finalísima’ ante América en la 84-85 y la huelga de la UNAM entre 1999 y 2000 obligaron a los auriazules a jugar en Querétaro como ‘locales’.
29 Sep 2017 – 4:34 PM EDT

Los Pumas estarán obligados este fin de semana a jugar como ‘locales’ en La Corregidora de Querétaro debido al terremoto que sacudió México el pasado 19 de septiembre.

El terrible sismo que sacudió la zona centro de la República Mexicana dejó, entre muchas otras cosas, sin actividad deportiva a la capital del país; los estadios de la Ciudad de México, entre ellos el Estadio de Ciudad Universitaria, quedaron imposibilitados de tener algún partido hasta que superara las revisiones estructurales obligatorias.

Este domingo, Pumas recibirá a Cruz Azul en un estadio que por ciertos ‘accidentes’, ha tenido que ser su segunda casa. Lamentablemente para su causa, La Corregidora no le ha dado los resultados esperados al equipo universitario.


Las coincidencias son grandes. Uno de los episodios más tristes en la historia de Pumas se vivió hace 32 años, apenas unos meses antes del terremoto de 1985, durante el mes de mayo.

Los auriazules debieron jugar un partido de desempate frente a las Águilas del América en La Corregidora durante la gran final del torneo 1984-1985.


Con resultado de 3-1 a favor del equipo azulcrema, los Pumas perdieron una de las finales más dolorosas de su historia en un encuentro que es recordado por una polémica actuación del árbitro Joaquín Urrea.

Quince años más tarde, los Pumas tuvieron que volver a jugar en Querétaro, pero ahora por un problema de fuerza mayor debido a la huelga que azotó la Universidad Autónoma de México a mediados de 1999.


Con la toma de las instalaciones de la UNAM, entre ello el Estadio Olímpico, los Pumas tuvieron que mudarse por poco más de un torneo a La Corregidora de Querétaro.

Los malos resultados de Pumas en La Corregidora dejaron sin liguilla al equipo que en ese entonces era dirigido por Rafael Amador durante el Verano 99 y el Invierno 99.


La huelga terminó un 6 de febrero del 2000, el mismo día que los Pumas jugaron su último juego como local en Querétaro. El Toluca fue el rival, quien doblegó a los universitarios con explosivo 6-3.

Este domingo los Pumas tendrán que jugar un partido más en Querétaro, frente al Cruz Azul, uno de los equipos que más le tienen tomada la medida al equipo y en plena crisis de resultados.


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