Un 7-0 en contra, la única forma de parar el 'Eh Pu...'

Dos campañas publicitarias habían impedido que se detuviera el grito azteca
19 Jun 2016 – 7:29 PM EDT

Primero nos 'abrazamos por el fútbol' y después pedimos que 'ya le pararan'. Dos campañas publicitarias impulsó la Federación Mexicana de Fútbol para erradicar el grito que más incomoda a la FIFA sin saber que la única manera de parar el 'Eh Puto' es con la vergüenza de una escandalosa derrota.

El 'eh puto' retumbó como siempre en el primer despeje de Claudio Bravo. No se enmudeció con el 1-0 ni se intimidó con el 2-0 previo al descanso. Lo que si sucedió, es que los decibeles de los miles de aficionados que colmaron el Levi's Stadium fueron bajando poco a poco conforme la goleada andina iba llegando, al grado de desaparecer con el 5-0 en contra. En ese inter entre el póker y la 'manita' se escuchó el mismo grito, pero cuando Guillermo Ochoa despejaba la pelota; hay detalles que la afición mexicana no perdonan.

Fue el 13 de enero del presente año cuando el máximo organismo futbolístico impuso una primera sanción económica a la FMF con 20 mil francos suizos. La advertencia económica para parar el 'eh puto' llegaba acompañada de una amenaza mayor: el veto al Estadio Azteca y la pérdida de puntos en la eliminatoria mundialista.

El grito que se escucha cuando el portero rival despeja una pelota es considerado como homofóbico por la FIFA pese a que en la connotación cultural del mexicano no se basa enfáticamente en ese detalle. Ese fue el punto de inflexión en el que directivos mexicanos se basaron para argumentar ante la FIFA que el grito no estaba dirigido hacia la comunidad LGBTI.

La FIFA no escuchó razones y midió bajo la lógica del grito que éste era homofóbico y racista, así que de manera imperativa, el 'eh puto' tenía que erradicarse si no se querían vivir castigos más ejemplares.

La respuesta de la Federación fue tibia. Uno a uno de los jugadores aparecieron en una campaña donde cruzaban los dedos en favor del respeto al equipo rival. 'Cruzados por el fútbol' fue un lema que se expuso previo a los partidos eliminatorios ante Canadá en Vancouver y en la Ciudad de México.

Como era de esperarse, el grito no solo no fue erradicado, sino que se escuchó más fuerte que nunca, tanto en redes sociales como en el propio Coloso de Santa Úrsula.

El 'eh puto' generó una segunda reprimenda a la Federación Mexicana de Fútbol. Una nueva multa económica y un último aviso de veto previo a la Copa América desencadenó una segunda campaña publicitaria: la del regaño, el de la exigencia de una directiva y de unos futbolistas que no abrieron la boca hasta que las amenazas cayeron como balde de agua helada desde la sede en Zurich.

Ahí, Guillermo Ochoa, Alfredo Talavera y José de Jesús Corona, los arqueros que nunca vivirían el 'eh puto' en carne propía, levantaron las manos en señal de detención y entonaron con voz seca un duro 'Ya Párenle', el lema de la campaña.

Con la Copa América en la ventana, la idea era que la afición generara consciencia en los Estados Unidos. La realidad nuevamente superó la falsa expectativa que la Federación Mexicana expuso. El grito se oyó ante Uruguay, frente a Jamaica, contra Venezuela hasta que con Chile se encontró la medicina para acabar con el grito homofóbico.

Lo que no puede el marketing, lo logran los goles. Y si no guardas silencio con la peor goleada en la historia del Tri, difícilmente algo podrá parar el grito más incómodo y difícil de erradicar para el fútbol mexicano.

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