Cinco cosas que le dejó al Tri la Copa América Centenario

Lo que llevó de regresó a México no es exactamente de lo mejor. En el recuento de los daños estás son las cinco cosas que dejó la Copa América a la Selección Mexicana.
20 Jun 2016 – 1:07 AM EDT

Luego de dos Copas América asistiendo con un equipo con límite de edad, la del Centenario era esperada como la de la reivindicanción por aquello de que el Tri viajó con lo mejor que tiene y se sentía casi local.

Pero lo que en el papel y en la imaginación de algunos lucía como el punto ideal para el parteaguas histórico en la competencia continental, mutó en un moustruo de múltiples caras y aún más ojos .

Que con solo una mirada dejó al Tri sin fútbol, sueños y aspiraciones. Le robó la confianza en sí mismo y le dejó varias complicaciones.

Chile le dio un revés histórico en los cuartos de final -tras una aceptable ronda grupal en la que se le ganó a Uruguay y Jamaica, y se empató con Venezuela- y lo mandó a su casa con las maletas hechas apresuradamente a medio arreglar.

Lo que llevó de regresó a México no es exactamente de lo mejor. En el recuento de los daños estás son las cinco cosas que dejó la Copa América a la Selección Mexicana.

1- No más luna de miel entre Osorio, la afición y la prensa - Como le ocurre a todos los que alguna vez han sido técnicos de la Selección Mexicana, el momento del desapego de un romance a medio andar con el público y los medios de comunicación, llegó.

Lo hizo de manera estrombótica, escandalosa. A partir de este punto le cuestionarán, con toda seguridad, hasta el color de los cordones de sus zapatos.

El beneficio de la duda se le escapó entre las manos a Osorio y no regresará. Todas serán certezas y le enviarán siempre irremediablente al 7-0 contra Chile.


2 - La confirmación de la volatilidad del cargo de técnico del Tri - Cual nitroglicerina, la silla de director técnico siempre explotará sin remedio. El chiste está en saber cuando y hasta donde llegarán las ondas expansivas, los daños colaterales. Lo más beligerantes piden sangre a la de ya.

Piensan que se apróxima una catástrofe - bueno otra catástrofe-, con el Tri en las manos de un técnico que es capaz de parar a un equipo para que lo goleen sin contemplaciones.

Ni siquiera aquellos que deberían defenderle -además de los futbolistas claro está- han dado la cara por él.

Así, Guillermo Cantú no garantizó la continuidad en el Tri del técnico colombiano luego de una, UNA, derrota. Sí amarga y lastrante, pero una, luego de imponer un par de récords que han caído dramáticamente y demasiado pronto en el olvido.


3 - Una probable suspensión por el grito ‘ehh puto’ - Solo una caída colosal pudo dejar sin aire a la afición mexicana que en el punto más dramático del duelo ante los chilenos por fin dejó de corear el discutido grito.

Más allá de la posición que se adopte ante él, la FIFA lo consideró homofóbico y advirtió -multó- sobre las consecuencias de mantenerlo.

La FMF ha hecho tibios esfuerzos por erradicarlo, pero durante los juegos del Tri en la Copa América Centenario se escuchó alto y conciso como grito de guerra en los estadios de Estados Unidos.

La FIFA tarde que temprano volverá sobre sus pasos al tema y, seguramente, no será indulgente con el fútbol mexicano.

4 - Un ‘Chicharito’ vestido y alborotado - Jared Borgetti hizo a lo largo de su carrera 45 goles con el Tri, nadie ha marcado más que él. Javier Hernández poco a poco a paso consistente se ha acercado a dicha marca y con cuatro tantos en la Copa Centenario la habría roto, eso se esperaba y muchos lo daban como un hecho.

Sobre todo porque inició la Copa con sendos goles ante Uruguay y Jamaica en los dos primeros juegos de la competencia. Pero dejó a todos haciendo numeritos, sumando y restando sin sentido. Ante Venezuela no marcó y ante Chile tampoco, mejor para él y la marca. El recuerdo de igualarlo o romperlo en un partido así habría sido más triste que feliz para él y para todos.


5 - Récords de papel - Juan Carlos Osorio -junto a Miguel Herrera y Ricardo Ferretti, bendita inestabilidad del puesto- rompió el récord de Ricardo La Volpe de 22 partidos sin perder de manera consecutiva con la Selección Mexicana.

Además sumó nueve victorias al hilo en el inicio de su etapa como técnico del equipo. Nadie antes de él lo había logrado, pero para su desgracia su primera derrota también fue histórica.

Nunca antes en un partido oficial se había perdido por un marcador tan abultado como contra Chile, pero al final de cuentas para bien o para mal, no solo de récords vive el hombre, menos si se es técnico del Tri.

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