Fórmula 1

El tempestuoso año de Alonso en McLaren y el arribo de Lewis Hamilton

Fernando Alonso fue el 'padrino' de Lewis Hamilton en 2007, cuando fueron coequiperos en McLaren, pero la relación que tuvieron no fue nada cordial.
23 Nov 2018 – 1:19 AM EST

La llegada de Lewis Hamilton a la Fórmula Uno no fue del todo grata para el mundo del automovilismo, pues de inmediato rivalizó con el piloto más grande que había en ese momento.

Fernando Alonso, bicampeón reinante, se unió la escudería británica luego de cuatro temporadas exitosas con Renault. Su coequipero, el joven Hamilton, fue firmado desde los 10 años de edad por el dueño Ron Dennis, quien apostó todo en él y lo llevó a diferentes categorías para preparar el salto a la máxima categoría.

Al terminar el Gran Premio de China, penúltimo de la temporada y en el que el español terminó segundo y se puso a solo cuatro puntos de Hamilton en la lucha por el campeonato, Dennis declaró que el rival a vencer no era el finlandés Kimi Raikkonen, de Ferrari y tercero en discordia por el título, sino el mismo Alonso. Ya era más que evidente el divorcio.

No fue el primer desplante del equipo hacia Alonso, pero sí el más notorio. En el Gran Premio de Estados Unidos, en Indianapolis, quedó segundo por detrás de Hamilton con un cuestionable cambio de neumáticos para ponerle usados a 24 vueltas del final, que acabaron con el asedio que le hacía al británico.

La rivalidad Alonso-Hamilton hizo recordar aquella entre Ayrton Senna y Alain Prost en 1988 y 1989 cuando también eran pilotos de McLaren, pero incluso fue aprovechada por sus patrocinadores. Mercedes lanzó un comercial de televisión en el que los dos se muestran competitivos en todo... como niños.


Pero lo lúdico de esta idea no ocurrió en el Gran Premio de Brasil, que cerró el año. Alonso y Raikkonen adelantaron en la largada a Hamilton, quien se salió de la pista y cayó hasta la última posición. El finlandés ganó la carrera, el español fue tercero y el británico llegó séptimo.

Con ese resultado, Raikkonen llegó a 110 puntos, por 109 de Alonso y Hamilton, empatados. En la pelea que se cifró todo el año, entre la antagonía de los coequiperos, fue el de Ferrari el que sacó la mejor parte.

Pero eso no fue todo para McLaren. El 13 de septiembre de aquel año, la FIA los sancionó con la pérdida de todos los puntos de aquella temporada y una multa de 100 millones de dólares por espiar a Ferrari, por lo que tampoco aspiraron al título de constructores, que habrían ganado con 18 puntos de ventaja sobre la escudería italiana.

Al final de la temporada, Alonso se fue de McLaren, donde solo cumplió uno de los tres años que había firmado y volvió a Renault.

El español no volvió a ser campeón, pero Hamilton en 2008 ganó el primero de sus cinco títulos de la F1.

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