publicidad
El tren bala conectará a Dallas y Houston en un recorrido de 90 minutos

El 'tren bala' texano quiere arrancar pero opositores siguen pisando el freno

La decisión de aprobar o bloquear el proyecto para el desarrollo de un tren bala, que conectaría a Houston y Dallas en un recorrido de solo 90 minutos, será tomada por la legislatura texana en 2017.

El tren bala conectará a Dallas y Houston en un recorrido de 90 minutos

La idea de viajar por tierra a 200 millas por hora, cómodamente sentado y recorrer en tan solo 90 minutos el trayecto entre Dallas y Houston sigue entusiasmando a muchos texanos, que ven el proyecto del 'tren bala' como una gran solución de trasporte masivo.

Otros cuantos, menos entusiastas a la idea de una construcción de tales dimensiones y costos, buscan frenar de una vez por todas la aprobación del moderno tren.

Pero la decisión de hacerlo realidad o no está ahora en manos de la legislatura estatal en donde se espera que se de un acalorado debate.

Las fricciones entre quienes favorecen y quienes se oponen al mega proyecto de 10 mil millones de dólares son de vieja data. Sin embargo, un hecho reciente en el proceso que busca la aprobación o el bloqueo para la construcción del tren bala ha hecho que ambas partes celebren una victoria anticipada.

El Comité Federal de Transporte Terrestre (STB) respondió a una petición de la compañía Texas Central, la firma privada que busca construir el tren, en la cual se solicitaba que la agencia federal confirmara su jurisdicción sobre el proyecto.

La conclusión a la que llegó la STB, tras un análisis detallado de la solicitud, es que "la construcción y operación de la línea de tren propuesta por Texas Central no sería parte de la red ferroviaria interestatal y por lo tanto no está sujeto a la la jurisdicción del comité".

publicidad

Con esta decisión, la responsibilidad de aprobar el proyecto (o rechazarlo) recae sobre la legislatura estatal y es ahí donde promotores y opositores sienten que tienen terreno ganado.

Por un lado, los representantes de Texas Central, encargada del multimillonario proyecto, expresaron su satisfacción por la pronta decisión de la STB, que les permitirá seguir con la agenda de construcción que se espera inicie en el 2017 para terminarla en el 2021.

''Nos alegra que la STB haya respondido tan pronto porque eso nos permite seguir adelante. Si ellos hubieran tenido alguna incertidumbre, eso nos hubiera retrasado'', dijo Holly Reed, vocera de Texas Central, en una entrevista con el portal noticioso TexasTribune.org

El proyecto del 'Tren Bala' que conectaría a Dallas y Houston

Roberto Alonzo, representante estatal demócrata por el distrito 104, está convencido de que la legislatura aprobará la construcción del tren porque 'es una necesidad'. Alonzo ha hecho parte del Comité de Transporte desde 1993 y entiende que un proyecto como el del 'tren bala' ayudará a resolver el problema de tráfico terrestre que hay entre las dos ciudades.

"Con el apoyo que tenemos por parte de los alcaldes y de la mayoría de congresistas (republicanos y demócratas) lo vamos a aprobar", expresó. "Además una obra como esta atraerá turismo de todo el país".

Sin embargo, quienes están en contra del proyecto consideran que el escenario de discusión en la legislatura los favorece. Es allí donde los residentes de poblados pequeños podrán pelear, junto a los congresistas que representan sus comunidades, para lograr que se bloque la propuesta.

La organización Texans Against High Speed Rail ( Texanos en contra del tren de rápida velocidad), que ha tratado de enterrar el proyecto en el pasado, ve con buenos ojos que el gobierno federal haya determinado que la responsabiliad de aprobar tal proyecto le corresponde solo a los legisladores en Texas. "El mejor lugar para que los tejanos sean escuchados es el capitolio", expresaron.

''Considero que este problema está lejos de resolverse y reitero mi oposición a este proyecto, en nombre de los propietarios de terrenos que se verán perjudicados en el corto plazo y los contribuyentes que terminarán pagando impuestos en el largo plazo para subsidiar el proyecto'', dijo Brian Birdwell, un republicano que representa a los habitantes del sur de Texas, en entrevista con el Texas Tribune.

Ante las quejas el representante Alonzo recordó que hace cinco décadas, cuando empezaba la construcción de las autopistas que hoy unen a todo el estado texano, había oposición y muchas quejas.

''Hay que apostarle a la modernidad, mira ahora cómo las autopistas han sido de beneficio para todos'', expresó el congresista.

Elizabeth Boid, residente de un vecindario cerca de Houston, dijo que el valor de las casas en el área por donde se tiene planeado que pase el tren bala podría verse impactado de forma negativa. ''Si el ruido o la vibración me llegara a molestar, yo me voy de aquí y quién va a comprar mi casa... quizá lo hagan pero a qué precio''.

Vecinos se oponen a tren bala Univision

Para Alicia Nuzzie, vicepresidente de una organización de vecinos de Houston y quien vive cerca de una de la estaciones de llegada a esta ciudad, el proyecto aún no es claro para ellos. ''Tenemos preocupaciones, realmente no sabemos cómo va a impactar a las poblaciones, si la vía será elevada, qué tanto ruido o vibración generará este tipo de tren'', subrayó.

Las preocupaciones de esta residente no son infundadas. La Administración Federal de Ferrocarriles tiene la responsabilidad de entregar un estudio de impacto ambiental pero aún no hay fecha de cuándo se entregaría el reporte con los resultados de dicho estudio.

Estudio de Impacto ambiental ayudará en la decisión

Entre las ciudades de Dallas y Houston hay ríos, lagos y muchos pozos de extracción de gas que podrían verse afectados por la construcción de un tren de alta velocidad, explicó Stephen Mattingly, profesor asociado de la Universidad de Texas en Arlington (UTA).

publicidad

''Se deben hacer los estudios necesarios para saber si un tren bala que pasa a 200 millas por hora a unos metros de mi casa o mi rancho me va afectar o no", dijo Mattingly quien además recalcó que estos son obstáculos se deben abordar de forma invidual y solucionarlos requerirá de compleja ingeniería que permite integrar el diseño propuesto con las estructuras ya construidas y con el ambiente natural.

El proyecto aún no define con precisión qué porcentaje de vías ya construídas (utilizadas por las empresas de transporte Amtrack y BNSF) utilizaría el tren bala, pero Mattingly advierte que se debe cuidar que las distancias que separarán ambas vías, si es que se planea construir nuevas.

El profesor de la clase de ingeniería civil de UTA aseguró que este proyecto dependerá realmente de la necesidad del usuario, que no debe ser ignorado.

''Si no hay suficiente demanda de aviones, o si se cree que se puede cambiar el modelo de que los conductores dejen de usar el auto para ir a Dallas o a Houston, entonces el tren bala será un éxito", explicó. "Claro está que si llegar a las estaciones de este tren constituye más gastos o retrasos, o el precio [de los boletos] es elevado, entonces los viajeros dejarán de usarlo''.

La empresa Texas Central asegura en documentos publicados en su portal de internet que el proyecto tiene un impacto ambiental casi nulo y que los estudios indican que los niveles de contaminación estarían muy por debajo de la que generan los aviones.

publicidad

El tren bala que se contruirá en Texas es el modelo N700, muy parecido al que existe en Japó, que une a las ciudades de Tokio y Osaka y transporta 400 personas cada 30 minutos. De hecho, la empresa constructora de dicho tren es la misma que está asesorando a Texas Central.

Existe otro proyecto de tren bala entre México y Texas

A la par del proyecto de tren bala para Dallas y Houston existe otro proyecto de un tren de alta velocidad pero que uniría Monterrey, Nuevo León y San Antonio, Texas.

Este proyecto es liderado por el congresista Henry Cuéllar y autoridades estatales de México.

Según un comunicado enviado por la oficina del congresista Cuellar el proyecto podría ser realidad en el término de una década. En el 2018 estaría lista la parte mexicana y hasta el 2024 la parte de Texas.

El proyecto ferroviario recorrería los 480 kilómetros de distancia entre San Antonio y Monterrey en dos horas. Por carrretera son 5 horas, sin contar los retrazos en los puestos de control fronterizos, que puede ser desde un par de horas hasta 12 horas.

Henry Cuellar dice que se interesó en crear el proyecto cuando el Departamento de Transporte de Texas recibió 5.6 millones de dólares en fondos federales para estudiar posibles proyectos ferroviarios entre Oklahoma City y el sur de Texas.

Hasta ahora, este proyecto permanece en planes sobre papel, porque se necesitaría un multimillonaria inversión para hacerlo realidad.

publicidad


publicidad