Asesinatos

No era sospechoso del asesinato, pero un boceto de ADN lo llevó a confesar

Durante 18 meses, las autoridades del condado Brown, en Texas, buscaron al culpable de matar y violar a Chantay Blankinship, de 25 años. No tenían pistas prometedoras, hasta que una nueva técnica llevó a Ryan Riggs a admitir el crimen.

DALLAS, Texas.- El pastor que ofició el funeral de Rhonda "Chantay" Blankinship, asesinada en mayo del 2016, fue sorprendido por uno de sus feligreses este mes. La muerte irresuelta de la joven de 25 años había mantenido en vilo a su comunidad en el condado Brown, en el centro de Texas, pero ahora Ryan Riggs tenía algo terrible que contarle.

"Aquí estamos 18 meses después, con uno de nuestros feligreses parado enfrente, llorando y confesando que él lo hizo. Fue un remolino de emociones que nunca había vivido", le relató Ron Keener, párroco de la iglesia North Lake Community al Brownwood Bulletin.


Riggs, de 21 años, asistía esporádicamente a la iglesia encabezada por Keener. El mismo templo al que también acudía la víctima de 25 años.

Sin embargo, la oficina del sheriff asegura que no era sospechoso en la muerte de la joven, hasta que la investigación tomó un giro: ordenaron un perfil genético del presunto asesino con muestras recuperadas de la escena del crimen, una técnica emergente en la que se obtiene un boceto fenotípico en base al ADN.

"Nunca estuvo en nuestro radar, para nada, hasta que tuvimos el perfil", aseguró el sheriff Vance Hill en una rueda de prensa con medios locales.

Hill asegura que ese material genético no había coincidido con sospechosos cuyo ADN ya estaba en el sistema, pero fue clave para redirigir la pesquisa y desencadenar la confesión de Riggs.

Duelo por muerte


Chantay Blankinship no retornó a su casa el viernes 13 de mayo del 2016. Ese domingo, su cuerpo fue hallado en un área remota, en una especie de choza en ruinas, a cinco millas de su hogar.

Su autopsia arrojó que había muerto debido a que su laringe fue aplastada y recibió golpes en el cuello, la cara y el torso, detalló el sheriff la semana pasada.

Encontraron evidencia de que había sido víctima de agresión sexual y semen, que fue preservado por las autoridades. También hallaron la cuchilla de una podadora, que luego confirmaron fue usada para lesionarla.

En un obituario publicado en Brownwood News, se asegura que a Blankinship le gustaba el boliche, patinar y salir a caminar.

"Chantay tenía un gran corazón y un alma gentil, era capaz de hacer cualquier cosa por los demás. Siempre tenía una sonrisa genuina. Chantay era extrovertida, divertida y le encantaban las cosas llamativas", señala el texto. "Si pasabas por North Lake Brownwood, era muy posible que te toparas con ella caminando y escuchando música, y solía sonreír y saludar a quien pasara".


En las redes sociales, Michelle McDaniel y su esposo no cesaron de pedir justicia para su hija. También apelaron a los medios para que su caso no se olvidara. En Halloween, una de las festividades preferidas de Blankinship, decoraron su tumba con figuras de calabazas. Celebraron vigilias y mandaron a hacer camisas rosadas con el mensaje Justicia para Chantay.

En su perfil de Facebook, Ryan Riggs también pedía justicia para la joven que luego confesaría haber matado.

Pero, por meses, a pesar de tener ADN del presunto asesino y un "arma" usada en el crimen, la investigación policial se estancó.

"Análisis revolucionario"


Un grupo de oficiales se enteró entonces de una nueva técnica usada por las agencias del orden cuando veía un show televisivo de policías.

Le contaron al investigador principal en el caso, Scott Bird, sobre el análisis fenotípico obtenido de muestras de ADN. Las autoridades del condado decidieron entonces enviar el material genético de la escena del crimen.

Luego de unas semanas, hicieron público los resultados. En un comunicado en la página de Facebook del sheriff se indicó que Parabon NanoLabs, a través de “ un nuevo análisis de ADN revolucionario, puede predecir con precisión la apariencia y las raíces de una persona desconocida usando su ADN”.

El boceto publicado incluyó información sobre el color de los ojos, el pelo y la piel del sospechoso, así como la forma de su rostro y detalles de sus orígenes.

“El perfil compuesto tendrá características faciales y de piel similares al posible sospechoso en esta investigación”, señaló la nota que advertía que no era una fotografía o imagen de alguien específico.


En una entrevista con Univision Noticias, Ellen Greytak, directora de Bioinformática de Parabon, destacó que es especialmente importante la información sobre los rasgos que con una alta probabilidad no tiene el posible sospechoso. En el caso del condado Brown, era casi seguro que no tuviese ojos negros o piel morena, por ejemplo.

La técnica no ha estado libre de controversia y sus críticos alegan que podría incrementar la categorización racial o poner en la mira a gente inocente, solo porque se parece al boceto. Jay Stanley, un analista de la Unión Americana de Libertades Civiles sostiene en un blog que esta técnica es problemática y alega que todavía la ciencia no está tan desarrollada como para confiar en ella.

Al presentar el perfil al público, la oficina del Sheriff de Brown enfatizó que la composición no podía mostrar ni el peinado, ni las cicatrices ni otros detalles. El boceto genético de Snapshot tampoco puede indicar la edad del sospechoso. Sus imágenes presentan a los sujetos a los 25 años, aunque pueden mostrarlo en otras edades con el apoyo de ilustradores.

La representante de Parabon, Greytak, señaló que estos bocetos deben ser usados como una herramienta más en la investigación.

"Lo que pueden hacer es tomar toda la información que ya tienen para establecer prioridades" en la pesquisa, dijo.

Confesión y arresto


En el caso del condado Brown, a horas de que se publicara el boceto, la oficina del sheriff empezó a recibir pistas sobre la identidad del sospechoso. Entre ellos estaba alguien que no habían considerado: Ryan Derek Riggs.

Pronto, determinaron que Riggs conocía a Blankinship y a su novio, además vivía en la misma zona que ellos. El joven de 21 años había sido sospechoso en un caso reciente de arrojar basura en una vía pública, a cerca de una milla de donde fue hallado el cuerpo de Blankinship, de acuerdo al sheriff.


Cuando Riggs se enteró de que los oficiales lo buscaban, se fue de casa de sus padres sin avisarles. Por varios días, no podían ubicarlo. Hasta que el pastor Keener llamó a la oficina del sheriff el miércoles 15 de noviembre, a menos de una semana de que se hiciera público el boceto.

Riggs acababa de confesar delante del religioso y otros en la congregación que había matado a Chantay, le dijo.

El joven fue escoltado entonces hasta la estación. Está acusado de asesinato capital.

El sheriff, quien no quiso dar detalles de lo que habría motivado a Riggs a matar a la joven, cree que el crimen fue premeditado, que el sospechoso llevó a Blankinship hasta el lugar. La fiscalía no descarta que se busque la pena de muerte.

Los madre de Blankinship y su padrastro celebraron, entre lágrimas, el arresto con un video en el grupo de Facebook en el que buscaron mantener vivo el recuerdo de su hija, #justiceforchantay#.

Tras compartir su felicidad por la noticia, Michelle McDaniel acotó: "Me rompe el corazón porque este hombre iba a la iglesia con ella y es él mismo solo un chico".

Blankinship habría cumplido 27 años este 19 de noviembre. Su familia la conmemoró liberando globos de colores.

Integrantes de la comunidad, acompañados del pastor Keener, recordaron cómo Chantay cantaba en el coro de la iglesia y le encantaba la canción "Amazing Grace".

Vea también:

RELACIONADOS:ArrestosCienciaViolacionesPolicíaTexas