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ROSA MEXICANO

Siempre me he sentido orgullosa de ser Mexicana, de presumir mi tierra y por supuesto cada que tengo oportunidad me doy una vuelta a  mi adorada...
9 Oct 2013 – 11:37 AM EDT
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Siempre me he sentido orgullosa de ser Mexicana, de presumir mi tierra y por supuesto cada que tengo oportunidad me doy una vuelta a  mi adorada Republica Mexicana, hoy quiero compartir un estado hermoso que desde que  era niña siempre soñaba visitar, Chihuahua!

Y es que hay  tantos  atractivos en ese Estado que es el más grande de México, pero además es  la tierra de los corredores más agiles.  Hace unos meses tuve el privilegio de conocer a dos de los corredores más sobresalientes de su comunidad rarámuri Arnulfo y Miguel, que gran honor que visitaran la ciudad de Chicago, promoviendo su bella tierra y sus tradiciones.

Esa fue la razón que me animará a decidir, -mi próximo viaje tiene que ser a Chihuahua-, y asi fue,  me lance a la aventura, recorriendo el  calabozo donde encarcelaron al padre de la Patria Miguel Hidalgo y también el  sitio donde lo fusilaron;  otra visita obligada fue la casa de  Francisco Villa, poco a poco fui transitando parte de la historia de la Independencia y la Revolución de México.

La ruta continuo  para llegar a la comunidad menonita en Cuauhtémoc, de ahí a un pueblo mágico,  a Creel, rodeado de montañas  e inmensa paz;  luego vino un momento especial, abordar El Chepe, para atravesar la Sierra Tarahumara,  este es uno de los recorridos en ferrocarril  más espectacular en todo el mundo.

Pasando por Divisadero con vistas majestuosas y precisamente desde esas álgidas montanas,  desde ahí me anime a explorarlas  en la famosa tirolesa, -y eso que sufro de vértigo-, bueno,  aún así me atreví a  descolgarme  a 1113 metros de altura. El teleférico fue mi salvación para regresar a tierra y continuar con la travesia.

Me estaba entrando la melancolía porque el viaje casi terminaba, inmersa entre tanta naturaleza, disfrutando de amaneceres majestuosos en las montañas,  ya no vería más a las mujeres tarahumaras ofreciéndome su artesanía, sus ricas manzanas, ni sus diseños impresionantes de atuendos tradicionales.

Cuanta cultura y cuanto que brindar tiene Chihuahua, aún suspiro y me transporto al recordar la Sierra tarahumara y los rostros emblemáticos de su gente.   Ay, Chihuahua! que bonita experiencia!

Aileen Ocaña

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