Por qué las minas de arena se han convertido en el nuevo oro del oeste de Texas

Hace dos años no tenían ningún valor. Ahora, además de generar empleos por encima del salario mínimo de la zona, están facturando miles de millones de dólares y desplazando a Wisconsin en el liderazgo de este rubro vinculado a la industria petrolera.

Hasta hace muy poco, las dunas del oeste de Texas solo eran utilizadas para carreras en ‘buggies’ durante los fines de semana. David Cutbirth, alcalde de Monahans, está sorprendido de su contundente transformación en territorio de explotación de arena. Si antes su precio era cero, este año ha llegado a los $ 80 por tonelada y podría generar cerca de $ 2 mil millones de dólares, informó a Bloomberg.


Doce meses atrás, en esta franja de Texas no existían ninguna de las empresas que ahora se encuentran operativas. Según George Edwards, la primera en su tipo fue Hi-Crush Partners, donde dirige la explotación de una mina. Su primer día de trabajo fue el 31 de julio de 2017. Desde esa fecha, les han seguido los pasos diez compañías más y otras diez actualmente presionan para iniciar sus propias labores de extracción.

Atraídos por la ‘fiebre del oro’


Sergio Pando trabaja como operador de carga en Black Mountain Sand. Como la mayoría de los que están llegando a las canteras, se fue atraído por la posibilidad de un mejor salario. El personal no calificado puede ganar $ 19 por hora, casi el triple del salario mínimo del estado que ronda los $ 7.25. Seis meses después de iniciarse en las minas, este alumno de la Universidad Texas Tech ya está ganando $ 28 por hora.

La metáfora de la ’fiebre del oro’ está en casi todas las conversaciones, destacó Bloomberg. Y la comparación es válida porque, al igual que los especuladores de otros tiempos, un grupo está intentando tomar ventaja y sacar provecho antes de que lleguen otras compañías mineras que solo están a la espera de su oportunidad.

Todo para la Cuenca del Pérmico


La meta para este año es extraer y enviar 22 millones de toneladas a la Cuenca del Pérmico (Permian Basin), la franja petrolera que se extiende del oeste de Texas hasta el sureste de Nuevo México.

Esta asombrosa cantidad de arena equivale a la cuarta parte del suministro total del país, señaló Bloomberg. Los expertos de la industria están convencidos de que esta cifra podría pasar los 50 millones de toneladas en un par de años.

De Wisconsin a Texas, sin mirar mucho a Wall Street


El auge de la zona está vinculado con el efecto multiplicador de la Cuenca del Pérmico y en muy poco tiempo ha logrado desplazar a su rival Wisconsin, como número uno en la explotación de arena. Sin embargo, a pesar de que analistas de la industria han expresado su preocupación por los riesgos colaterales de esta expansión exagerada, los entusiasmados mineros locales se ríen de la idea y no sienten que esto los pueda afectar a corto plazo.

Por ahora Wall Street va confirmando que algo de cierto tiene esta preocupación en el mercado de valores. De acuerdo con Bloomberg, al menos las acciones de tres de estas empresas han bajado más del 10 por ciento desde mediados de mayo ( Hi-Crush, US Silica Holdings y Emerge Energy Services). Covia Holdings, una nueva compañía formada por la fusión de dos potencias de arena, ha caído un 27 por ciento desde que inició sus operaciones el mes pasado.


Dos granos de arena sí pueden ser muy diferentes


Además de las instalaciones en Texas, casi todas estas compañías tienen canteras en Wisconsin. La única diferencia entre ambas regiones es el tipo de arena.

Los gránulos de Wisconsin tienen la misma consistencia del mármol y una forma que hace posible que el aceite pueda filtrarse libremente. La arena de Texas fue ignorada durante años, por no ser tan definida y por su extraña forma de gelatina.

Con la caída de los precios del petróleo en 2014, muchas empresas tuvieron que plantearse una drástica reducción de costos. Fue así como concluyeron que no existía un lugar más económico para la extracción de arena que la propia Cuenca del Pérmico.


Trasladar una tonelada de Wisconsin a Texas les estaba costando $ 90. De las minas tejanas al Pérmico solo cuesta $ 25, razón que los hizo mirar con otros ojos la que alguna vez consideraron arena de inferior calidad.