Inmigración

Hispana que denunció abuso sexual en centro de detención recibirá apoyo psicológico

Laura Monterrosa Flores podrá salir una vez a la semana del centro de detención en Texas para ser tratada por estrés postraumático y depresión, determinó un juez federal luego de una petición a favor de la solicitante de asilo.

Un juez federal acordó que Laura Monterrosa Flores, la inmigrante salvadoreña que denunció haber sido víctima de abuso sexual dentro de un centro de detención en Texas, reciba tratamiento de salud mental.

Un reporte de Associated Press, que cita a un representante del Fondo Mexicano Americano de Defensa Legal y Educación (MALDEF, por sus siglas en inglés), indicó que el juez de distrito Robert Pitman permitirá que Monterrosa Flores salga del centro de detención una vez a la semana para ser tratada por estrés postraumático y depresión, luego de que la inmigrante intentara suicidarse en enero.

"Me siento muy desesperada porque intenté reportar el abuso de parte de ICE y oficiales del centro, pero siguen maltratándome psicológicamente a través de la intimidación", indicó Monterrosa Flores en ese momento, según señaló la organización Grassroots Leadership. "No me siento segura. No estoy recibiendo el tratamiento médico o la ayuda que necesito".

La decisión se tomó este martes 13 de marzo luego de que MALDEF presentara una petición para la liberación de Monterrosa. La salvadoreña se encuentra detenida en el centro de detención T. Don Hutto en Taylor, Texas, desde mayo de 2017.

En el recurso legal presentado por la organización de defensa de inmigrantes se señala que funcionarios del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), entre los que se encuentra una especialista del centro, “no realizaron una evaluación psiquiátrica completa ni le dieron el tratamiento adecuado a su condición”.

En respuesta a las denuncias de Monterrosa Flores, ICE ha dicho en el pasado que "está comprometido con el bienestar de todos los que están bajo custodia de la agencia, incluyendo el darles acceso a atención médica de forma apropiada".

MALDEF está desafiando la decisión de mantener a la inmigrante en detención. Monterrosa fue enviada al centro de detención Hutto, en el condado Willamsom, tras ingresar al país sin inspección migratoria. Un oficial determinó que tenía miedo creíble de retornar a su país y en septiembre del 2017 la inmigrante presentó una petición de asilo ante un juez migratorio. Pero esta fue negada en octubre y se ordenó su expulsión, señaló Maldef en su querella.

Esa decisión fue apelada el 31 de enero de este año y ahora Monterrosa Flores espera la decisión de la Junta de Apelaciones Migratorias, pero se le negó la posibilidad de salir del centro bajo fianza mientras se desarrolla el caso, indicó el grupo.


El caso de Monterrosa también ha sido respaldado por otras organizaciones y líderes de Texas.

“Laura debe ser liberada inmediatamente para sanar su trauma y continuar luchando por la justicia”, señaló Bethany Carson, investigadora y representante de la organización Grassroots Leadership en un comunicado.

En el mismo comunicado se indica que defensores del caso han pedido al representante Beto O’Rourke, candidato al Senado de Estados Unidos, que intervenga para garantizar su liberación.

"No podemos aceptar que una mujer que busca asilo en nuestro país sea atacada sexualmente y que eso quede impune... Necesitamos que el representante O'Rourke cumpla su promesa de luchar por Laura, se reúna con el Secretario Nielson del DHS y asegure su liberación", señaló Claudia Muñoz, directora de programas de inmigración de Grassroots Leadership.

El Buró Federal de Investigaciones abrió una pesquisa luego que Monterrosa Flores alegara en noviembre que había sido víctima de abuso por parte de una de las guardias del centro, que es manejado por la contratista CoreCivic. En febrero, Grassroots aseveró que Monterrosa Flores había sido puesta en confinamiento en solitario. ICE lo negó y argumentó que había estado bajo "observación médica".


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