Adopción

Joven boliviana adoptada en Arizona regresará a su país para reencontrarse con su padre biológico

Graciela sufrió quemaduras en todo su cuerpo en una explosión cuando tenía 4 años. Sus padres se vieron obligados a darla en adopción por la pobreza en la que vivían. Después de 25 años, ella se prepara para reencontrarse con su padre biológico.

Graciela Nobles, una inmigrante boliviana, sufrió quemaduras en todo su cuerpo en una explosión en su vivienda cuando tenía 4 años. Sus padres se vieron obligados a darla en adopción por la pobreza en la que vivían. Después de 25 años de su partida, regresará para reencontrarse con su padre biológico.

El padre de Graciela se encuentra enfermo en Bolivia y como deseo pidió ver a su hija, una niña a la que él y su esposa tuvieron que dar en adopción porque no contaban con los recursos económicos para pagar los cuidados médicos a los que debía someterse por la situación en la que se encontraba.

La inmigrante boliviana nació en un pueblo indígena conocido como los Aymaras, allí vivió junto a sus padres y hermanos hasta los 4 años cuando una explosión en la cocina de su vivienda le causó quemaduras en su cuerpo.

Debido a la pobreza extrema que vivían, Graciela paso casi 20 días sin ser atendida por un médico, hasta que la organización Food for the Hungry la encontró y la llevó a un hospital.

“Es un milagro que ella esta viva”, dijo Beth Nobles, residente de Phoenix quien trabajaba como enfermera voluntaria de la organización en Bolivia donde la conoció. “Su cara, sus ojos, sus manos estaban quemadas”.

Los bajos recursos de sus padres no permitían que ellos viajaran seguido a la ciudad para verla y atenderla entonces decidieron darla en adopción a Nobles, quien recuerda que antes de partir para Estados Unidos Graciela le dijo en la puerta del hospital “Adiós papi".

“Probablemente cuando lo vea le diré que extraño a mi gente, mi familia. Tengo muchas preguntas, solo tengo una foto de ellos, quisiera que me dijera en qué me parezco a mi madre, en qué me parezco a ellos”, dijo Graciela.

La madre de Graciela falleció hace algunos años y se enteró mucho tiempo después y a pesar de no haber convivido con ella dijo que su partida le duele.

“Supe 15 años después de su muerte que había fallecido, eso fue muy difícil para mí, si pudiera volver a verla le diría que la extraño, que la amo, siempre pensé regresar a Bolivia y verlos a los dos, solo me gustaría sentir un abrazo de ella”, expresó entre lágrimas.

Ese abrazo lo podrá recibir de su padre porque dijo que su regalo de Navidad es saber que después de 25 años se reencontrará con él.

“Esto es un regalo de Dios”, dijo la madre adoptiva de Graciela, quien recuerda el momento en el que se enamoró de esa niña con vendajes en todo su cuerpo donde solo se le veían los ojos. Nobles realizó todos los esfuerzos para la recuperación de Graciela, incluso adoptó otra niña para que tuviera compañía.

En febrero de 2018 tiene planeado el viaje de regreso a Bolivia para el esperado reencuentro.

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