Las cadenas humanas que están protegiendo a ciclistas en todo el mundo

Desde Ciudad de México a Dublín, cordones de gente están protestando contra la falta de infraestructura adecuada para bicicletas.

Una cadena humana protegiendo a los ciclistas en la Segunda Avenida de Nueva York. Streetfilms

Los carriles para bicicletas pintados de verde de la ciudad de Nueva York se han expandido casi tanto como lo han hecho los Starbucks. O al menos eso parece. Pero muchas de las nuevas vías estos no cuentan con barreras físicas que las separen de las calles y avenidas, por lo que tanto ciclistas como peatones no disponen de la seguridad requerida cuando circulan por la urbe.

La mañana de un martes, a fines de agosto, residentes y amantes del pedal emplearon sus cuerpos, literalmente, en señal de protesta –y protección– en un tramo particularmente expuesto e inseguro.

A lo largo de la congestionada S egunda Avenida en Midtown Manhattan, voluntarios afiliados al grupo de activistas de la organización Transportation Alternatives se juntaron, codo con codo, para formar una cadena de ‘bolardos humanos’, lo que quedó registrado en un corto audiovisual de Streetfilms (el que puedes ver abajo en inglés). Ciclistas agradecidos que iban camino al trabajo chocaban sus manos con las de los voluntarios que armaban el escudo, quienes han venido presionando a la ciudad a fin de que cumpla su palabra en lo concerniente a garantizar, adecuadamente, la seguridad de los que usan estos carriles.

Cyclists Become "Human Bollards" to Protect 2nd Ave Bike Lane from STREETFILMS on Vimeo.

“Estos ciclistas se muestran muy felices al encontrar caras amistosas en la mañana y, además, al contar con esa cortina que los separa del alto volumen de tráfico”, confesó Macartney Morris, organizador en Transportation Alternatives, a Clarence Eckerson, director de Streetfilms.


Lo cierto es que cuando el Departamento de Transporte de Nueva York demarcó una vía de 18 cuadras de largo sobre la Segunda Avenida el año pasado, se trató de un enorme avance respecto a los irregulares ‘carriles compartidos’ que había antes. Pero fue una promesa cumplida a medias: la ciudad decidió no instalar los ‘bordillos’ pertinentes –barreras verticales que evitan físicamente la intrusión de otros vehículos– que había propuesto en un inicio. Ahora, el vulnerable carril está permanentemente bloqueado por autos y camiones estacionados.

“Es un espacio permeable”, dice Chelsea Yamada, otra organizadora de la protesta. “Cualquiera puede entrar y salir del carril a cualquier hora. Ya sea haciendo una entrega, obstaculizando el paso por más de una hora, o realizando una descarga de productos temporalmente, y poner en peligro a los ciclistas”.

Derek Magee, otro voluntario de Transportation Alternatives, explica que la manifestación fue para pedir a la ciudad la protección que ella les prometió. Incluso mejor que los bordillos, alega, sería proteger completamente el carril designando espacios de parqueo a su lado.

¿Por qué la ciudad declinó proteger a los ciclistas? El mes pasado, el coordinador de la comunidad de Manhattan, Collen Chattergoon, dijo a Streetsblog, a través de un mensaje respuesta, que la agencia decidió no poner los bordillos “debido a preocupaciones de accesibilidad y seguridad surgidas durante la revisión del diseño adicional y la prueba del producto”. Sin embargo, eso no explica por qué no se instalaron alternativas (CityLab contactó con el Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York y actualizará esta información una vez reciba respuesta de su parte).

Fuera de Nueva York, manifestaciones similares han florecido en todo el mundo. Solamente en los últimos dos meses, ciclistas han juntado sus brazos a lo largo de carriles en lugares como San Francisco, Ciudad de México, Boise, y Dublín. En Boston, Jonathan Fertig, ciclista local y frecuente crítico de los senderos desprotegidos, está preparando una protesta de ese tipo en su ciudad, donde las barreras físicas son especialmente escasas. “Boston aún no ha instalado un solo tiesto contiguo a una vía protegida para bicicletas”, tuiteó recientemente. “En Nueva York, se ven por todas partes”. Parece ser que, así como el césped, las calles del vecino también siempre son más verdes que las propias.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

Las diez ciudades latinoamericanas que más usan bicicletas
En el primer lugar está Rosario, en Argentina, donde un 5.3% de los viajes se hacen en bicicleta.
En segundo lugar está Bogotá, Colombia, donde un 5% de los viajes se hacen en bicicleta.
En Río de Janeiro, en tercer lugar, se hace un 3.2% de los viajes en bicicleta.
Cuatro ciudades empatan en el cuarto puesto, todas con un 3% de los viajes realizados en bici. Una de ellas es Santiago, Chile.
En Buenos Aires, los viajes en bicicleta son un 3%.
Pereira, en Colombia, también está en el cuarto lugar.
En Cochabamba, Bolivia, un 3% de los viajes se hacen en bicicleta.
En el octavo lugar está Florianópolis, Brasil, con un 2.8% de los viajes en bici.
En el noveno lugar está Guadalajara. En la ciudad mexicana un 2.5% de los viajes se hacen en bicicleta.
Finalmente, en Córdoba, Argentina, se hacen un 2.4% de los viajes en bicicleta, con lo que queda en el décimo lugar.