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La vida le regaló el milagro de sobrevivir a una terrible explosión pero ahora necesita ayuda para seguir adelante

La vida le regaló el milagro de sobrevivir a una terrible explosión pero ahora necesita ayuda para seguir adelante

Esta mexicana perdió a su madre cuando tenía 15 años por la explosión de un camión de gas. Ahora, lucha por salir adelante con su hermana y su hija, a quien llevaba en el vientre cuando las llamas le quitaron su hogar.

Una embarazada y su bebé sobrevivieron a una explosión que mató a 27 personas Univision

Hace cuatro años Wendy Paola Ramírez gritaba para ser rescatada de un incendio provocado por una explosión que apagó la vida de al menos 27 personas en Ecatepec, México.

En la fatídica noche, Wendy sufrió un infierno en carne propia: perdió a su madre, resultó quemada en el 80% de su cuerpo, por poco pierde a su bebé en su vientre y su hermana casi pierde la vida.

"Vi cómo se apagó la vida de mi mamá", recuerda con dolor esta joven que en aquel entonces tenía 15 años de edad.

Aunque tenía el 80% de su cuerpo quemado, logró soportar el intenso ardor de las llamas para proteger su vientre, pues se encontraba en el octavo mes de embarazo.

Wendy dice que en la ambulancia, desesperada por el dolor de las quemaduras y con el temor de perder a su hija, pidió que le practicaran una cesárea para salvar a su bebé.

"Grité que me la sacaran, porque sentí que no se movía", dice la joven al recodar aquel milagro de vida.

"Para mí fue un milagro que sobreviviéramos, fue impactante para mí que una bebé pudiera sobrevivir a todo eso", dice.

Aunque la bebé, a quien llamó Milagros, sobrevivió, quedó con secuelas producto del humo que alcanzó a respirar.

Cuenta que a su hija le detectaron retraso psicomotor, pues "no aprendió a caminar ni hablar a la edad en la que se suponía debía haberlo hecho. Fue la falta de oxigenación en el accidente, el humo que inhalé ella también lo recibió".

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Wendy todavía reside en aquel lugar en donde vivió el peor momento de su vida. Sus noches son amargas porque recuerda la explosión del camión de gas y en los días no encuentra sosiego, pues el sol le afecta.

Esta madre soltera asegura que su sustento es su abuela, una mujer que con mucha dedicación y maltratadas manos, con las que corta fierros, es el sustento para Wendy y la única fuente para pagar las costosas terapias del milagro que les regaló la vida.

Wendy quiere estudiar para convertirse en una abogada y así ayudar a su familia, pero necesita becas para hacer realidad su sueño.

"A veces quiero darme por vencida, pero no lo hago al ver a mi hija y mi hermana. Quisiera trabajar también para ayudar a mi abuelita, pero no me dan trabajo por mis manos", asegura.

La ayuda que ha recibido del gobierno mexicano no ha sido suficiente, pero eso no la desanima para sacar adelante a su hija y a su hermana.

Si quieres ayudar a Wendy, llama al 011 52 1 55 7722 8074 o escribe al correo electrónico wendyr198@gmail.com.

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