LA ROSA DE GUADALUPE
Lunes a Viernes, 7PM/6C

La Rosa de Guadalupe

La Rosa de Guadalupe - 'Un lugar en el mundo'

Transcripción del Video

Locutor: Hoy,

Locutor 2: Televisa presenta...

Tina: No tengo ganas de tomar té

ni de comer galletas.

Brenda: Y mira que te gustan

muchos las galletas

con chispas de chocolate,

comadrita.

Vicky: ¿Y a quién

no se le quitaría el hambre

con lo que le está pasando

a Tina?

Te traje este regalito

para que te acuerdes

mucho de mí, comadrita.

Tina: Gracias, Vicky.

Lo voy a conservar para siempre.

Brenda: Yo hice este dibujito

para ti y también te compré

este regalito.

Tina: Nunca nos vamos a volver

a ver.

Tampoco ya nunca

nos vamos a volver a juntar.

Brenda: Amiguita, vas a ver

que todo va a estar bien.

Tina: No, nada está bien.

Desde que mis papás

decidieron divorciarse,

ellos solo piensan en ellos.

No piensan lo que voy a sentir

por su separación.

¿Por qué los adultos son así

y por qué solo piensan en ellos

y nunca en nosotros?

¿Por qué?

Vicky: Porque los adultos

son malos y entonces egoístas.

Primero se aman mucho,

se casan felices,

pero después no se toleran

y terminan siempre separándose.

Brenda: Yo no quiero

que mis papás se separen

como los papás de Tina

y que mi mamá ya no me deje ver

a mi papá.

No quiero.

Vicky: Tarde o temprano

se van a separar, Brenda.

Eso no lo dudes ni tantito.

Se van a separar como todos,

como también lo hicieron

mis papás.

Solo faltas tú,

pero no lo dudes.

Tarde o temprano

se van a separar

y vas a terminar siendo

una hija sin padres.

Ernestina: Mi marido

me puso el cuerno

con otra más joven que yo

y ese fue el motivo

de nuestra separación.

Mira, no te voy a decir

que no me dolió,

porque te mentiría.

No sabes el dolor

y la humillación que siento

ante esta situación.

Pero no iba a permitir

que me siguiera viendo la cara

y--y que hablaran de mí

a mis espaldas.

Andrea: Ante una situación

en la que ya no hay solución,

yo creo que fue lo correcto.

Porque a todas nosotras,

como mujeres, nos duele mucho

la dignidad y el orgullo.

Ernestina: Sí, pero pues,

ya dado el paso,

no sabes qué bendición.

Ahora tengo tiempo para mí

como nunca.

Andrea: [Ríe]

No sabes lo que daría

por tener tiempo para mí.

Me he descuidado tanto.

¿Te acuerdas de cómo era antes?

Ernestina: Sí.

Andrea: Mi imagen era otra

a lo que ves ahora.

Ernestina: Ay, se me hizo

tardísimo.

¿Podrías hablarle a las niñas,

por favor?

Andrea: Ay, por supuesto que sí.

Brenda, Tina, Vicky, vengan.

Apúrense.

Niñas.

BRENDA: Ya vamos, mami.

ya vamos.

Andrea: Es mucho más efectivo

que ir por ellas

hasta la recamara, ¿no?

Ernestina: Sí, es que fíjate

que todavía tengo que llevar

a Vicky a su casa,

de paso al súper,

hacer las maletas

ya superrelajada.

Andrea: No, bueno--

Niñas: [Vitorean].

Andrea: Córranle, córranle.

Mira, ¿qué te dije?

Ya están aquí, eh.

Ernestina: Tina, Vicky,

despídanse de Brenda,

que ya nos vamos.

Brenda: Oh.

Ernestina: [Ríe].

Brenda: Otros cinco minutitos

más.

Ernestina: No, Brenda,

es que tenemos demasiadas cosas

que hacer antes de irnos

a Guadalajara.

Andrea: Despídanse.

Ernestina: Anda, despídanse.

Andrea: Bueno,

pues yo las acompaño.

Véngase, niñas.

Ernestina: Vamos.

Andrea: Vamos acá a la entrada.

Bueno, pues ya se fueron.

Vamos, entremos a la casa.

Brenda: Me siento muy triste

de que mi amiguita

se vaya a vivir a otra ciudad.

Muy triste.

Andrea: No todas las cosas

son para siempre, hija.

Ya lo sabes muy bien, eh.

A ver, y ya déjate de estar

triste que hasta parece

que vas a llorar.

Brenda: Pues, ¿cómo no, mamita?

si ya no voy a volver a ver

a mi mejor amiga.

Andrea: Pero puedes seguir

en contacto con ella.

Le puedes hablar por teléfono,

así que ya, ya deja de estar

así.

Ay, no, no puede ser.

Mira nada más la hora qué es.

Apenas sí tengo tiempo

para llegar a mi clase de yoga.

Brenda: Espera, mamá.

Quiero hacerte una preguntita.

Andrea: Ay, Brenda,

¿por qué siempre haces

preguntitas?

Y más cuando no tengo tiempo.

¿Que no ves que todavía

tengo que ir por la maleta

al gimnasio?

No, luego--no.

Brenda: Ma, dame cinco--

solo cinco minutitos.

Andrea: No, no, no.

Ni un segundo.

¿Qué parte de no tengo tiempo

todavía no has entendido?

Si tienes preguntas,

pregúntaselas a tus hermanas.

Griselda: Ay, sí, claro que sí,

mi terrón de azúcar.

Joven: De verdad, mi terroncito,

¿mañana en el cole

me lo vas a dar?

Griselda: Ya te dije que sí.

¿O cuándo te he mentido?

Lo que siempre prometo

lo cumplo.

Y para que veas que sí me gustas

mucho, ahí te va un adelanto

del beso que te voy a dar.

Brenda: Oye, Griselda.

Griselda: Ay, Brenda,

me asustaste.

Brenda: Pues sabrás que estarás

haciendo.

Oye, ¿puedo hacerte

una pregunta?

Griselda: Ay, no, ahorita no.

¿Que no ves que estoy

con mi novio?

Brenda: ¿Tu novio?

¿Lo tienes escondido aquí?

Griselda: Si serás mensa.

Está aquí, en la compu.

Brenda: Ah.

Griselda: Y ya vete.

Quiero seguir platicando con él

y no quiero moscas presentes.

Anda, corre.

Brenda: Oye, Griselda,

¿tú crees que nuestros papás

se vayan a divorciar?

Griselda: Yo qué sé.

Ay, Brenda, qué preguntas

las tuyas.

Mejor ve a molestar a Ana.

¿Cómo vas?

Orale.

[Música]

Brenda: Oye, Ana, quiero hacerte

una pregunta.

Ana: Salte de mi recamara.

Brenda: Solo quiero hacerte

Ana: No quiero saber nada

de tus mugrientas preguntas,

así que vete.

Salte de mi cuarto.

Brenda: Solo dime--

Ana: Ya, fuera, ándale.

Brenda: Es que solo dime--

Ana: Que te largues.

Brenda: Eres una grosera.

[Burla]

Ana: Ya.

Brenda: [Burla]

Brenda: ¿A ti para qué

te pregunto,

si tú no sabes

lo que es un divorcio?

Ah, ya sé.

Voy a esperar a mi papá

en la sala,

para preguntarle

si se va a divorciar

de mi mamá.

Qué buena idea.

Ofelia: Mamá.

Joaquín: [Suspira].

Brenda: Papi, quiero hacerte

Joaquín: Mi amor,

mañana me preguntas

lo que quieras.

Ahora es hora de irse a dormir,

¿de acuerdo?

Brenda: Yo solo quiero

hacerte una--

Joaquín: Nada, nada.

A la cama y a dormir.

Siga dormidita.

Oye, mi amor.

Andrea: ¿eh?

Joaquín: Anoche encontré

a Brenda esperándome en la sala

y, bueno, no sé,

quería hacerme una pregunta

sobre ti y sobre mí.

¿Sabes qué quería preguntarme?

Andrea: No, no lo sé, Joaquín,

y ni me interesa.

Esa niña se la pasa

haciendo preguntas por todo,

ya sabes.

Está en la edad.

Así que la verdad

es que ni caso le hago

y me dedico a hacer cosas

que sí valen la pena.

Joaquín: Eso es lo que voy

a hacer en este momento.

Dedicarle tiempo a mi esposa.

No, no, a ver, Joaquín.

O sea, ¿qué te pasa?

Joaquín: Pues me pasa

es que aún estamos jóvenes

y que deberíamos de hacer

la tarea para que llegue

el varoncito a la casa,

¿no crees?

No, estás loco.

Ni muerta voy a dejar

que me vuelvas a tocar y encima

que me quieras hacer otro hijo.

No, fíjate que no.

Joaquín: Pero--

Andrea: No.

A ver, mírame.

Todavía no me recupero

del parto de Ofelia.

Estoy floja, luzco fea.

No me voy a volver a embarazar,

¿entendiste?

pero, ¿sabes lo importante

que es para mí que me des

un hijo varón?

Es el sueño de todo hombre,

por favor.

No puedes quitarme ese sueño.

Andrea: Tú destruiste mi sueño,

Joaquín.

Sí, mi sueño de ser

una modelo internacional.

Yo ya iba

para las grandes pasarelas

de Milán,

pero te cruzaste en mi camino

y me casé contigo.

Desde ese momento mi vida

se volvió gris y triste,

y más aún por tu insistencia

de tener un hijo varón.

Cuatro hijas te he dado,

pero no te conformas

hasta que te dé el varón.

Cada vez que veo a las niñas,

veo a mi derrota

y mis sueños rotos

de ser una gran modelo.

Por eso prefiero no verlas.

Joaquín: Oye, no, no.

No culpes a nadie

de lo que eres ahora.

Tú accediste a casarte conmigo.

Andrea: Sí, sí lo hice,

pero lo hice por tonta.

No sabes cómo me arrepiento

de que te hayas cruzado

en mi camino.

No sabes cuánto me arrepiento

de haberme casado contigo.

Joaquín: No, no, yo también--

Brenda: Cierto,

los mayores discuten por todo.

Mis amiguitas tienen razón.

Seguro que mis papás

se van a divorciar.

Andrea: esos cuatro embarazos

terminaron por quitarme

el cuerpo perfecto que tenía.

Brenda: No, amiga, no te vayas.

No nos dejes.

Tina: Yo no me quiero ir,

pero me llevan.

Vicky: ¿Por qué serán así

todos los papás?

¿Por qué solo nos hacen sufrir?

¿Saben?, yo extraño mucho

a mi papá,

pero mi mamá no me deja verlo.

Tina: Mi mamá también ya me dijo

que no lo voy a ver.

Yo quiero mucho a mi papito.

Brenda: Yo tampoco quiero

que mis papás se divorcien

como sus papás.

En la mañana

los volví a escuchar,

discutieron muy feo.

Yo no quiero que mis papás

se divorcien y que mi mamá

ya no me deje ver a mi papá.

Ernestina: Tina,

ya nos tenemos que ir, mi amor.

Tina: Yo no me quiero ir.

No me separes de mis amiguitas,

como me separaste de mi papá.

No me separes.

Ernestina: Ya lo habíamos

hablado, Tina.

Por eso no quería que vinieras

a despedirte.

Pero accedí,

porque me prometiste

que no te ibas a poner

en ese plan.

Así que vámonos y no hagas

las cosas más difíciles.

Tina: Ya me voy,

pero no me vayan a olvidar,

porque yo las quiero mucho.

Ambas: Nosotras también

te queremos mucho.

Griselda: Ay, no saben,

me eligieron como porrista

para el equipo de fútbol

de la prepa.

Ana: Pues bien por ti.

Yo voy a tocar en el grupo

que organizamos en el salón

para la clausura de clases.

O sea, no solo tú

tienes buenas noticias que dar.

Andrea: Ay, las felicito.

Salieron un poco a mí.

Muy bien.

¿Y dónde está Brenda?

Griselda: Ay, no lo sé.

Ana: Ni idea.

Andrea: Vayan a buscarla.

Seguramente está escondida

por ahí.

Búsquenla dentro de los clósets

y debajo de las camas, ¿eh?

Ana: Ma, pero estamos comiendo.

Si no quiere venir,

que no venga.

Andrea: Dije que la vayan

a buscar y punto.

Es su hermana

y tienen que ayudarme.

Así que nada de reclamos

y a buscarla.

Vayan, por favor.

Niñas: [Resuellan]

Andrea: ¿Qué, más sopa?

A ver.

Sopa.

Ana: Sabía que ibas a estar

aquí.

¿Por qué siempre te tienes

que venir a esconder

en mi closet?

Brenda: Porque aquí

nadie me encuentra,

como tú no quieres

que nadie entre a tu recamara.

Por eso me escondo aquí.

Ana: Si sabes que me molesta,

no lo vuelvas a hacer.

Andale, vamos.

Brenda: Ana, ¿tú crees

que nuestros papás

Ana: Sí.

¿No ves que por todo discuten?

Nuestros papás se odian,

no se soportan,

y por eso se van a divorciar.

Ay, ya vámonos.

Andrea: ¿Por qué siempre

tienes la maña de esconderte,

Brenda?

Brenda: Porque estoy triste.

Andrea: ¿Y ahora por qué

estás triste?

Brenda: Porque mi mejor amiguita

se fue a Guadalajara y nunca más

la voy a volver a ver.

Andrea: Bueno, no la separó

su mamá, hija.

Son cosas que pasan

y que uno debe de entender.

No solamente tú perdiste

a tu mejor amiga,

yo también perdí a la mía.

Ernestina es mi mejor amiga

desde la primaria y no sé

cuándo la vuelva a ver.

Pero seguiré teniendo contacto

con ella, como lo vas a poder

seguir teniendo tú con Tina, eh.

Y, además, se queda contigo

Vicky.

Brenda: Sí, pero ella

no es mi mejor amiga.

Mami, ¿es cierto

que te vas a divorciar

de mi papi?

Andrea: ¿Quién te dijo eso?

Brenda: Ana me lo acaba

de decir.

Andrea: ¿Por qué le dijiste eso

a tu hermana, Ana?

Ana: Porque me choca

que se meta en mi recamara.

Y porque quería verla llorar.

Andrea: No lo vuelvas a hacer.

No le vuelvas a decir

a tu hermana que tu papá y yo

nos vamos a divorciar.

¿Entendido?

Vamos, Joaquín, díselos.

Muy valiente

cuando me lo dijiste a mí, ¿no?

A ver, si eres tan valiente

de decírselo a tus hijas.

Vamos, díselos.

Joaquín: Hijas, su--su mamá y yo

ya no nos entendemos.

Estamos discutiendo

todo el tiempo y hemos decidido

que lo mejor para todos

es que nos divorciemos.

Brenda: ¿Qué?

Andrea: Que nos vamos

a divorciar.

Tu papá y yo

[Música].

Brenda: Entonces,

¿no se van a divorciar?

Andrea: Bueno, no.

No nos vamos a divorciar.

Brenda: Muchas gracias, mamita.

Sí, Tina. sí.

Mi mamita me lo acaba de decir,

que no se va a divorciar

de mi papito y estoy muy feliz.

Tina: No sabes cuánto me alegro

por ti.

Brenda: Sí, estoy muy feliz,

porque mis papitos

no se van a divorciar

como lo hicieron tus papás

y los papás de Vicky.

Estoy muy feliz.

Tina: Yo no creo

que te dure mucho

esa felicidad, amiga.

Porque es que eso me decía

mi mamá y ya ves,

sí se divorció.

Todos los papás mienten

y nunca le dicen la verdad

a sus hijos.

Así que no le creas a tu mamá,

porque si ella discute mucho

con tu papá,

ten por seguro

que se van a divorciar.

Joaquín: [Tose].

Ya llegué.

[Ríe]

No, no puede ser.

[Aplaude]

Ahora es un chavo ruco.

Joaquín: Ríete, búrlate

todo lo que quieras,

pero no soy un ruco todavía, eh.

Aún soy joven y voy a buscar

en otro lado

lo que tú como mujer me niegas,

fíjate.

Andrea: ¿Ah, sí, chavo ruco?

Ah, ¿y por qué no empiezas

por ir a dormirte

al cuarto de huéspedes?

Joaquín: Andale, me parece

buena idea

no tener que soportarte.

Andrea: Ajá.

Joaquín: Me llevo

solo mi pijama.

Mañana daré órdenes

a la servidumbre

para que pase mis cosas

a la habitación.

Andrea: Bravo, bravo,

chavo ruco.

Joaquín: Andale, búrlate,

búrlate.

Brenda: Papá,

¿qué haces saliendo

de la recamara de los huéspedes?

Joaquín: Aquí dormir, mi amor.

Brenda: ¿Te peleaste de nuevo

con mi mamá?

Joaquín: [Suspira]

¿Sabes qué?

Tus otras hermanas

tienen mucha razón.

Haces demasiadas preguntas,

chiquita.

Brenda: Pregunto algo

que no entiendo, papi.

Respóndeme.

Joaquín: Mira, tu mamá y yo

tenemos algunos problemitas,

¿sabes?

Brenda: Habla con mi mamá,

para que no vuelvas a dormir

en la recamara

de los huéspedes.

Y que vuelvan a dormir juntos

como todos los papás.

Joaquín: Ok, sí, mi amor,

te lo prometo.

Brenda: Muchas gracias, papito.

Mi papá me prometió

que no volverá a dormir

en la recamara de los huéspedes.

Hablará con mi mamá,

para que no se vuelvan a pelear.

Vicky: Pues tu papá

te está mintiendo, Brenda,

porque si ya empezaron a dormir

en cuartos distintos,

es seguro que muy pronto

te digan que ya se van

Así lo hicieron mis papás.

El se fue a dormir a la recamara

de huéspedes y después

se divorciaron.

Tus papás también

Griselda: ¿Qué es lo que nos van

a decir, mamá?

Andrea: Vamos, Joaquín, díselos.

A ver si eres tan valiente

todo el tiempo

y hemos decidido que lo mejor

para todos es--

Nadia: ¿Qué pasó, Pedro?

¿Ya viste la hora que es?

Pedro: Disculpe que la moleste,

señorita.

Es que como esta niña

llegó preguntando

por el señor Joaquín, pues...

Nadia: ¿Y tú quién eres?

Brenda: Soy la hija

del señor Joaquín.

¿Tú quién eres?

No me vayas a decir

que eres su novia,

porque mi papá no tiene novia.

Brenda: No es cierto.

Ustedes no se pueden divorciar.

Joaquín: Hija, debes entender

que no siempre los papás

se pueden llevar bien.

Brenda: Pero yo les pregunté

si se iban a divorciar

y me dijeron

que no se iban a divorciar.

Joaquín: Mira, Brenda,

cuando nos preguntaste

sobre eso,

no era el momento

para hablar sobre ese asunto.

Brenda: Pues yo no quiero

que se divorcien.

Andrea: Ya basta, Brenda.

Déjate de berrinches y acepta

que la vida es así.

y me dijeron que no.

Los odio.

Ana: No le hagan caso.

De seguro se fue a esconder

en mi closet.

Siempre se mete ahí.

Joaquín: Bueno, ¿y ustedes

qué piensan sobre

nuestro divorcio?

Griselda: Por mí está "cool".

Si es común que los papás

se divorcien.

Andrea: ¿Y tú, Ana?

Ana: Por mí, pueden hacer

lo que quieran.

Nunca he creído en la familia,

y mucho menos en esta.

Joaquín: Por favor,

llévate las maletas al coche.

Brenda: [Llora]

Joaquín: Brenda, mi amor,

¿qué haces ahí?

Sal.

Brenda: No, déjame sola.

Siempre estoy sola y más ahora

que nos vas a dejar.

[Llora]

no digas tonterías.

Renté un departamento

a tres cuadras de aquí.

Te voy a llevar

para que lo conozcas

y me podrás visitar

cuantas veces quieras.

Brenda: No, nunca voy a ir.

Nunca, nunca, nunca.

Mi papá se fue.

Ya no va a vivir con nosotras.

Vicky: Yo no sé por qué lloras,

si Tina y yo te lo dijimos.

Los adultos no se saben llevar

bien.

Siempre se divorcian.

Brenda: Sí, pero yo no quería

que mi papá se fuera.

Vicky: Pues acostúmbrate,

porque eso no es nada.

Porque ya no vas a ver

a tu papá.

El me dijo que me iba a llevar

a conocer su departamento.

Vicky: A lo mejor al principio

sí te lleva, pero después

ya no irás tanto

y luego tu papá

va a tener una novia.

Brenda: No, mi papá

no va a tener una novia.

Vicky: Sí, sí, la va a tener.

Brenda: No.

Vicky: Y ya verás,

hasta que se va a ir a vivir

con tu papá.

Y va a querer que le digas mamá.

Brenda: No, yo solo tengo

una mamá.

Solo tengo una.

Mamá, quiero hablar con mi papá.

Andrea: Pues háblale.

Dile que venga por ti.

Brenda: No, llévame tú.

Andrea: No, no, yo ni loca

pienso poner un pie

en su departamento.

¿Quién sabe con qué o con quién

me voy a encontrar?

Brenda: No tiene novia mi papá.

Su única novia eres tú.

Andrea: Qué insoportable estás,

Brenda.

Bien sabe que tu papá y yo

ya no tenemos nada que ver.

Y mira, ya se me hace tarde

para ir al gim.

Si quieres hablar con él,

háblale.

Mi amor, pues este

es el nuevo departamento

de tu papi, eh.

La sala apenas me la entregaron

la semana pasada.

No fue fácil encontrar una

que me gustara, eh.

Brenda: Qué bonito está

tu departamento, papi.

Lo mejor es que está bien cerca

de la casa.

Joaquín: [Ríe]

Brenda: Hasta me puedo venir

caminando.

Joaquín: Claro, puedes venir

las veces que tú quieras,

mi amor.

Brenda: Papá, ¿aquí vas a vivir

con tu novia?

¿de dónde sacaste eso, eh?

Brenda: Es que una compañera

de la escuela me dijo

que los papás que se divorcian

tienen novia.

Bueno, pues ya viste que no.

No hay nadie.

Vivo solo.

No tienes nada

de qué preocuparte, mi amor.

Brenda: Sí, ya vi, papito.

Ya vi que lo que dijo

mi compañera de escuela

es mentira.

Joaquín: Claro que lo es.

Brenda: Te quiero, papito.

Joaquín: Te amo, mi reina.

te amo.

Brenda: Fui con mi papá.

Hicimos muchas cosas juntos.

Su departamento está padrísimo.

Y lo mejor de todo

es que no tiene novia.

Andrea: Qué bueno, Brenda.

Tu papá sabe lo que hace.

Nos estamos divorciando

y es libre de tener las novias

que quiera.

Brenda: No es cierto, mamá.

Tú debes ser la única novia

de mi papá.

Andrea: No empieces

con tus cosas, Brenda.

Más vale que entiendas

de una vez que tu papá y yo

nunca vamos a volver

a estar juntos, ¿ok?

Nunca.

Brenda: Eres mala, mamá.

muy mala.

Eres muy mala.

Más que mala, eres la más mala

de todas.

Andrea: Sí, ya.

Brenda: [Grita]

Andrea: [Suspira]

Cómo me desespera esta niña.

[Resuella]

Andrea: Qué bueno, Breda.

A ver si mamá sigue pensando

igual con el susto

que le voy a dar.

[Timbre]

Nadia: Voy.

¿Qué pasó, Pedro?

Nadia: ¿Te gustó?

¿Quieres que te prepare otro?

Tu papá aún sigue trabajando,

pero no debe de tardar

en llegar.

Brenda: Sí, mi papá trabaja

mucho.

Pero no me has dicho

si eres su novia.

Nadia: Bueno, digamos que soy

su amiga.

De esa clase de amigas

que duermen en su cama.

¿Qué te parece si te acompaño

a la habitación que tu papá

tiene para ustedes y te duermes?

Ven, te ayudo con tu maleta.

Brenda: No, gracias.

Yo puedo sola.

Nadia: [Suspira]

Bueno, digamos que soy su amiga.

que duerme en su cama.

Brenda: Cuánto los odio.

Será mejor que me vaya

a mi casa.

Amalia: [Chista]

Niña, ¿estás perdida?

Brenda: No,

ahorita voy a mi casa.

Amalia: Entonces ¿por qué tienes

esa carita tan triste?

¿Tienes problemas?

Brenda: Estoy solita.

Nadie me hace caso.

Amalia: Yo también.

Yo también estoy sola como tú.

Estaba, porque ya tengo

a mis perritos.

¿Quieres verlos?

Brenda: Mi maestra me dijo

que no debería de hablar

con extraños.

Amalia: Y tu maestra tiene

mucha razón,

porque nunca se sabe

qué intenciones tengan

los extraños.

Pero aquí hay unos perritos.

Ven a verlos.

No tengas miedo.

Yo soy Amalia.

Mira.

Brenda: Oh, están bien bonitos.

Amalia: Y son

muy buena compañía.

Ya ves que, pues,

yo vivo en la calle,

ni quién me haga caso.

Brenda: Yo también vivo

en una casota

y nadie me hace caso.

Amalia: Si quieres,

te regalo un cachorrito

para que no te sientas sola.

Brenda: ¿En serio?

Amalia: Andale,

escoge el que quieras.

Brenda: Eh--este.

Amalia: A ver.

Escogiste una niña.

¿Qué nombre le vas a poner?

Brenda: Eh--Candy,

porque tiene cara de dulce.

Amalia: Es un nombre muy bonito.

Ya no vas a estar sola.

Ahora tienes a Candy.

Brenda: Mira,

este es tu nuevo hogar.

Ella es mi hermana Ofelia.

Es la única buena onda.

Así que no hay que hacer ruido

para no despertarla, eh.

Mira, esta va a ser tu camita.

A mi mamita no le gustan

los perros,

así que te vas a dormir aquí.

Que tengas bonitos sueños,

Candy.

Nadia: A qué horas que llegas.

Tu hija está aquí.

Joaquín: ¿Mi hija?

Nadia: Sí.

Joaquín: ¿Cuál de ellas?

Nadia: Eh--no sé,

no recuerdo su nombre.

Me lo dijo, pero no me acuerdo.

Joaquín: Brenda.

Nadia: Sí, ella.

Está dormida en el cuarto

que preparaste para ellas.

Joaquín: ¿Estás segura

de que vino mi hija?

Quizá lo soñaste.

Nadia: No, claro que no.

Si quieres,

pregúntale al portero

del edificio.

Joaquín: No, ya sé a quién

le voy a preguntar mejor.

[Celular]

Andrea: ¿Por qué me llamas

a esta hora?

¿Qué es lo que pasa?

Joaquín: Porque Brenda

estuvo aquí.

¿Tú la trajiste?

Andrea: ¿Estás loco?

Brenda no ha salido de la casa.

Joaquín: Mira,

Nadia me está diciendo--

Andrea: ¿Nadia?

¿Nadia, tu secretaria?

¿No que no tenías nada que ver

con ella?

Eres un hipócrita.

No, no, no te equivoques.

No te estoy pidiendo

explicaciones.

Me vale gorro lo que hagas

de tu vida.

Brenda: Mi perrita

está bien bonita.

Un día te la voy a enseñar.

Vicky: A ver si tu mamá

deja que te la quedes.

De seguro la va a regalar

cuando la vea.

Maestra: Vicky, acompáñame.

Joaquín: Hola, mi amor,

buenos días.

¿Cómo estás?

Quiero hablar contigo.

Brenda: Pues yo no quiero hablar

contigo, porque me mentiste.

Tienes novia y me dijiste

que no.

Joaquín: Mi amor, mira,

lamento que te hayas enterado

de esta manera.

Pero--pero quiero saber

si es verdad que fuiste

el día de ayer a buscarme

a mi departamento en la noche.

Brenda: Ni a quién le importe.

Nadie se dio cuenta.

pero no está bien

que andes sola en la calle,

mi vida.

Tienes que prometerme

que no lo vas a volver a hacer,

Brenda: Yo no te prometo nada,

porque tú no cumples

tus promesas.

Me dijiste que no te ibas

a divorciar y lo hiciste.

Y ahora tienes novia.

Así que yo no te prometo nada.

Andrea: ¿Cómo que fuiste

al departamento de tu papá

en la noche?

Brenda: No está lejos.

Está a tres cuadras,

y me fui porque aquí

me siento solita.

Andrea: No, no digas tonterías.

Aquí están tus hermanas.

Eres una niña tonta

que solo quiere llamar

la atención.

Y ni creas que voy a caer

en tus chantajes.

Si lo vuelves a hacer,

te voy a dar unas nalgadas

que no vas a olvidar en tu vida.

Brenda: Me hablas así,

porque no me quieres, mamá.

No me quieres.

Esta niña ya se está pasando.

Brenda: Cómo la odio.

No estoy sola,

porque te tengo a ti, Candy.

Andrea: ¿Y ese animal?

¿Qué hace aquí?

Brenda: Es mi perrita.

Me la regalaron.

Andrea: Estoy harta.

Harta de ti.

Vete olvidando de esa perra

sarnosa.

Y ten por seguro

que me la voy a llevar

a la perrera.

Brenda: No voy a dejar

que mi mamita

te lleve a la perrera, Candy.

Ahora sí me voy a ir,

pero para siempre.

Amalia: Mira, ya se durmió.

Estaba muy--

¿Y ahora tú qué haces aquí?

Brenda: Me voy a quedar

con usted,

porque me volví a ir de mi casa.

Amalia: Pues hiciste muy mal,

chiquita, eh.

Yo sé que ahorita las cosas

no están bien en tu casa.

Pero no debes desesperarte.

todos encontramos nuestro lugar

en el mundo.

Brenda: Pero yo no.

Porque mi mamá no me quiere,

no me hace caso

y quiere llevarse a Candy

yo te la cuido.

Pero déjame que te lleve

de regreso a tu casa.

Andale, yo hablo con tu mamá

para que te haga caso.

Si quieres que no me quede

con usted, está bien.

Me voy a otro lado.

Pero a mi casa

ya no voy a regresar.

Andrea: El chófer

las va a llevar a la plaza.

Ya sabe a la hora

que tienen que regresar.

Ana: Sí, ma.

No te preocupes.

Andrea: Te encargas

de que Ofelia como a su hora.

Griselda: Ay, seguro

está escondida

para que no le quites

a su perra.

Andrea: Nada más porque ahora

llevo prisa, sino me encargaba

de eso.

Solo espero que no dé problemas.

Bueno, después nos vemos.

Adiós.

Amalia: Cuando uno está triste,

siempre es bueno hablar

con nuestra morenita.

Ella siempre nos escucha.

Así que pídele lo que quieras.

Brenda: A mí me gustaría

que volvamos a ser una familia.

Amalia: Pero eso

no se va a poder.

Tú me dijiste que tus papás

se están divorciando.

Si ya no se llevan bien,

es lo mejor.

Pero eso no quiere decir

que no puedan ser una familia.

Brenda: Entonces ya sé

qué pedir.

Por favor, Morenita, te lo pido.

Si mis papás ya no quieren

estar juntos, pues ni modo.

Pero te pido que me hagan caso,

para que ya no me sienta sola.

Te lo pido, Virgencita.

Andrea: Gracias.

Griselda: No la encontramos.

Andrea: ¿Cómo que Brenda

no aparece?

Ana: Ma, ya la busqué

en mi closet y no está.

Griselda: Sí, la neta

no la he visto en varios días.

Andrea: Siempre hace lo mismo

esta niña, pero esta vez

sí la voy a castigar.

"Me fui desde el viernes

y ustedes no se dieron cuenta".

"¿Ven cómo no les importo?"

Su hermana se fue de la casa.

Háblenle a su papá,

mientras yo voy a buscarla.

Amalia: Señora,

yo tengo lo que perdió.

Ella me dijo que le había dejado

una nota diciéndole

que se iba desde el viernes.

Pero pues que usted

no se iba a dar cuenta.

Andrea: ¿Usted sabe dónde está

Amalia: No se preocupe por ella,

eh.

Ella está bien.

Andrea: Por favor,

lléveme con ella.

Amalia: Claro que sí.

Pero antes tenemos que hablar

usted y yo.

Porque hay algo

que tiene que prometerme.

Brenda: Ven, Candy, ven.

Andrea: Brenda, hija.

Brenda: No te vas a llevar

a Candy.

Es la única que está conmigo.

Andrea: No vengo por ella,

sino por ti.

Por favor, perdóname, hija.

He sido una tonta.

Ahora que te fuiste,

comprendí lo mucho,

lo mucho que me importas

y te prometo que las cosas

van a cambiar.

Pero por favor,

regresa a la casa.

Brenda: Siempre me dices cosas

que no van a cumplir.

Amalia: Brenda, acuérdate

de lo que platicamos.

Cada quien encuentra su lugar

en el...

Brenda: Mundo.

Está bien.

Sí regreso.

Pero con una condición.

Prométanme que me van a pelar

y que van a dejar que me quede

con Candy.

Andrea: Claro que sí, mi amor.

Te lo prometo.

Brenda: Abrázale, Candy.

Ana: Qué susto nos diste.

No te vuelvas a escapar.

Brenda: Es que ustedes

no me hacen caso.

Joaquín: Pero ya hablé

con tus hermanas, mi amor.

Ellas te van a apoyar.

Te van a poner atención

y se van a llevar mejor contigo.

Las cosas van a ser

muy diferentes, mi amor.

Griselda: Ahora resulta

que te tienes que escapar

para que te pelen.

Brenda: No, no lo hagan.

Es bien feo dormir en la calle.

Te da frío y hambre.

Andrea: Nadie se tiene que ir

de la casa,

porque nosotros vamos a tener

tiempo para ustedes.

Son nuestras hijas

y es lo que más nos importa.

Brenda: Amalia tiene razón.

Es bien bonito pedirle

a la Virgen de Guadalupe,

porque te hace caso.

Le pedí tener una familia

y me lo cumplió.

Andrea: Sí, hija.

Volvimos a ser una familia

y vamos a estar unidos siempre.

Amalia: Lo más importante

en el mundo son nuestros hijos.

Cuando ellos llegan

a nuestra vida, todo lo demás:

nuestra vida social,

nuestro trabajo,

nuestro amor por otra persona,

pasa a segundo plano.

El amor principal

de nuestras vidas

son esos hijos

que trajimos al mundo

para que sean felices.

Y hay que acogerlos con amor

y cuidados,

para que se conviertan

en hombres y mujeres de bien.

Nuestros niños

comienzan a sentirse solos

por culpa de la cotidianeidad

de nuestras vidas.

O por hacerlos a un lado

por nuestros problemas.

A veces pensamos

que tenerlos

bajo el mismo techo es tenerlos

bien y protegidos.

Pero no hay soledad más grande

que aquella que a veces sentimos

aun estando en compañía.

Nuestros hijos no tienen por qué

pagar por los problemas

y obligaciones que tengamos.

Por eso hay que estar

al pendiente de ellos.

Quererlos.

Amarlos.

Y hacerles saber

que tienen su propio espacio,

que es suyo.

¿Y qué mejor que encuentren

su espacio en la familia

que es un lugar en el mundo?

Por: Televisa
publicado: Jan 21, 2017 | 02:00 AM EST
Una niña huye de su casa porque sus padres se divorciaron y ninguno de los dos le pone atención. Los padres deciden cambiar y cuidar a su hija después de darse cuenta del daño que le estaban haciendo a la niña.
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