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La Piloto
Lunes a Viernes, 10pm/ 9C

La Piloto

La Piloto Capítulo 33

Transcripción del Video

[Música]

Yolanda: iAnimal!

Santamaría: ¿Quién te crees

para levantarme las manos, eh?

Lizbeth: Quiero denunciar

a los Lucio.

John: Esa morra debería

estar muerta.

Que no hable con nadie,

¿me escuchó?

Arguelles: Esperamos a que

caigan o no sin que él se vaya.

Mena: Entonces los Federales

ya saben la información

que tiene la guera esa.

John: Si esa vieja

abre el hocico nos van a caer

los Federales aquí como moscas.

Mónica: No hagas tonterías,

escúchame bien.

Cristian: Voy a matar

a los desgraciados

que me lo quitaron.

Oscar: Lo único que tienes

que hacer es ir a buscar

al Cristian este.

Cristian: ¿Dónde está

mi hermana?

Oscar: Tu hermanita y tu papi

están ahí arriba en el cielo.

John: Llévenselo al bosque

y cuélguenlo ahí un rato.

Cristian: ¿Qué dice?

¿Qué dice que no lo entiendo?

¿Qué dice?

Mónica: Encontré a Simpson

hablando con alguien.

Dave: Es el mismo número

que Oscar Lucio.

Me lo dio el sicario

hoy en la mañana.

Mónica: Agente Simpson,

queda detenido.

Mena: ¿Qué pasó, mi guera?

¿No le da gusto verme o qué?

Oficial: Estás arrestado.

[Grita]

>> iQue viva mi coronel!

Todos: iViva!

Santamaría: Esta noche no,

Teresa.

Yolanda: Se ve que está buena

la fiesta, ¿no?

Castro: Pues muy de buenas ellos

que pueden disfrutarla,

¿si o no?

En cambio véame a mi,

perdiéndome de las delicias

de la carne y conformándome

disque con una taza de tinto.

Yolanda: ¿Y tú por qué no estás

en la fiesta?

Castro: ¿Por qué?

¿No me ve o qué?

Estoy aquí de turno vigilándola

a usted

porque ya me comentaron

de usted, mamacita,

y yo sí le voy a decir algo

y espero que le quede

bien claro.

Conmigo sí la va a tener

bien difícil porque yo aquí

tengo todo bien puestecito,

¿oyó?

Yolanda: Tranquilo, Castro,

¿a dónde me voy a ir?

Oye, ¿y cada cuánto organizan

así una fiesta como esta?

Castro: Cada que hay motivo

para celebrar.

Y más cuando les damos

a esos narcos desgraciados.

Y, perdón, por lo que

le corresponde.

Yolanda: Tranquilo.

[Celular]

>> Bueno.

Cindy: Mamá, soy yo.

¿Cómo--Cómo sigue Amanda?

>> Pues un poco mejor,

ya vino Emilio y le mandó

unos medicamentos,

unos para el dolor

y otros para la infección.

Espero que sea mejor.

Cindy: Por favor, avísale

que por ningún motivo

vaya a llamar a la policía,

ellos están metidos

en todo esto.

>> ¿Y cómo sabes?

Cindy: Oí una plática

y según lo que entendí

ya saben que Lizbeth sigue viva.

La están buscando para matarla.

>> Ay, Dios mío.

Cindy: Por favor,

no salgan y no le abran

la puerta a nadie.

Nos vemos cuando llegue

de trabajar.

Te quiero, mamá.

Doctor: Efectivamente la bala

rozó la sien

pero ya está fuera de peligro.

Pero preferí sedarlo

para que descanse

antes de su último examen.

Raúl: No sabe cuánto

se lo agradezco, doctor,

si no lo duerme seguramente

se escapa por la ventana y--

Usted no lo conoce,

él odia los hospitales.

Doctor: Bueno, con permiso.

Regreso más tarde.

Raúl: Adelante.

Lizbeth: Los Lucio no van

a descansar hasta verme muerta.

Raúl: No te preocupes,

esos tipos tienen las horas

contadas y todo gracias a ti.

Lizbeth: ¿No le vas a contestar

a la teniente Ortega?

Raúl: No.

Lizbeth: ¿Por qué?

Raúl: Porque la única que sabía

que tú estabas en esa celda

en la estación de policía

era ella.

Lizbeth: ¿Y ahora qué vamos

a hacer?

Raúl: No lo sé,

no confío en la federal.

>> A ver.

Mónica: Creo que no necesitan

presentación ustedes dos.

Simpson: Yo no tengo nada que

ver con este tipo.

Mónica: Ah, ¿no me digas?

Simpson: Escúchame, escúchame,

por lo menos déjame informarle

a Montgomery lo que está

pasando, ¿ok?

Mónica: Yo le paso

tu recado.

Mena: Ay, gringo,

por donde le veas

tienes el agua hasta el cuello,

pariente.

Simpson: ¿De qué me estás

hablando?

Mena: [Ríe]

Los federales ya saben

dónde están los Lucio,

gringo pelado.

Mónica: A ver, ¿cómo que

encontraron a un hombre colgado?

Descríbamelo.

Bravo: Delgado, tés blanca,

como de 1.80.

Mónica: Debe ser Cristian.

Se nos adelantaron los Lucio.

¿Hay manera de rescatarlo

sin alertar al objetivo?

Bravo: Negativo, teniente.

Mónica: Bueno, ¿ya aparecieron

los Lucio?

Bravo: No los hemos visto

pero es posible que estén aquí

en el lugar.

Mónica: Necesito que

me mantenga informada de todo,

cualquier detalle

por más pequeño que sea

necesito que me lo diga, ¿ok?

Dave, tenemos un problema

muy grande y no vamos a poder

incursionar Aerotours.

Yolanda: ¿Siempre se pone así

tan buena?

Castro: Eso que usted está

escuchando allá, eso no es nada.

Espere a que se ponga un poquito

más lleno y ya va a ver,

eso siempre termina mal.

La otra vez nos salimos

todos borrachos disque

a patrullar,

nos encontramos por allá

a una campesina más buena.

Yolanda: Sí, ya--Ya me habían

contado de ella.

Castro: Ah, ¿si?

Yolanda: También es--

Era narcotraficante, ¿no?

Castro: Sí, ¿y quién,

fue el Sapo que soltó

la lengua o qué?

Yolanda: No, pues no es que

haya soltado la lengua,

nada más yo creo que se le salió

decírmelo.

Fue Vázquez.

Castro: Quién lo viera

tan calladito y tan reservado,

¿no?

Y resultó ser igual

a todos los mortales.

Pero sí le contó

todo lo que pasó, ¿o no?

A esa vieja,

colaboradora de los delincuentes

nos la trajimos para acá,

le dimos--

Tres vueltecitas.

Cuando intentó escapar...

"Bye".

Yolanda: ¿Y quién la mató?

¿Santamaría?

Castro: Eso le pasa por ayudar

a esos narcos y,

como dijo mi coronel,

más merecido para dónde.

Yolanda: Se nota que el coronel

les tiene mucho aprecio, ¿no?

Castro: ¿Que si qué?

Já, si mi coronel es un vacan,

mete mano en todo.

Hembras, billete, traguito

y otras cositas.

Usted me entiende, ¿no?

Todo por lograr la fiesta.

Yolanda: Pues quién se hubiera

imaginado que el coronel

Santamaría iba a ser así

tan buena persona, ¿no?

Dándoles tanta cosa

sin esperar nada a cambio.

Castro: Mira a esta.

Mira, mamacita,

en esta vida nada es gratis.

¿O usted qué cree,

que el silencio no cuesta o qué?

Mi coronel.

Santamaría: Decía mi madre

que no hay nada más rico

para calentar el alma

que un tecito con pan, ¿mm?

Ahí te dejo por si te animas.

Yolanda: Coronel.

Coronel, eh--

¿Le puedo pedir un favor?

Santamaría: ¿Un favor?

Yolanda: Sí.

¿Cree que pueda ir tantito

al baño a--

A darme una ducha?

No me voy a tardar nada

pero me hace falta.

Santamaría: Está bien.

Pero sólo para que vea

el gran corazón que tengo,

¿verdad?

Que la bañen, Castro.

Yolanda: Andale, Castro.

Castro: Con cuidado, ¿no?

Yolanda: Ey.

John: "Buddy",

¿se sabe algo de Mena?

Oscar: Nada, buddy,

no me contesta.

Déjame le marco.

Mena, ¿qué pasó?

iContesta, caray!

Ya nos preocupamos, buddy,

¿dónde estás metido?

Te lo juro que no entiendo,

porqué no contesta, buddy.

John: Está bien perdido

ese bato.

Oscar: Además sabe que hoy

vamos a buscar al Bochas.

John: Pues sí.

Oscar: Mira, algo raro

tiene que estar pasando

porque si no está acá

tiene que estar ayudando

a Zulima en el bar.

¿Qué pasa?

John: ¿Sabes qué?

Echale un "phone" en media hora

y si no aparece lo voy a buscar.

Oscar: Está bien.

John: A ver, señores,

en cuanto de la orden

se van a ir a la ubicación

que les da Arguelles.

Quiero que me traigan

al Bochas pero mucho ojo,

lo quiero vivo,

¿estamos?

Todos: Sí, señor.

Roberto: Oigame, ¿y si de pleno

se pone muy estúpido

qué hacemos?

Está bueno.

John: Orale, moviéndose.

Oscar: Vámonos.

Olivia: Oiga, señor,

¿cree que se tarde mucho?

>> No, es un segundito,

sólo voy al baño.

¿Quieres algo del súper?

Olivia: Agua está bien.

>> Agua.

No me tardo.

>> Señor, disculpe,

¿este es el camino

para Tres Fuegos?

¿Ya ves?

iQué te dije!

No confías en mi...

Olivia: [Jadea]

Yolanda: Ey, ey,

necesito que me ayudes.

Me tienen secuestrada aquí.

Teresa: Ven.

Aquí.

¿Cómo así que te tienen

secuestrada, comadre?

Yolanda: Lo que pasa

es que yo venía en una avioneta,

la avioneta se estrelló

y Santamaría disque me rescató

pero me tiene encerrada

en una celda.

Teresa: ¿Y Santamaría abusó

de vos?

Yolanda: Digo no--No sé,

no sé, yo estaba desmayada

pero es precisamente

lo que no quiero que pase.

Por favor, échame la mano.

Teresa: Oye, pero ¿vos qué

querés que yo haga?

Yolanda: Pues que me ayudes

a salir de aquí.

Teresa: No, pues ayudarte a vos

es echarme encima al coronel

y eso es que me maten seguro.

No es tan fácil,

a nosotras nos tienen

súper vigiladas.

Yolanda: ¿Y entonces cómo hacen

para entrar y salir de aquí?

Teresa: Pues en sheeps,

pero cuando se va una

nos vamos todas.

Yolanda: Cuando venía para acá

vi un letrero que decía

"Las Palmas",

¿eso queda lejos de aquí?

Teresa: Las Palmas es el pueblo

donde nosotras vivimos,

queda como a 30 minutos

pero en carro.

Si vos te vas a pie

pues echas más tiempo

pero te puedes ir por

la destapada ella te va guiando.

Yolanda: ¿Qué cosa

es la destapada?

Teresa: La destapada

es la carretera que no está

pavimentada, la de piedra.

Te vas a ir por ahí al ladito.

Yolanda: Ok.

¿Tú cómo te llamas?

Teresa: Teresa,

¿vos sos mexicana?

Yolanda: Ey, Teresa,

necesito que me hagas un favor,

enorme, un favor enorme.

Teresa: Bueno, a ver, decime.

Yolanda: Te voy a dar un número,

le vas a hablar a una persona

se llama John Lucio,

si te contesta otra persona

a ese no,

solamente a John Lucio.

Teresa: John Lucio, sí,

decime el número.

Yolanda: Ok, es--

Castro: Bueno, bueno, bueno,

¿y ustedes qué?

Basta de cuchicheo ahí,

nos vamos.

Yolanda: Nada más venía

por la cubeta para echarle agua.

Teresa: Bravo.

Castro: Venga.

Zulima: Bueno, Cindy,

entonces ya viste.

Se hace el cuadre de caja

y cierras con esta llavecita,

¿bueno?

Después la metes

en la caja fuerte,

ahora te doy el código.

Cindy: Eh, Zulima,

no me siento bien.

Zulima: ¿Quieres una pastilla?

Ahí tengo en la oficina.

Cindy: No, no, es que tengo

un cólico insoportable,

¿será que me puedo ir a mi casa?

Zulima: Eso va a estar

muy difícil porque esta noche

va a estar bien movidita, Cindy.

¿Por qué no te vas a recostar

a la bodega un ratito?

Cindy: No, no, no, está bien,

el olor de la bodega

me da asco, es insoportable.

Yo prefiero quedarme aquí,

no te preocupes.

Zulima: Bueno.

Amanda: Pues lo último que Mena

nos dijo fue que Yolanda

había tenido un accidente

en la avioneta viniendo

de Colombia y que la tenían

en un hospital allí

en Villa Antigua

y que pues nos quería ver.

2: Y era mentira.

Amanda: Obvio.

Ahí nos montaron

en las camionetas

y en vez de llevarnos

para el hospital

nos llevaron al bosque ese

donde nos querían matar.

2: La verdad no entiendo

cómo pueden estar vivas todavía.

Amanda: Ni yo.

Pero siento que tengo

un angelito que me cuida,

¿sabes?

>> Sí, la verdad que sí.

¿Y qué pasó con la tal...

Zulima se llama?

Amanda: Zulima.

No sé, pues John Lucio

no la dejó venir con nosotras.

Y la verdad pues desde ese día

no sabíamos más nada de ella.

>> Eso les pasa

por meterse en tantas cosas,

qué barbaridad.

Ya la verdad me está dando miedo

Cindy que esté en todo esto.

Amanda: ¿Y ya volvió a hablar

con ella?

>> No.

Amanda: Pues no sé,

pero ¿crees que le podemos

volver a marcar pues a ver

si sabe algo más?

>> No, ella dijo que--

Que nos esperáramos.

Imagínate que le estemos

marcando y esté con alguien

y vayan a sospechar.

Amanda: No, yo entiendo

pero pues entiéndeme, ¿no?

Es que no he sabido nada de Oli

y estoy bien angustiada.

¿Sabes?

Yo siento que si Lizbeth y yo

estamos vivas hay

una probabilidad de que Olivia

también.

>> Claro que sí.

Primero piensa que todo

va a estar bien, ¿si?

Amanda: Si.

>> Y ya les digo,

esa muchachita trae una herida

de bala en el brazo

y no quiere que la lleve

al hospital ni siquiera

levantar la denuncia.

Aquí--

No está.

¿Dónde demonios se metió?

Aquí estaba ella.

>> ¿De veras?

>> Sí.

>> En el baño.

>> Sí, a lo mejor fue al baño.

>> Porque me juraste.

>> Te juro.

>> Ok.

Locutor: Univisión y My Musica

vip te traen una experiencia

para participar ya.

Castro: Mi coronel,

para informarle.

Santamaría: ¿Qué pasó, Castro?

Castro: Yolanda y Teresa

se cruzaron en las duchas,

y pues yo no sé, mi coronel,

pero a mi me pareció

que esas viejas estaban

como nerviosas.

Para mi que estuvieron hablando

algo.

Santamaría: ¿Y usted pudo

escuchar de qué?

Castro: Negativo, mi coronel.

Pero como le digo,

a mi me parece que esas viejas

están escondiendo algo.

Bravo: Bravo Luz, bravo Luz,

reportando a central.

Una camioneta negra,

doble cabina saliendo.

Mónica: Informe

si están tratando de escapar.

Bravo: Negativo, negativo.

Mónica: ¿Quién va

en el vehículo?

¿Alguno de los Lucio?

Bravo: Negativo, negativo,

ninguno de ellos es John Lucio.

Esperando instrucciones.

Mónica: Mantenga la posición,

Bravo Luz, si ha visto algo

de los Lucio me informa

de inmediato.

Bravo: Copiado.

Mantengo mi posición.

Cambio y fuera.

Oscar: Buddy, acabo de colgar

con el carimañolo.

John: ¿Y?

Oscar: Parece que a Rosalba

se la tragó la tierra, guey.

John: Me lleva la fregada.

Oscar: Mira, a mi lo único

que me tiene tranquilo

es que si el gringo

no nos ha dicho nada es porque--

Pues el Dave Mejía

tampoco lo ha encontrado.

John: Eso no me da

ninguna tranquilidad.

Esa vieja sabe exactamente

dónde estamos

y hasta que no esté bajo tierra

yo no voy a dormir tranquilo.

¿Y el Mena?

Oscar: Naranjas chinas

limón francés.

John: Síguelo llamando

hasta que conteste.

Oscar: De una vez.

John: Por qué será

que está tan calladito.

Dave: ¿Están cómodos?

Simpson: Mónica se volvió loca.

Está diciendo que soy un traidor

que--"You know",

tienes que sacarme de aquí.

Dave: No te hagas el inocente.

Simpson: ¿Qué?

Dave: Ya sé la verdad.

Simpson: ¿Tú también?

¿Tú también, "bro"?

¿Tú también le creíste?

Dave: ¿Vas a seguir fingiendo?

No le tienes nada de respeto,

Simpson: ¿De qué hablas?

Dave: Tengo pruebas

de que le pasabas información

a Lucio.

Simpson: iNo tengo nada que ver

con los Lucio, ya te dije!

Dave: iTe vendiste,

te vendiste!

Ahora asume las consecuencias.

Simpson: Te juro que no tengo

nada que ver con esos hombres.

"I told you before--".

Dave: Sh, ya,

no quiero escuchar.

¿Y tú qué, Mena?

¿Vas a jurar también

que no los conoces?

Mena: Yo te voy a dar

un consejo, policía.

Si en algo aprecias tu vida

y la de tu familia

no se meta con los Lucio.

Hágame caso, pariente, ¿mm?

Dave: ¿Me estás amenazando?

Mena: No, los Lucio no amenazan.

Hasta tu sombra van a matar.

Cuídate.

Dave: No te confundas, Mena,

yo no les tengo miedo

a los narcos, no,

y menos ahora que se quedaron

sin su jefe de seguridad

y sin el infiltrado.

Es más, hablando de John y Oscar

ya los ubiqué.

Les voy a caer de sorpresa

al rato.

¿Quieres que les diga algo

de tu parte?

Se pueden abrazar si tienen frío

en la noche aquí.

Teresa: Entonces qué,

mi coronel,

¿ahora sí se va a dejar

consentir o qué?

¿Mm?

Santamaría: Teresa.

¿Por qué no me cuenta

qué habló con Yolanda?

Teresa: ¿Con Yolanda?

¿La pelada mexicana?

Santamaría: Ajá.

Teresa: Nada, le pregunté

que quien era como no la había

visto.

Santamaría: Ah, ¿si?

Y cuénteme qué le dijo.

Teresa: Nada, entró Castro

y se la llevó.

Santamaría: Escúcheme muy bien.

Yolanda no existe,

nunca ha estado acá,

usted nunca la ha visto.

¿Entendió?

Teresa: Sí, señor.

Santamaría: Así que lléguele

a las muchachas que si

de repente les da por hablar

de ella pues la van a pasar

muy mal.

Cuéntales.

Santamaría: Largo de aquí.

Yolanda: 289,

290,

291,

292...

298,

299,

300.

Cinco minutos exactos.

Mónica: Doctor,

¿cómo sigue el señor Arguelles?

Doctor: La bala sólo lo rozó

y la herida ya está suturada,

le dimos unos sedantes

para que pudiera descansar.

En general estable.

Al rato podremos darle de alta.

Mónica: Qué bueno.

¿Su hijo Raúl ha venido a verlo?

Doctor: Hace rato estaba

por aquí pero no lo he visto

yo creo que ya se fue.

Mónica: Me urge hablar con él.

Gracias por la información

a hacer, Raúl?

Si ni siquiera podemos confiar

en la federal entonces

¿quién se supone que me va

a proteger?

Raúl: Tranquila,

no te preocupes,

tengo pensado llamar

al agente Mejía a la DEA.

Lizbeth: Sí, lo ubico

perfectamente.

Raúl: ¿Lo conoces?

Lizbeth: Es una larga historia

pero lo que sí te puedo decir

es que quien quiera agarrar

a ese Lucio es él.

Raúl: Bueno,

entonces voy a avisarle a Dave

que los narcos están ahí,

también tengo que sacar

a mi papá del hospital

y llevarlo a casa.

Dave: Mónica,

estoy en Villa Antigua.

Mónica: Qué bueno

porque necesito tu apoyo.

¿Estás en la estación?

Dave: Acá estoy,

ni bien llegué no me aguanté

las ganas de ir a visitar

a nuestro amigo Simpson.

Mónica: ¿Y qué te dijo?

Dave: Nada, sigue insistiendo

con que es inocente.

Mónica: Qué cínico.

Dave: Gran golpe

el de Mena, ¿eh?

Sin ese tipo los Lucio

están más vulnerables que nunca.

Mónica: Estoy de acuerdo

contigo.

Dave: ¿Qué te dice la gente

allí?

¿Han visto a Yolanda?

Mónica: Sí, la vieron salir

en una camioneta pero los Lucio

no iban con ella y al parecer

no han visto a ninguna mujer

con sus características.

Dave: ¿Confirmaron

lo de Cristian?

Mónica: Sí, al parecer

sí es él y el centinela nos dijo

que sigue colgado del árbol.

Dave: Si no lo mataron

por algo es.

Lo están usando de escudo

como pensábamos.

Mónica: Sí, de hecho

yo necesito ir a la estación

porque si lo queremos rescatar

con vida lo tenemos que planear

muy bien.

Dave: Acá te veo.

Yolanda: ¿Y hasta cuándo

dura la fiesta?

Castro: Eso es hasta que

alguno agache el dedo.

O sea que hay fiesta para rato

todavía.

Yolanda: Mm.

¿Y qué hacen con las chicas,

las dejan durmiendo aquí?

Castro: Pues eso sí depende

de la hora.

A veces las dejan durmiendo aquí

o las devuelven a sus pueblos

en los sheeps.

Santamaría: Puerta.

Castro: Sí, señor.

Santamaría: ¿Se puede saber

qué es tanto lo que hablas

con Teresa?

Yolanda: ¿Teresa?

Santamaría: Sí, Teresa,

la prostituta con la que

estabas hablando en las duchas,

no te hagas la imbécil.

Yolanda: Pues no estábamos

hablando de nada,

cosas de ahí de la ducha, ¿no?

Santamaría: ¿Seguro?

Yolanda: Seguro.

Santamaría: Qué bueno.

Espero que eso sea cierto, ¿eh?

Y que no andes pidiendo ayuda

porque sino la que la va a pasar

muy mal es ella y sus amigas.

Y yo no creo que tú quieras

cargar con eso en tu conciencia,

Zulima: Cindy,

quiero que me digas una cosa

y sólo te lo voy a preguntar

una vez.

¿Dónde tienes a Amanda?

Cindy: ¿Qué?

>> ¿Qué haces?

¿Qué haces?

>> ¿Y tú quién eres?

Olivia: Perdón, perdón.

>> ¿Estás bien?

Olivia: Sí, te juro que

no me estoy llevando nada.

>> No estás bien.

Olivia: Estoy bien, estoy bien.

>> No, estás herida,

no estás herida, no estás bien.

Olivia: No, estoy bien,

te juro que estoy bien.

>> ¿Te ayudo?

Olivia: No, no, no, no, no.

>> ¿Quieres que llame a alguien?

Olivia: No, gracias, por favor--

Por favor no le hables a nadie.

Zulima: No, no te hagas

que te oí hablando con tu mamá

de Amanda y Lizbeth.

Decime pues, ¿dónde la tenés?

La tenés en tu casa, ¿cierto?

Decime dónde vivís.

Si quieres yo te puedo ofrecer

un dinerito.

Cindy: No, yo no quiero eso.

Zulima: Ah, ¿no?

Entonces un castigo.

Cindy: ¿Cómo puedes ser

tan cínica, Zulima?

Ellas eran tus amigas,

te querían como a una hermana.

Zulima: ¿Y eso qué?

Habla pues.

Yo no estoy jugando, Cindy,

decime dónde la tenés

o yo no respondo.

iDecime!

Cindy: Yo no voy a entregar

a Amanda a los Lucio

para que la maten.

Zulima: Ay ¿ahora sos la amiga

de Amanda?

Porque hace un mes la odiabas.

Casi te deja sin pelo

y la estás salvando,

vos sí sos muy boba.

Cindy: Amanda no se merece morir

y mucho menos su bebé

que no tiene nada que ver.

Zulima: Ay la mártir.

Eso te lo dijo Amanda

para hacerse la víctima

y vos le creés.

Cindy: Vete a la fregada--

>> ¿Está Cindy aquí?

Zulima: No, no está,

¿qué pasó?

>> No sabemos dónde está,

dejó sola la barra y yo no sé

ni cómo se abre la registradora.

Zulima: Pues yo te enseño,

este bar no se puede parar

por una maldita caja.

Andale.

[Gritos]

Yolanda: ¿Por qué tanto grito,

eh?

Castro: Ya empezaron

las peloteras,

pero espere a que se ponga

un poquito más de noche

y va a ver.

Yolanda: ¿Qué son peloteras?

Castro: Peleas, conflictos,

todo eso.

Yolanda: ¿Por qué se pelean?

Castro: Verá, cuando uno está

drogado y tomado nomás basta

que a uno le digan "muu"

para uno reaccionar.

Yolanda: Pues con tal de que

no se metan aquí

con sus peloteras

todo está bien.

Castro: Por eso sí no se

preocupe que mientras usted

sea la mujer de mi coronel

aquí nadie en este batallón

se va a atrever a tocarle

un pelo a usted.

Yolanda: ¿Por qué eso

de la mujer del coronel?

Me dijeron lo mismo.

Castro: A ver, manita,

es boba sino, ¿no se ha dado

cuenta o qué?

Mi coronel le tiene el ojo

encima, ¿o por qué cree

que no la ha mandado a matar

o no la ha entregado

con alguien, eh?

Yolanda: Pues no sé.

Castro: Porque quiere algo serio

con usted.

Mi coronel no es de esos hombres

que le gasta tanto tiempo

y tanta energía a una hembra

si no está firme con ella.

Yolanda: No, hombre,

pues qué privilegio, ¿no?

Qué honor.

Santamaría: Suéltenlo.

Y déjenlos que se desahoguen.

Santamaría: Bueno, ya, ya, ya,

suficiente.

Suficiente.

No más, ¿que no escucharon

o qué?

¿Y ustedes qué hacen ahí

mirando?

Llévense a ese a dormir

pero que siga la fiesta.

Todos: [Vitorean]

[Llaman a la puerta]

>> Va.

Olivia: [Llora]

Ambas: [Lloran]

Olivia: Mamá, perdón, mamá,

perdón, perdón, perdón--[Llora]

Bochas: Ey, gente,

traigan otra botella.

Dámela.

Ey, ¿por qué esa cara, Coco,

¿No te estás divirtiendo?

Hay que festejar,

hay que pistear,

hay que festejar que corrimos

a los Lucio de la región.

Esos idiotas se fueron,

¿sabes por qué?

Porque se dieron cuenta

quién manda aquí.

Coco: Pues sí, pero Arguelles

no contesta desde hace rato.

Bochas: A mi me vale madre

dónde esté ese señor.

Coco: Pero es que él nunca

se pierde una fiesta así.

Bochas: ¿Y eso qué tiene

que ver?

>> iYa estás listo!

[Disparos]

>> No quiero a ninguno con vida.

Suelta el arma.

Se te llegó tu hora, Bochas.

Que sueltes el arme te digo.

Roberto: Suéltala o suéltala.

iSuéltala!

>> Tranquilo, Roberto.

Bochas: Tranquilo, no,

no me maten, yo--

Yo tengo un bar--

Roberto: Cállate.

Bochas: Porqué no--

>> iQue te calles te está

diciendo!

No tienes más que los Lucio

y mejor cállate y salte de ahí.

Bochas: No me maten yo--

>> iQue te salgas dije!

Bochas: [Balbucea]

>> Ahí, ahí, ahí.

Roberto: Ponte esto.

Bochas: No saben con quién

se están metiendo ustedes.

Roberto: Cállate, cállate.

Bochas: Esto lo van a pagar.

>> ¿No oíste?

iQue te calles!

Que te calles te dije.

>> Cállate.

Bochas: [Murmura]

>> Tranquilo, Bochas.

Mónica: Dave, acabo de hablar

con el jefe del escuadrón táctil

y nos vamos por tu plan.

Vamos a allanar el bar

y luego vamos por Aerotours.

Dave: Perfecto,

hay que movernos rápido entonces

antes de que se den cuenta

que Mena no va a volver.

Mónica: Si nada más

quedamos contra reloj

necesitamos rescatar a Cristian.

Dave: Yo estoy de acuerdo.

Mira, si entramos por el bosque

van a tardar en darse cuenta

que estamos ahí.

Lo que me preocupa

son las cabañas,

no sabemos si hay más rehenes.

Mónica: Sí, pero ya había

pensado en eso y avisé

al equipo por si hay posibles

secuestrados.

Dave: Bien.

Hay que bloquear cualquier vía

de escape.

Bravo: Central,

solamente para informar

que el vehículo que salió antes

regresó a Aerotours.

Mónica: Copiado, cambio.

>> Aquí lo tiene, jefe.

John: Mira nomás quién llegó.

La méndiga Bochas.

Oscar: Mi querido Bochas.

John: Echenlo ahí.

Mira, amigo,

vamos a razonar.

Si tú nos dices dónde tienes

las armas de la feria

te vas a ir de volada.

Bochas: Tienes razón,

[...]

Oscar: [Ríe]

John: Y sigues haciéndote

el sácale puntas, ¿no?

Entiende que comparado

con los Lucio tú no eres nadie.

Te metiste con los que no eran.

Oscar: Mira, Bochas,

yo soy un tipo mucho más

racional que mi hermano,

a mi no me gusta la violencia,

pero si no hablas te voy a sacar

diente por diente

con un martillo.

Bochas: Bueno, no, bueno,

voy a ayudar, voy a hablar.

Mándale un beso de mi parte

a mi vecina.

Allá los espero.

Orale, pues.

Que no les tiemble la mano.

John: Saquen a esta basura

de aquí,

que no quede rastro, ¿estamos?

>> Vamos.

Mónica: El centinela

Por: Univision
publicado: Apr 21, 2017 | 02:00 AM EDT

Zulima escucha a Cindy hablar con su madre y descubre que Amanda está viva. John y Oscar capturan a Bochas y lo asesinan.

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Resumen de La piloto capítulo 34

         
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